Redacción Animal Político · 15 de octubre de 2024
El Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) retirará las obras de la artista Ana Gallardo que fueron señaladas por revictimizar a trabajadoras sexuales, además de que ofrecieron una disculpa pública a las personas agraviadas.
Se trata de las obras “Extracto para un fracasado proyecto” (2011-2024) y “Sin título” (2011), que formaban parte de la exposición “Aquí tembló un delirio”, la decisión fue tomada por el Comité Curatorial y de Programación del museo tras establecer un diálogo con la Casa Xochiquetzal y el MUAC.
En un comunicado, el museo señaló que las críticas hicieron visible que las piezas que fueron realizadas hace más de una década sean actualmente cuestionables, en vista de “los límites de la práctica artística y las implicaciones del lenguaje del presente, en particular en relación con las luchas por los derechos de las poblaciones socialmente vulnerables y de las trabajadoras sexuales. La artista, junto con las directoras del MUAC, Tatiana Cuevas, y del Centro de Arte Dos de Mayo de Madrid, Tania Pardo, se adhieren al reconocimiento de esta situación”.
También reconocieron que el equipo curatorial no consideró que las características de la obra resultaban ofensivas para quienes forman parte de la Casa Xochiquetzal, la comunidad de activistas en torno a los movimientos de quienes se dedican al trabajo sexual y a los sectores preocupados por el peligro de extractivismo en las prácticas culturales contemporáneas.
“El hecho de que las obras hayan provocado ofensa es contrario al propósito del proyecto curatorial, a las intenciones de la artista y de la institución”.
El MUAC agregó que se debió evaluar si las obras eran susceptibles de ser expuestas bajo las condiciones de una realidad cultural siempre cambiante y considerarn que el hecho es aún más desafortunado debido a que se trata de “una creadora cuyo trabajo sucede en colaboración con numerosas mujeres de distintos entornos que comparten la lucha por visibilizar la violencia sistémica, especialmente la ejercida contra las personas adultas mayores. Sabemos que el camino de las luchas y la autocrítica no es lineal ni sencillo, y que no es posible pretender una verdad definitiva y propia”.
Tras lo sucedido, el museo anunció en su comunicado que realizará un foro público para discutir las consecuencias, consideraciones y reflexiones de la experiencia vivida, por lo que serán convocadas todas las voces interesadas en analizar la situación.

Una exposición del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) ha provocado el reclamo de la Casa Xochiquetzal, un espacio en el que se proporciona hogar a mujeres adultas mayores que durante su vida se vieron involucradas en el trabajo sexual.
Se trata de la exposición ‘Tembló acá un delirio’, en la que la artista Ana Gallardo narra entre insultos que, en 2011, las personas encargadas de Casa Xochiquetzal le impidieron realizar un proyecto artístico con las mujeres que se encontraban viviendo ahí.
Además, como parte de la exposición se muestra un video en el que aparecen aspectos de este espacio y se observa a una de las mujeres que vivió ahí, sin que hubieran dado a la artista el consentimiento para grabarlo y difundirlo.
Ante esto, la Casa Xochiquetzal envió una carta al MUAC el pasado 11 de octubre para solicitar que el museo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explique por qué apoyó “una pieza que violenta a las mujeres” y comparta una postura ante el reclamo por la exposición de Gallardo.
En uno de los muros del MUAC, la artista escribió una anécdota sobre su acercamiento con la casa hogar de trabajadoras sexuales. Entre insultos, explicó que “quería hacer un trabajo con ellas”, por lo que acudió a este espacio, donde le dieron permiso de realizar su proyecto si aceptaba a cambio cuidar a una de las residentes.

En el mismo texto, describió –también con insultos– el estado de Estela, la mujer a quien le pidieron cuidar.
Sobre el texto escrito en un muro del MUAC, la Casa Xochiquetzal apuntó que “está lleno de mentiras que afectan a la casa, que ya de por sí está afectada por la indiferencia de la gente, de las instituciones y por el estigma que viven las mujeres que han tenido esa forma de sobrevivir, aunado al de la edad, la condición social, de género, de salud y de discapacidad”.
“Ana Gallardo usa como insulto la palabra “puta” y la expresión “hija de puta” en repetidas ocasiones, que si ya de por sí son insultos misóginos, al ser dirigidos precisamente a la Casa Xochiquetzal, a su entonces directora y a sus habitantes, se vuelven todavía más graves”, se lee en la carta.
De acuerdo con este espacio, la artista “no pasó un tiempo cuidando a Estela, como dice la pieza, sino que lo hizo un día y no volvió más. No fue la muerte de Estela lo que mermó su posibilidad de concluir. Si ella hubiera estado cerca de la casa, sabría que las palabras “prostituta” y “puta”, son palabras dolorosas para las habitantes de la casa, y ahora con esta pieza las está revictimizando e impulsa a la gente a nombrarlas de esa forma”.
Tras los reclamos, el Museo Universitario Arte Contemporáneo informó dos días después que cerró temporalmente el acceso a la pieza para realizar un proceso de revisión.