Ernesto Aroche Aguilar (@earoche) · 2 de junio de 2014

[contextly_sidebar id=”fa84a6b8c0193ae6011ec981e47e1f74″]En junio de 2012, previo a las elecciones que trajeron el regreso del PRI a Los Pinos, cerca de 200 organizaciones de la sociedad civil se encontraron en el Palacio de Minería para consensuar y conformar una agenda nacional común, una “visión compartida de largo plazo” para México, y líneas claras de acción, que fueron planteadas a los dirigentes de los partidos políticos, y a los cuatro candidatos a la presidencia de la república.
Y la agenda se construyó como una herramienta de trabajo para que, quien ganara la elección, pudiera definir algunas de las políticas públicas de su gobierno, a partir de los temas y las propuestas trabajadas en conjunto con una idea en común: construir un “México Pacífico y Justo”.
Dos años después, explica Maricarmen Lanzagorta, miembro de Integradora de Participación Ciudadana y una de las voceras de las Segunda Cumbre Ciudadana a celebrarse a partir de este lunes 2 de junio en Puebla, si bien algunos de los temas se discutieron en el Congreso al momento de analizar reformas como la educativa o la de participación ciudadana, “muchas de estas propuestas se diluyeron o se simularon”.
“Cuando queda electo el presidente Enrique Peña Nieto se retoma el compromiso y se arma una comisión que estuvo dando seguimiento al cumplimiento. Al principio esto funcionó muy bien. De hecho en el Plan Nacional de Desarrollo y en el Pacto por México se tomaron en cuenta muchos de los puntos que se habían trabajado en la cumbre, (pero) conforme fue pasando el tiempo la relación con la sociedad civil se ha ido diluyendo un poco”.
Y explica: “En el tema de participación ciudadana por ejemplo se aprobaron las candidaturas independientes a nivel federal, como ley, pero cuando salen las leyes secundarias se ponen unos requisitos altísimos donde en realidad están cerrando la participación a la ciudadanía”.
Al respecto, Maite Azuela directora de la Organización Dejemos de Hacernos Pendejos planteó: “Una vez firmado el Pacto por México, los actores políticos abandonaron casi por completo el diálogo y la interlocución con la sociedad civil organizada. No es de sorprender entonces que los resultados de su materialización no correspondan con lo que se esperaba realmente. No ha habido cambios de fondo, ni de estrategia ni de transformación institucional y por lo tanto, no hay implicaciones positivas que sean perceptibles en la vida cotidiana de los ciudadanos. Lo cual genera incertidumbre y decepción en diversos sectores”.
Recuerda aquí la participación del entonces candidato Enrique Peña Nieto, ante las organizaciones participantes.
Con esa realidad en mente y para evaluar lo logros obtenidos tras el primer encuentro, redefinir metas direccionar las propuestas y formular estrategias de incidencia en las políticas públicas a favor de los derechos y las libertades, es que un grupo de 30 organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Causa en Común que encabeza María Elena Morera –también convocante de la primera cumbre—lanzaron la convocatoria para realizar un segundo encuentro.
La conclusión y resultados de las mesas de trabajo serán entregados al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien acudirá en representación de Enrique Peña Nieto, y se espera un compromiso de las autoridades locales. También está confirmada la presencia de Carlos Lozano de la Torre, gobernador de Aguascalientes, y presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.
Y si para la primera cumbre se logró reunir a 200 organizaciones, para esta segunda ocasión se tiene confirmada la participación de 300, según explicó Jorge Villalobos, Presidente Ejecutivo del Centro Mexicano para la Filantropía.
Para este segundo encuentro las mesas de trabajo giran sobre once ejes temáticos: