Dulce Ramos · 22 de julio de 2014

[contextly_sidebar id=”xtqMq5xAy9Cl3LnLxKxlkIoUvVAtyheq”]El procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, informó que la dependencia a su cargo determinó la inimputabilidad de Rosa del Carmen Verduzco, encargada del albergue La Gran Familia, de Zamora, Michoacán, pese a que hay imputaciones en su contra, entre ellas, algunas por golpes.
En conferencia de prensa, el titular de la PGR explicó que la decisión se tomó con base en un estudio médico, patológico y psicológico realizado a Verduzco Verduzco, por el cual se determinó que debido a su avanzada edad presenta un estado mental y de salud que no permite fincarle responsabilidades penales.
El funcionario federal dio a conocer asimismo que se inició proceso penal contra seis personas que laboraban en el albergue por los delitos de privación ilegal de la libertad con fines de secuestro y trata de personas con fines de mendicidad forzosa. Además, el procurador informó que hasta el momento se han sumado 150 denuncias adicionales a partir de que fuerzas federales ingresaron al albergue.
Felipe Serrano Gómez, quien era el administrador y contador de La Gran Familia, es acusado de golpear y de abusos, en algunos casos graves.
Lourdes Verduzco Verduzco tenía todas las llaves de los cuartos de las víctimas, incluso del cuarto de castigo conocido como “Pinocho”. Cuando los agentes entraron al albergue encontraron a dos niños en esa celda, dijo Murillo Karam.
David Rogelio Álvarez Murillo se encargaba de que los niños no escaparan del albergue. Los menores refirieron que cuando una persona llegaba a escapar, era buscada y si la encontraban le pegaban y metían al “Pinocho”.
Otro trabajador, Vicente Carlos Félix vigilaba el patio de la primaria y Miguel Ángel Ibarra, según los testimonios, agredió sexualmente a personas en el albergue. El titular de PGR afirmó que aún no se hay una averiguación por delitos sexuales y se estudia si se cometió este delito.
Dejan adultos albergue de ‘Mamá Rosa’
Tras finalizar un proceso de entrevistas, registros y declaraciones, 138 adultos salieron del albergue “La Gran Familia”, que es investigado por la Procuraduría General de la República por presuntos abusos y conductas delictivas en su interior.
“No me gustaba estar aquí, te pegaban, no te daban de comer. Si te escapabas te encerraban en un cuarto y te dejaban un mes, dos meses (castigado)”, relató Fredy, de 18 años de edad, a su salida del albergue. El entrevistado dijo haber pasado ocho años internado en la casa hogar, de la cual intentó escapar varias veces.
Como él, otros internos que ya tienen mayoría de edad pudieron decidir entre ser trasladados a otro albergue o irse y continuar su propio camino.
En tanto, decenas de familiares continúan haciendo guardia afuera del albergue en espera de que les entreguen a sus hijos o hermanos, aún menores de edad. Para estos casos el procedimiento es distinto y pasa incluso por pruebas de sangre, entrevistas y revisión de documentos para constatar el parentesco de la gente con los menores.
Trasladan a Mamá Rosa a hospital en Guadalajara
La dueña y directora del albergue “La Gran Familia”, acusada de todo tipo de abusos y maltrato a unas 600 personas ( de ellas casi 450 niños) fue trasladada a un hospital en Guadalajara para realizarle un cateterismo cardíaco.
La mujer salió en libertad porque la Procuraduría General de México no ha presentado cargos formales contra ella, informaron las autoridades.
“No hubo sustento” para presentar cargos contra Rosa Verduzco, de 79 años, “que dada su avanzada edad no podría ir a cárcel”, informó un funcionario federal que pidió el anonimato por no estar autorizado a hablar con la prensa.
Verduzco, conocida popularmente como Mamá Rosa, fue hospitalizada en un centro de la ciudad de Zamora, donde está el albergue, desde que ocurrió el operativo el martes 15 de julio, una acción policial muy criticada por parte de la sociedad civil y prestigiosos intelectuales que alaban la obra de esta mujer con más de 60 años a sus espaldas de dar cobijo a huérfanos, drogadictos y jóvenes con problemas sociales o penales muchas veces marginados por sus propias familias.
También quedaron en libertad dos de sus colaboradores, aunque sí se trasladó el sábado a los otros seis detenidos en el operativo del martes a una prisión del estado occidental de Nayarit, después de que varios testigos les acusaran de golpes, abusos sexuales, maltratos en general y privación de su libertad.
No obstante, el funcionario aseguró que la investigación sigue abierta y que si se encuentran pruebas suficientes de algún delito cometido por la dueña del albergue se actuará conforme a derecho.
En este sentido, afirmó que otra línea de investigación es para averiguar adónde canalizaba Verduzco todos los recursos públicos y privados que recibía, ya que la casa hogar se encontró en condiciones deplorables, llena de basura, plagas y comida en mal estado.
“La noche del sábado fue una tortura porque no nos decían qué iba a pasar con ella ni nos dejaban verla pero por fin la dejaron libre después de tanto querer sacarla información que no era cierta”, dijo a The Associated Press Monserrat Marín Verduzco, sobrina de Mamá Rosa.
“La gente aplaudió a la policía federal cuando se fue del hospital y ella está feliz de poder volver a estar en contacto con su gente”, añadió.
Según Marín, su estado de salud es relativamente bueno para una mujer con 79 años y 20 de diabética, pero su corazón sigue delicado por lo que el domingo no descartaban trasladarla a la capital o a otro hospital para hacerle pruebas adicionales.
El viernes por la noche autoridades federales y estatales comenzaron el traslado de varias decenas de los menores a instalaciones oficiales de otros estados donde pudieran ser atendidos por especialistas y tuvieran un lugar limpio para vivir además de buena alimentación y cuidados médicos.
No obstante, todavía quedan en el albergue más de 300 menores a la espera de reubicación y un centenar de adultos que todavía se desconoce qué destino tendrán aunque, como alertó el sábado la alcaldesa de Zamora, Rosa Hilda Abascal, no tienen empleo, dinero ni familia, y muchos llevaban desde niños en “La Gran Familia”.
Con información de Reforma, Milenio y Associated Press.
*Nota publicada el 21 de julio de 2014.