Oscar Nogueda y Frasua Esquerra · 8 de marzo de 2023
La imagen de un gatito con gorro tejido salta en Twitter cuando se pone en el buscador el nombre “Ingrid Escamilla”. Ilustraciones y fotografías de su rostro sonriendo también inundan la red. Pero nada de esto es casualidad, se trata de una respuesta colectiva para frenar la violencia digital y revictimización que se dio en redes sociales, luego de que, sin ningún tipo de filtro, se compartieran imágenes explícitas de su feminicidio.
“Es brutal”, dice la Dra. Rossana Reguillo, coordinadora de Signa_Lab en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), al referirse a las expresiones que se utilizan en redes sociales para descalificar a mujeres y miembros de la comunidad LGBT, y que ahora conocemos gracias a una investigación de su laboratorio.
El proyecto se llama “Lexicón con perspectiva de género y poblaciones LGTB+”, y surgió a través de una petición de Twitter para detectar cuáles eran las palabras más usuales en la violencia digital contra las mujeres y la población LGTB+, en el español de México y de América Latina. Debido a que, de acuerdo con la Dra. Reguillo, “el problema con los algoritmos” es que reaccionan en inglés. “A veces se hace una denuncia por acoso y el algoritmo no lo reconoce como tal”.
La violencia digital “opera como un arma” destaca la Dra. Reguillo, “que destruye a las personas, hay un daño subjetivo muy fuerte en las personas, en las mujeres que se convierten en víctimas de estos ataques”. La siguiente nube de palabras resume los resultados.

El lexicón “es un diccionario muy complejo” que se alimentó de tres núcleos: un repositorio histórico, una búsqueda de términos directos en Twitter, y entrevistas a activistas y defensores de derechos. Luego se filtraron estos núcleos y se seleccionaron 550 términos.
Mariel Dominguez, responsable de la Línea de apoyo en la organización Luchadoras, explicó que la violencia digital es la misma violencia machista, racista y transfóbica que se vive en las calles o en las casas, y existe un incremento en las agresiones digitales cuando se presentan manifestaciones en favor de las mujeres.
Tres informes elaborados por el laboratorio digital de Signa_Lab permiten conocer de qué forma las redes sociales han operado como un canal para difundir narrativas que estigmatizan y sexualizan a las mujeres, y que desdibujan las verdaderas causas y exigencias del movimiento:
#Fakeministas y #Ellasnomerepresentan, han sido algunos de los hashtags utilizados para desvirtuar la conversación digital en torno a las protestas feministas y la violencia de género desde el 2019, de acuerdo con Signa_Lab.
En el 2019, una joven de 17 años denunció haber sido abusada sexualmente por cuatro policías de la Ciudad de México. Así surgió el hashtag #NoMeCuidanMeViolan, utilizado para mostrar el descontento ante esto hecho. En aquel momento diferentes colectivos feministas convocaron a movilizaciones por todo el país.
Las colectivas exigieron una investigación sobre estos hechos en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana en la Ciudad de México. Las manifestantes lanzaron diamantina rosa al entonces secretario Jesús Orta, por lo que decidió no dialogar con ellas.
Sin embargo, contrario a lo que se esperaba del autonombrado “gobierno más feminista de la historia”, en lugar de apoyarlas esta manifestación fue catalogada como una “provocación” por la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum.
#NoMeCuidanMeViolan | Mujeres se concentran en la Glorieta de Insurgentes para exigir justicia ante los casos de violaciones cometidas presuntamente por policías de la CDMX.
📹 @ere_aquino. pic.twitter.com/pPp1jZuKWB
— Animal Político (@Pajaropolitico) August 16, 2019
En la conversación digital, Signa_Lab detectó que las etiqueta #NoMeCuidanMeViolan, #NiUnaMenos, #NiUnaMás y #VivasNosQueremos se asociaron a la exigencia de “parar la ola de odio y maltrato contra las mujeres, y que hacen presente la organización feminista en la discusión”.

Los hastags #PoliciasVioladores, #LaPoliciaViola, #NoNosCuidanNosViolan, #MeCuidanMisAmigasNoLaPolicia, #ExigirJusticiaNoEsProvocacion, #SheinbaumEncubreVioladores surgieron en las conversaciones que denunciaron el abuso sexual policial y las respuestas de las autoridades capitalinas.
En respuesta, las etiquetas #EllasNoMeRepresentan, #Feminazis4 o #AsiNoMujeres y sus réplicas #EllasSiMeRepresentan y #BrillanPorSuAusencia fueron utilizadas para desacreditar el movimiento y calificarlo como “vandalismo”.
“Con los hashtags #EllasNoMeRepresentan, #AsíNo y #AsíNoMujeres (junto con otras variaciones) los usuarios mostraron su desaprobación e incluso abundaron los mensajes misóginos y violentos.
El hashtag #MarchaFeminista se articula a los hashtags #MarchaFeminazi, #TrapoVerdeEsBasura, #TrapoVerdeEsViolencia y #FemiTerroristas, lo que da cuenta de la tendencia al desprecio del movimiento de mujeres, dando prioridad a los monumentos y paredes pintadas antes que a los motivos de las marchas”, señaló Signa_Lab.

Signa_Lab detectó que la discusión en torno a estos eventos fue aumentando con hashtags “no orgánicos”, sino impulsados con “coordinación humana y automatizada”.
Es decir, se utilizó tecnología para aumentar la presencia de estas descalificaciones en la red. Las etiquetas #EllasNoMeRepresentan y #AsíNoMujeres se utilizaron para deslegitimar el movimiento, así como calificarlo de provocación, violento y ligarlo al término “feminazi”.
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Consulta el estudio completo: El color de la rabia
“Hemos visto que cuando son mujeres líderes comunitarias, activistas, defensores o políticas ha habido un incremento en la violencia, algo que miramos es el intento de desprestigiar a disidencias por medio de las redes sociales y estos discursos para desprestigiar.”, dijo Dominguez.
Por ejemplo, en 2018, Luchadoras registró agresiones contra 62 candidatas en el proceso electoral, a través de correo electrónico, llamada telefónica, mensaje SMS, WhatsApp, página web, blogs, televisión, Facebook, Twitter, YouTube, Instagram.
Otro ejemplo de cómo la conversación digital violenta y revictimiza a las mujeres es el caso de Ingrid Escamilla.
Recordemos que el 9 de febrero de 2020 un hombre asesinó a Ingrid Escamilla. Él fue condenado por el delito de feminicidio. En Twitter, la etiqueta #IngridEscamilla fue utilizada para levantar la voz en torno a este caso. Sin embargo, la conversación en las redes sociales también estuvo acompañada de una normalización y naturalización de la violencia.
Signa_Lab identificó la prevalencia de términos como “monstruo”, “cuerpo”, “desolló” y especialmente “fotos”. Se dieron dos narrativas una relativa a la indignación por este caso y otro de criminalización y morbo.

El 12 de febrero de 2020 colectivas feministas, mujeres y otras personas aliadas del movimiento lograron redireccionar la narrativa de revictimización de Ingrid que vinculaba su nombre con las fotografías explícitas del crimen, a través de la viralización de imágenes de paisajes naturales, atardeceres y fauna viva con tuits que incluían el hashtag #IngridEscamilla.
“Hay muchas voces que desestiman la violencia, el acoso, el descrédito digital. Porque dicen que eso nomás pasa en las redes y el asunto es que no que las redes no son un mundo aparte, sino que están perfectamente articuladas a nuestra vida cotidiana” señaló la Dra. Reguillo.
Después del mediodía del 13 de febrero, el hashtag #IngridEscamillaChallenge ocupó el número uno en México y se ligó a imágenes de paisajes, fauna, flora e ilustraciones. Por su parte, Twitter suspendió algunas cuentas que habían divulgado imágenes brutales del feminicidio de Ingrid.
https://twitter.com/lalumbreras/status/1228144753700524032?s=20
Consulta el estudio completo: Ingrid Escamilla: apagar el horror
Durante las manifestaciones feministas en septiembre del 2020, se registraron enfrentamientos entre mujeres policías y algunas integrantes de los colectivos. Asimismo, un colectivo de mujeres feministas tomó las instalaciones de la CNDH en el Centro Histórico de la CDMX.
A través de un estudio en el que se analizaron las narrativas sobre los hechos, Signa_Lab reportó que los objetivos de las protestas quedaron debajo de las acusaciones de las autoridades capitalinas y los enfrentamientos contra las policías en la conversación digital.
A partir del análisis de un comunicado emitido por la jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, y la descarga de la conversación en Twitter en torno al mismo, Signa_Lab observó “las estrategias de construcción de la crítica desde el gobierno y las reacciones alrededor de ésta”.

En su análisis Signa_Lab dio cuenta de que los objetivos de las manifestaciones se desdibujan “para colocar como una narrativa dominante la existencia de unos agentes que buscan descarrilar al gobierno federal y su proyecto de transformación vía el gobierno de la CDMX”.
Así fue como surgió el hashtag #fakeministas, utilizado para reforzar mensajes de estigmatización y desacreditación hacia las protestas de mujeres en torno al 28 de septiembre y la toma feminista de las instalaciones de la CNDH.
“Tradicionalmente las mujeres en la calle han mostrado un músculo importantísimo … Estas mujeres representan una voz crítica que los poderes no quieren escuchar y por eso los movimientos feministas han sido construidos como adversarios del gobierno” indicó la coordinadora de Signa_Lab.

De 1448 cuentas 227 se asumieron como simpatizantes del presidente y la 4T y muchos de sus mensajes empleaban un lenguaje “en no pocas ocasiones agresivo, incluso incitando a la violencia y escarnio público hacia las mujeres presentes en la marcha”. “Estos mensajes abonan a la desconfianza, aversión, miedo e incluso odio, hacia el movimiento feminista, sus motivos y formas de organización”, señaló Signa_Lab.
Consulta el estudio completo: Los límites de la democracia: la 4T y la construcción del enemigo
Mariel Dominguez apuntó que, frecuentemente, los ataques digitales contra mujeres están organizados debido a que ocupan las mismas frases o palabras. Estos ataques tienen la intención de desprestigiar y dividir el movimiento feminista.
En ese mismo sentido la Dra. Reguillo indicó que la descalificación “quizás es una de las formas más brutales de agresión porque se trata de anular a la persona, de anular a la mujer”.