Mayra Zepeda · 9 de diciembre de 2011

Juan Francisco Silvestre, migrante guatemalteco, acusó al padre Alejandro Solalinde de abandono, por lo que el sacerdote tuvo que comparecer en calidad de indiciado ante un agente del Ministerio Público Federal dependiente de la Procuraduría General de la República (PGR).
Solalinde Guerra dijo que ésta es una estrategia del gobierno federal “para causar el desprestigio de quienes han alzado la voz para denunciar abusos y atrocidades”.
El padre dijo que “a unos los han asesinado, a otros intimidado y al resto prefabricado delitos para asustarlos”, pero aseguró que él seguirá en su lucha para defender “a quienes son pisoteados por ser diferentes”.
El migrante guatemalteco dijo que el pasado 27 de septiembre, el padre Solalinde lo abandonó al notar que padecía de un mal congénito en los ojos.
Sin embargo, Solalinde se defendió y dijo que el migrante abandonó su refugio en Oaxaca cuando le dijo que no contaban con los recursos para llevarlo a su destino.
“Ya no quiso nuestra ayuda y decidió irse por su lado, pero en Puebla fue donde lo detuvo el Instituto de Migración”, dijo Solalinde.
Con información de Milenio.