Dulce Ramos · 1 de mayo de 2013

Numerosos manifestantes exigieron este miércoles, 1 de mayo, una reforma a las leyes de inmigración en momentos en que el Congreso debate un proyecto de ley que permitiría que las aproximadamente 11 millones de personas radicadas en Estados Unidos sin autorización puedan dejar de ocultarse.
En Nueva York, los manifestantes llevaban ratas de papel sostenidas en palitos mientras desfilaban por la Sexta Avenida, al tiempo que unas 200 personas partieron del parque Bryant, entonando: “¿Qué queremos? ¡Justicia! ¿Cuándo la queremos? ¡Ahora!” Las ratas simbolizaban a los trabajadores inmigrantes que son objeto de abusos.
En Alabama, inmigrantes y sus defensores planean un mitin y una marcha en la ciudad de Birmingham por la noche en un parque del centro. La meta de la protesta es mostrar al senador federal Jeff Sessions que los habitantes del estado sí respaldan la reforma al sistema de inmigración.
Sessions está entre los republicanos opuestos a la medida, que según los críticos es una amnistía para los que viven en el país sin autorización.

En Minnesota una coalición de grupos se ha reunido para marchar hacia el Capitolio. Hoy el Senado de ese estado tenía programado debatir una ley sobre las matrículas universitarias. El proyecto bajo análisis en el Senado estatal el miércoles permitiría que los hijos de personas que están en el país sin autorización paguen una matrícula universitaria al mismo costo que la que se le cobra a los residentes que tienen su ciudadanía.
En Chicago se reunieron en el centro de la ciudad en un mitín donde participó Dick Durbin, senador por Illinois. Aproximadamente 2 mil activistas marcharon en Chicago el año pasado, mucho menos que el medio millón de personas que se reunieron en la ciudad en 2006 para exigir una reforma a las leyes de inmigración.
En Albuquerque, Nuevo México, Somos Un Pueblo Unido, un grupo activista de Santa Fe, tiene programada una marcha y una vigilia de oración en la ciudad de Gallup “para exhortar al Congreso a que apruebe una reforma con sentido común a la inmigración”.
En Seattle, Washington, la policía se preparó luego que el año pasado fue sorprendida por la violencia en las marchas del 1 de mayo, cuando algunos manifestantes rompieron ventanas y provocaron incendios en el centro de la ciudad.
La actividad principal está programada para la tarde, una marcha que partirá del Distrito Central hasta el Edificio Federal Jackson. También se espera que una marcha anticapitalista, que no recibió autorización, comience a las 6 p.m. en la Universidad Comunitaria de Seattle.
En Phoenix, Arizona, el evento organizado por la Coalición de Arizona por una Reforma Amplia a la Inmigración representa la reunión masiva más reciente en Phoenix enfocada en recabar apoyo a un proyecto de ley para reestructurar las leyes que regulan la inmigración, el cual crearía una forma de que los 11 millones de inmigrantes que viven en Estados Unidos sin autorización puedan obtener su ciudadanía.
Los organizadores les han pedido a las personas que respaldan esa propuesta a que cabildeen a los legisladores a través de redes sociales como Twitter y Facebook, así como con llamadas telefónicas y correos electrónicos.
Unas 200 personas participaron en una marcha en Denver a pesar de que caía una ligera nevada. La manifestación comenzó por la mañana en el Capitolio estatal y contó con discursos de grupos de defensa de los inmigrantes, líderes sindicales y legisladores estatales como el senador Jessie Ulibarri, la representante Crisanta Durán y el representante Joe Salazar.

Más de 150 manifestantes partidarios de los sindicatos se reunieron en la entrada del gobierno municipal de San Francisco en la primera de dos protestas planeadas en la ciudad este 1 de mayo.
La protesta del miércoles por la tarde incluyó una rata inflable que llevaba una bolsa llena de dinero y tenía un sombrero que decía: “la seguridad es lo menos importante”.
En Concord, New Hampshire más de cien familias de inmigrantes, líderes religiosos y sindicalistas se reunieron fuera de la sede de la Cámara de Representantes estatal.
Muchos sostenían pancartas y vestían camisetas que llevaban la leyenda “ningún ser humano es ilegal”. Una familia sostenía un letrero en español que pedía mantener a las familias que viven en el país unidas.
Con información de AP.