Tamara Mares · 27 de septiembre de 2025
Los resultados de la investigación “Mujeres jóvenes en la CDMX”, hecha por IMCO, revelaron que el 35% de las mujeres de entre 15 y 29 años de la Ciudad de México no percibe ingresos propios, lo cual abona a las brechas para su inclusión económica. La cifra a nivel nacional es sólo un poco menor, con una cifra de 34.6%.
Esto es, una tercera parte de este sector de la población no tiene un ingreso por su trabajo, por pensión o alguna retribución; sin considerar las percepciones que puedan tener por remesas, transferencias de terceras personas, o programas sociales.
“Lo más importante es que la autonomía económica para ellas quiere decir que tengamos a mujeres que puedan decidir con sus propios ingresos, que sean suficientes, y que además estén fuera de este patrón de dependencia y posible violencia económica que puede originar que tus ingresos no los controles tú, sino que dependan del gobierno o de familiares”, abundó Paola Vázquez, coordinadora de Sociedad en IMCO.
Vázquez, de IMCO, expuso que las mujeres que no estudian ni trabajan pueden ser un reflejo de mujeres “que posiblemente se estén dedicando a los cuidados, o abandonaron sus estudios, o probablemente estén teniendo una fragmentada entrada al mercado laboral”.
En ese sentido, es necesario que se legisle y asigne presupuesto para la consolidación de un Sistema Nacional de Cuidados, que permita a las mujeres redistribuir y disminuir la carga de labores domésticas y de cuidados.
“Las mujeres dedican 41 horas al trabajo en tareas del hogar, y en hombres son 19, lo que significa que entonces, las labores domésticas no remuneradas son el factor que obstaculiza la entrada de las mujeres al mercado laboral, por mucho”, sumó Samanta Contreras, analista de la organización México, ¿Cómo Vamos?
El contar con un ingreso propio, dijo la especialista, permite a las mujeres tener una autonomía económica –con ingresos propios y suficientes– que les aleje de patrones de dependencia y violencia económica.
Las últimas cifras de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), señalan que al 2021 el 27.4% de las mujeres mayores de 15 años habían vivido violencia económica, patrimonial o discriminación en algún momento de sus vidas.
Tan sólo durante el transcurso de 2021, 1 de cada 10 mujeres mexicanas vivieron este tipo de violencia.
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“El miedo a la violencia es un obstáculo constante para la propia movilidad [social] de las mujeres. Limita su acceso a actividades, a recursos básicos y, por lo tanto, a su desarrollo”, expuso Contreras.
La coordinadora de Sociedad de IMCO añadió que voltear a ver a mujeres de entre 15 y 29 años de edad desde ahora es importante, ya que desarrollar políticas públicas que promuevan su inclusión laboral y la atención a los trabajos de cuidado que muchas de ellas hacen de forma no remunerada permitirá cerrar brechas de desigualdad por motivos de género.
Por ejemplo, expuso la organización, en Ciudad de México el 12% de las mujeres de este grupo etario no estudian ni participan en el mercado laboral; y 7 de cada 10 jóvenes que no trabajan se dedican exclusivamente al hogar y los cuidados.
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Según cifras del Inegi, al 2020 había alrededor de 15.8 millones de mexicanas jóvenes, quienes serían las beneficiadas de políticas públicas como un Sistema Nacional de Cuidados.
“Estamos arrastrando estas brechas de género desde edades muy tempranas”, resaltó Vázquez. “Tendríamos que estar impulsando políticas públicas para los jóvenes, de forma progresiva, para que los acompañe en su trayectoria laboral”.