Los pecados capitales y los políticos: Lujuria

Alberto Tavira (@BetoTavira) · 20 de abril de 2011

Los pecados capitales y los políticos: Lujuria

Ya hablamos de los políticos ligados al pecado de la Soberbia y de la Avaricia.

Ahora va el que para muchos es quizá el pecado capital más divertido: La Lujuria.

Dentro de esta categoría han caído personajes famosos, figuras del deporte, académicos, comunicadores, clérigos, y por supuesto los políticos no están exentos, al contrario, quizá son los personajes de quienes nos enteramos más, tal vez no por ser los que más pecan, sino porque son quienes están en los reflectores y bajo el escrutinio de medios y sociedad en general.

Así que te dejamos algunos de los políticos que han causado revuelo por sus escándalos sexuales, y comenzamos con un personaje mexicano que quizá poco se menciona en la historia, pero en su momento estuvo en boca de todos.

Maximino Ávila Camacho

Maximino era hermano del presidente Manuel Ávlia Camacho
Maximino era hermano del presidente Manuel Ávlia Camacho

Para nadie era un secreto. A Maximino le gustaba el poder tanto como las mujeres. El hermano mayor del presidente de México, Manuel Ávila Camacho, ocupó diversos cargos en la vida política del país y lo mismo fue militar revolucionario que gobernador de Puebla (1937-1941). Durante el sexenio en el que su hermano Manuel fungía como Primer Mandatario (1940-1946), Maximino fue designado Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas (1941-1945). Su vida bajo las sábanas era más famosa que su desempeño como funcionario público.

Y es que Maximino tenía una fascinación exacerbada por el género femenino. A pesar de estar casado con Natalia Bínder, su primera esposa y con quien procreó a Luis Manuel, Guadalupe y Maximino, el político priista tuvo romances con Felipa Cazasa, con quien tuvo otra hija, a quien bautizó como Heldiza. Pero el mayor de los Ávila Camacho no tenía límites, así que también sostuvo una apasionada relación con la cantante de flamenco Conchita
Martínez, ambos procrearon una hija llamada Pastora.

Con pocas se casó, con muchas sólo dejó hijos. La última esposa de Maximino fue Bárbara Margarita Richardi Romagnoli quien contrajo nupcias con él el 11 de agosto de 1930, a los 22 años de edad. Ella le dio dos hijos más al político poblano de sangre caliente: Maximino Eulogio y Gloria. Al día de su muerte, Maximino Ávila Camacho dejó reconocidos alrededor de 14 hijos, de al menos 10 mujeres. Su polémica historia fue oro molido para la creación de la novela Arráncame la vida de la escritora Ángeles Mastretta, la cual fue llevaba al cine años más tarde con el mismo nombre.

Silvio Berlusconi

Una de muchas revistas que publicó fotos del premier italiano
Una de muchas revistas que publicó fotos del premier italiano

No aguantó más. Veronica Lario, la esposa de Silvio Berlusconi, le pidió el divorcio al presidente italiano en cuanto se desató el escándalo en el que se relacionaba sexualmente a su esposo con menores de edad. Luego de cinco horas de negociación con sus respectivos abogados, la pareja cerró de manera cordial el ciclo de un matrimonio que duró 30 años y dejó tres hijos: Barbara, Eleonora y Luigi.

Toda Italia aplaudió a su Primera Dama. Y es que desde que el diario Corriere della Sera difundió imágenes en las que se ve a Il Cavaliere rodeado de jóvenes desnudas en su mansión de la isla de Cerdeña, las italianas se enfurecieron y de inmediato se solidarizaron con la entonces señora Berlusconi. El escándalo del primer ministro europeo traspasó fronteras y, a la fecha, se ha convertido en uno de los “culebrones de la política” –como le llaman los españoles– que más espectadores tiene a nivel internacional.

Y es que cada capítulo de esta historia, que no se ha dejado de escribir, le tira la quijada a cualquiera. Que si Berlusconi organizaba orgías; que si en las fiestas del primer mandatario italiano se consumía cocaína; que las jóvenes amantes de Il Cavaliere hacían actos de lesbianismo; que si hay una red de prostitución implicada en el caso… La popularidad del presidente ha disminuido considerablemente en su país. Sin embargo, su harem se ha hecho cada vez más famoso en el mundo. Mientras tanto, el público espera ansioso el desenlace de esta trama que no tiene nada de ficción.

Bill Clinton

En su momento, el escándalo más difundido en medios de comunicación
En su momento, el escándalo más difundido en medios de comunicación

Lo tenía todo. El entonces Primer Mandatario del país más poderoso del mundo aparentemente era un hombre intachable. Pero el 18 de enero de 1998 salió a la luz pública en la prensa que Bill Clinton, el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica le había sido infiel a su esposa Hillary con la joven Mónica Lewinsky, una de las becarias de la Casa Blanca.

El escándalo recorrió los cinco continentes. Las conversaciones telefónicas entre Lewinsky y la secretaria Linda Tripp, sobre la relación de la becaria con Clinton, fueron grabadas por ésta última en secreto y posteriormente, al hacerse públicas, se convirtieron en un tsunami. La protagonista de la bochornosa historia, de tan sólo 22 años, primero dijo que todo era falso pero más tarde reconoció que lo más “destacable” de su relación con el político demócrata fue haberle hecho sexo oral en el famoso salón Oval.

Bill Clinton negó todo bajo juramento. Hillary guardó silencio. Pero el análisis de las marcas de semen en el vestido de Lewinsky dio positivo al político norteaméricano y éste, tuvo que salir frente a los ojos del mundo entero a aceptar su affair con la ya afamada becaria. La unión americana señaló a su Presidente como mentiroso. Los Clinton estuvieron a punto del divorcio. Su única hija, Chelsea, de pocos años, se solidarizó con su madre.

Un año después Lewinsky supo capitalizar su “fama” y en 1999 sacó a la venta el libro Monica’s Story, una biografía autorizada que narra con lujo de detalles su aventura con Bill Clinton. Años más tarde fue contratada para conducir algunos programas de televisión. Actualmente tiene su propia marca de bolsas de mano.

A pesar del escándalo que dio pie a ríos de tinta durante mucho tiempo, los Clinton siguen juntos y, actualmente, Hillary es la Secretaria de Estado en el gobierno de Barack Obama.

Siempre ha sido ojo alegre. En el tiempo que Carlos Ménem estuvo casado con Zulema Fátima Yoma –con quien trajo al mundo a Zulema y Carlos– era un secreto a voces que el presidente argentino tenía no una sino varias relaciones extramaritales. Pero ese no fue el motivo de su divorcio.

El 15 de marzo de 1995 “Carlitos”, como le llamaban al hijo de la pareja presidencial, falleció en un accidente al caerse el helicóptero en el que viajaba. Mientras Saúl Ménem apoyó los resultados periciales en el que se concluía que la nave cayó al embestir cables de alta tensión, su esposa Zulema acusaba al entorno del presidente por haber fraguado la muerte de su hijo. Al poco tiempo la pareja dio por concluido su matrimonio y no precisamente en los mejores términos.

Carlos Saúl Ménem

No pasó mucho para que el corazón del político volviera a latir. El 12 de septiembre de 1999 Cecilia Bolocco, periodista y exmiss Universo (1987) chilena viajó al territorio Ménem con el fin de entrevistar al entonces primer mandatario argentino para su programa La noche de Cecilia. Carlos quedó eclipsado con la belleza de la rubia que, incluso, estaba más alta que él. Por su parte a la Bolocco no le disgustaba convertirse en la Primera Dama de la Argentina.

Tras idas y venidas de la chilena a la Casa Rosada en Buenos Aires, finalmente Carlos y Cecilia contrajeron nupcias el 26 de mayo de 2001. Un mes después Ménem fue detenido por una acusación en su contra por tráfico de armas y quedó en arresto domiciliario hasta noviembre del mismo año. Ya un poco calmadas las aguas la pareja debutó el 19 de noviembre de 2003 como padres de un niño al que bautizaron como Máximo Saúl Ménem Bolocco.

Con todo y la esposa “modelo” que tenía en casa, Ménem seguía teniendo sus aventuras y, su hambre de poder, pues pretendía volver a contender por la presidencia de Argentina en las siguientes elecciones. Pero en 2007 recibió una dosis de su propia medicina y, a través de unas fotos de paparazzi publicadas en una revista, se enteró que su mujer tenía un amante: el empresario italiano Luciano Marocchino con quien fue fotografiada en su casa de Miami topless. El 20 de mayo de 2007, Carlos Ménem anunció que se separaría legalmente de Bolocco, luego de casi seis años de matrimonio y tres de separados.