Mi compañero de trabajo es un caballero jedi

Alejandro Rossette (@idle_ross) · 17 de marzo de 2014

Mi compañero de trabajo es un caballero jedi

[contextly_sidebar id=”6aad56e2b063948b34d30049e1e2d315″]¿Tu marido llega con maquillaje a casa? ¿Has visto a tu jefe de trabajo caminar sospechosamente con una bata? ¿Tu hermano guarda algo bajo el colchón de su cama? Quizá esconden algo…

En La Mole Comic Con Internacional todos son superhéroes, caballeros jedi y soldados imperiales o forman parte de la tripulación del USS Enterprise. ¿Quiénes son las personas debajo del casco de imponente mercenario? ¿Quién se enfunda botas y guantes para representar a Robin? ¿Cuál es el encanto secreto de ser un villano?

Animal Político platicó con ellos. Conócelos…

El jedi de Panamá

ADdsd // Foto: Animal Político.
Mace Windu aprovecha su físico para trabajar como escolta. // Foto: Animal Político.

“Casi los dejamos fuera del Mundial”, me dice un experimentado maestro jedi, al tiempo que sonríe de oreja a oreja. Alberto Jiménez nació en Panamá y vive en México desde hace 15 años.

Cruzando la puerta de salida es un alto y fortachón escolta de 39 años y aunque impone, su sonrisa indica que la alegría no es algo de una galaxia muy, muy lejana. En las convenciones es Mace Windu, por su parecido al personaje interpretado por Samuel L. Jackson, y usa un disfraz en el que ha invertido aproximadamente 4 mil pesos desde noviembre del 2012, año en que comenzó a caracterizarse.

Por otro lado, admite, se siente identificado con el personaje pues es leal, representa el bien y es quizá el más fuerte de todos, además de ser el único con sable láser morado. “Es una combinación del rojo (el color de los jedi) y del rojo (los Sith, el lado oscuro de la Fuerza), es el equilibrio”, dice el miembro de Orden 66.

Una de las cosas favoritas de disfrazarse, cuenta Alberto, es la convivencia con los niños. “Siempre que me ven disfrazado, los niños me gritan: ‘Ahí está Mace Windu’”.

Su primera vez…

Robin pronto entrará a la carrera de Comunicación Visual. // Foto: Animal Político.
Robin pronto entrará a la carrera de Comunicación Visual. // Foto: Animal Político.

Comenzó a disfrazarse apenas hace tres meses. Sin embargo, esta es la primera vez que asiste a una convención de cómics disfrazada como Robin, su personaje favorito del universo de DC Comics. “Me fascina Batman pero en particular Robin, es la parte que le da color, lo más cercano que tiene a una familia y quien le ayuda a ser mejor. Si no fuera por él, Batman estaría aún más hundido”.

Danny Quintana tiene 19 años y está por entrar a la carrera de Comunicación Visual. Aunque es joven, sabe que caracterizarse de superhéroe implica algunos sacrificios: “Tuve que estar 24 horas con el antifaz, es de látex. Si me lo quito van a ver que me quedé sin cejas porque se me pegaron todas”. Por eso su padre le dijo que era extraño que lo hiciera; su hermana de plano le dijo que ella no lo haría: “no le gustaría perder sus cejas”, dice entre risas.

En contraste su madre la apoya; “creo que a ella le gusta” confiesa mientrás su mamá camina entre los puestos viendo disfraces, playeras y demás mercancías.

Su traje, en el que invirtió aproximadamente 2 mil 500 pesos, fue hecho por ella misma y esa es la mayor satisfacción: “Me siento orgullosa de mi traje, del resultado que logré al esforzarme y ver que está bien hecho”.

El próximo paso de esta joven caracterizadora es “Hit Girl”, la aliada del poco ortodoxo superhéroe Kick-Ass: “Seguiré haciendo esto aunque a mis amigos se les haga raro, disfruté el proceso de hacer el traje”.

Prefiero no hacer cuentas…

En su tiempo libre, este mercenario mandaloriano es vendedor de bienes raíces. // Foto: Animal Político.
En su tiempo libre, este mercenario mandaloriano es vendedor de bienes raíces. // Foto: Animal Político.

Rubén Guzmán prefiere no hacer cuentas de cuanto ha gastado en sus trajes de Star Wars. Tiene dos: piloto rebelde y mercenario mandaloriano (similar a Bobba Fett). Sin embargo, calcula que ha gastado cerca de 4 mil pesos desde que comenzó a caracterizarse hace seis años.

Todo comenzó, dice, cuando junto con un grupo de amigos iba a grabar una película hecha por fans. Cinta cuyo rodaje nunca comenzó pero le dejó el primer disfraz y varios amigos con el interés en común de caracterizarse.

Allá, “en el mundo real” como le dice, Rubén es vendedor de bienes raíces y tiene 39 años; sus amigos nunca lo han criticado, algunos de ellos también se disfrazan, su familia ya se acostumbró y su pareja, dice, también.

La pareja perfecta

De lunes a viernes, de 9 a 6, Ariak'el es asistente de Reclutamiento y Selección de personal. // Foto: Animal Político.
De lunes a viernes, de 9 a 6, Ariak’el es asistente de Reclutamiento y Selección de personal. // Foto: Animal Político.

De lunes a viernes, de 9 a 16 horas, es asistente en el área de Reclutamiento y Selección en una empresa. El resto del tiempo, en especial los fines de semana que se organiza una convención de cómics es “Ariak’el” -una caballero Jedi- o si lo prefiere, es la princesa Leia Organa.

Tiene 23  años, cuatro de ellos caracterizándose como personaje del universo Star Wars y desde entonces ha invertido cuando mucho 2 mil pesos en el disfraz de sus personajes, así como el siempre llamativo sable láser color azul -un tono especial, explica, pues se asignaba al uso de los guardianes, los depositarios de la confianza del Consejo Jedi-

¿Por qué Jedi y no otro personaje? “Son el lado bueno de la fuerza, representan la pureza”, dice Ariak’el, la única mujer jedi de Orden 66.

Afuera, pasando las taquillas y las grandes puertas de cristal, sus amigos y compañeros de trabajo no dejan de hacer comentarios al conocer su hobby: “Algunos me dicen que estoy loca y otros que soy muy valiente”. ¿Tiene novio? ¡Claro! A decir de ella son “perfectos” y hacen buena mancuerna tanto en la relación como en la caracterización pues él también se disfraza, pero de Han Solo.

Otros sienten la Fuerza, yo no…

Dutch Vander trabaja en un 'call center' para sufragar los gastos que implica pilotear un 'Y-Wing'. // Foto: Animal Político.
Dutch Vander trabaja en un ‘call center’ para sufragar los gastos que implica pilotear un ‘Y-Wing’. // Foto: Animal Político.

Tan solo en su colección de Star Wars tiene más de 350 figuras. Eso sin contar el resto de las piezas de Marvel, DC y videojuegos pero aunque no sabe cuanto ha de llevar gastado dice que y eso que no es de los más fanáticos: otros sí sienten la Fuerza –dice irónico- yo no.

Tiene 34 años pero su nombre es distinto; afuera del World Trade Center  se llama Alejandro Rodríguez, estudia actuación y trabaja en un call center. Aquí en La Mole es “Dutch Vander”, líder del Escuadrón Dorado de pilotos rebeldes durante el ataque a la Estrella de la Muerte, cuyo traje para su caracterización le ha costado aproximadamente mil 500 pesos  tardó un año en terminarlo con la ayuda de su mamá. “El casco es aparte, ese me costó dos mil pesos”, añade Alejandro.

Debido a que a veces va disfrazado al trabajo, por la dificultad para cambiarse y llegar a reuniones o convenciones, sus compañeros laborales le dicen que es muy raro y sus amigos no tienen nada que decirle; “mis amigos están aquí”.

Mi mamá es un ewok…

Antes de enrolarse en el Ejército Imperial, este Sandtrooper estudió Diseño Gráfico. // Foto: Animal Político.
Antes de enrolarse en el Ejército Imperial, este Sandtrooper estudió Diseño Gráfico. // Foto: Animal Político.

Rodrigo Mota tiene 34 años, es diseñador gráfico y su mamá es un ewok, o un Jawa, según el humor. Fue ella quien le sirvió de ejemplo para entrar de lleno a al universo Star Wars y unirse a la Legión 501, un grupo internacional de caracterizadores de personajes de la saga.

Lo mejor de esto, dice Rodrigo, es la convivencia con los niños y ver como se emocionan. Los miembros de dicha legión tienen dos objetivos en común: eliminar a la Alianza Rebelde y visitar hospitales infantiles, casas hogar y albergues para jugar con los niños y entregarles donativos económicos o en especie.

Hoy está disfrazado de Sandtrooper, aunque tiene uno de oficial imperial y uno más del emperador Palpatine en los cuales ha invertido aproximadamente 15 mil pesos.

“A varios de mis amigos les gusta lo que hago pero hay otros que les da igual”, dice Rodrigo. En lo que se refiere al amor, aún está a la espera: “He tenido algunas parejas y les gusta, a otras no; dicen que disfrazarse es de niños pero no me importa. No es necesario que les guste o que lo compartan, simplemente que lo entiendan”.

Mi esposa prefiere que haga esto a que esté en un ‘table’…

Como Señor Sith, Darth Vrolok percibe las perturbaciones en la Fuerza, habilidad que le ayuda a desempeñarse como instructor de Recursos Humanos en el ramo bancario. // Animal Político.
Como Señor Sith, Darth Vrolok percibe las perturbaciones en la Fuerza, habilidad que le ayuda a desempeñarse como instructor de Recursos Humanos en el ramo bancario. // Animal Político.

Darth Vrolok es un Señor Sith, un guerrero entrenado en el uso del lado oscuro de la Fuerza que blande una gran espada láser color rojo. Tras la máscara, él es Jorge Merino, de 44 años, y se gana la vida como instructor de recursos humanos en el sector bancario.

Desde hace seis años Jorge forma parte de la Legión 501, aunque también pertenece a otras dos organizaciones internacionales (Mandalorian Mercs y Dark Empire), todos caracterizan a personajes “malos”. “Desde que ví la primera película de Star Wars en el cine me fascinaron los villanos”, razón por los tres trajes que posee –en los que ha invertido al menos 20 mil pesos- son de este tipo de personajes.

“Este es un hobby muy incluyente. Mi esposa va conmigo a las reuniones, conoce a mis amigos y no tiene que disfrazarse para convivir. Prefiere que haga esto y no que esté en un ‘table dance’”, explica Jorge con una risa.

El profesor veterano…

Durante su tiempo libre este Tusken Raider da clases de tearo y ciencias en una Secundaria; también es profesor de Primaria. // Foto: Animal Político.
Durante su tiempo libre este Tusken Raider da clases de tearo y ciencias en una Secundaria; también es profesor de Primaria. // Foto: Animal Político.

Rubén Delgadillo, el “Profe” tiene 54 años de los cuales 37 ha dedicado a disfrazarse e investigar todo lo relacionado con el personaje al que representa: los Tusken Raider, un pueblo nómada de Tatooine. Sin embargo su apodo le viene de su profesión real: es maestro de teatro y de ciencias en una escuela secundaria, además de maestro de primaria.

Confiesa que tener un disfraz implica mucho pues aunque ha invertido cerca de 2 mil pesos, y tres meses de trabajo en el que porta, “uno nunca acaba de arreglarle y agregarle”.

“Mi esposa me apoya, viene conmigo o me deja en las convenciones cuando es difícil encontrar estacionamiento”. No tuvo hijos, explica.

A sus amigos y compañeros les gusta el disfraz, quienes no dejan de pedirle tarjetas o fotos, y sus padres ya se acostumbraron: “aunque ya tienen más de 80 años no dejan de preguntarme a donde voy así vestido… ¡Estás loco!, me dicen”.

Un paso natural…

Este miembro de la tripulación del USS Enterprise gana dinero extra como maquetista. // Foto: Animal Político.
Este miembro de la tripulación del USS Enterprise gana dinero extra como maquetista. // Foto: Animal Político.

Para muchos el hobby de la infancia define la profesión de adulto. En el caso de Rogelio Hernández ocurrió al revés; si bien ya era aficionado a la saga de Star Trek y Star Wars comenzó a disfrazarse hace cinco años cuando, al ser maquetista, le encargaron hacer reproducciones de cascos de pilotos. Una cosa llevó a la otra y ahora se disfraza como piloto de la Alianza Rebelde o bien, como en este caso, como parte de la tripulación del USS Enterprise.

A pesar de tener 48 años, Rogelio sigue siendo el bicho raro de la familia. Eso sí, de sus amigos no ha recibido un solo comentario negativo pues también son parte de la flota espacial.

Su traje de elemento operativo, color rojo con la insignia sobre el corazón, se presta para algunos chistes. ¿Por qué rojo? Siempre muere primero -en las películas y en las series del universo Star Trek el primer personaje en morir viste de este color-: “son la parte funcional de la flota, los que hacen todo; desde ingeniería hasta seguridad”. En este traje no ha gastado mucho: “lo más caro son los ‘props’ (réplicas de utilería), un phaser puede costar unos 500 pesos, más 90 del traje”.

¿De qué lado estás?

Orden 66 y Legión 501 son apenas uno de los cientos de grupos formados alrededor del mundo en los que se reúnen aquellos que gustan de caracterizarse de personajes representativos o creados del universo Star Wars. Junto a ellos puedes proteger los ideales de la Alianza Rebelde, perpetuar el Imperio y de paso dar ánimos a niños en hospitales, casas hogares, albergues y participar en eventos altruistas.

Si deseas ponerte en contacto con ellos, puedes visitar sus páginas web y perfiles de redes sociales en los links abajo indicados:

  • Orden 66

Sitio web: www.order66.mex.tl

Twitter: @ORDER66MEXICO

Facebook: ORDER 66

  • Legión 501

Sitio web: www.501st.com.mx

Twitter: @MexicanGarrison

Facebook: 501st.Mexican.Garrison

*Nota publicada el 16 de marzo de 2014.