Redacción Animal Político · 23 de octubre de 2012
“Pasé cinco años y dos meses preso y nunca dejé de preguntarme porque a mí me pasaba esto” se cuestionó hoy el joven Hugo Sánchez apenas 10 horas después de haber abandonado una cárcel en el estado de México en la que permaneció por una acusación fabricada.
Acompañado de sus padres Don Antonio Sánchez y Doña Rosalba Ramírez, Hugo exige justicia frente a los medios de comunicación porque “me robaron cinco años que nadie podrá pagarme”.
Su padre, un indígena mazahua al igual que su hijo, no esconde su enojo y tras agradecer a los cinco ministros de la Suprema Corte el amparo que le permitió a Hugo recuperar su libertad y exhibir la fabricación de pruebas de parte de las autoridades mexiquenses, sugiere que a los fiscales y jueces que injustamente habían condenado a Hugo a 37 años de cárcel “se les retire de sus cargos y se les meta injustamente a prisión sólo cinco meses; para que vean lo que se siente”.
Este es uno de los múltiples casos que persisten en México en donde la tortura y la incriminación son los principales ingredientes de un sistema que de manera genérica y sostenida dicen hoy, está violentando y transgrede los derechos fundamentales.
Para Javier Hernández, representante de México de la oficina del alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, dijo que el caso de Hugo Sánchez es una muestra clara de que la tortura sigue siendo una práctica común que sirve para incriminar y fabricar responsables.
Dijo que la tortura no puede ser ya un instrumento de investigación judicial ya que se está traduciendo en una trasgresión sistemática de los derechos humanos ya que el caso de Sánchez Ramírez, así como el de otros jóvenes son muestras de que no existen contrapesos en el marco de la guerra en contra del crimen organizado.
Por su parte el joven indígena Hugo Sánchez Ramírez en compañía de sus padres ofreció sus primeras palabras al quedar en libertad, indicó que “después de estar en la cárcel por un delito que nunca cometí, gracias a Dios ahora me encuentro con mi familia, mis padres”.
Asimismo dijo que existe mucha gente como él injustamente en la cárcel pagando delitos que nunca han cometido.
Ante los medios de comunicación señaló que en el Penal de Santiaguito, casi el 80 por ciento de las personas, la mayoría jóvenes que estaban detenidos en el penal, están de manera injusta, muchos de ellos eran señalados por ser secuestradores.
Liberan a mazahua inocente tras 5 años de cárcel
El indígena Mazahua Hugo Sánchez fue liberado este lunes del penal de Santiaguito en Almoloya de Juárez, luego que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ordenó la inmediata libertad del indígena, según informó el secretario de Seguridad Ciudadana del Estado de México.
El gobernador de Estado, Eruviel Ávila, también aseguró a través de su cuenta de Twitter, que el joven ya había sido liberado: “Hace unos momentos la autoridad judicial federal ordenó la liberación del mazahua Hugo Sánchez, la cual se está cumpliendo ahora mismo”, escribió el mandatario mexiquense en su cuenta de Twitter @eruviel_avila.
Sánchez Ramírez estaba recluido desde 2007 en el penal de Santiaguito, en Almoloya de Juárez, Estado de México, donde purgaba una pena de 52 años de cárcel acusado de secuestro y portación de armas, proceso en el que hubo diversas irregularidades.
El 17 de octubre pasado, el alto tribunal del país ordenó que se le pusiera en libertad lo cual, de acuerdo con sus abogados, no se había concretado porque las autoridades le exigían que se desistiera de un amparo que promovió como parte de su defensa.
Hugo Sánchez fue detenido en el Estado de México el 21 de julio de 2007 por “tener actitud sospechosa”, y fue acusado de posesión de armas, además que nunca fue presentado ante el Ministerio Público y aún así fue acusado del plagio de dos menores.
En 2009 el Juez Sexto de Primera Instancia de Toluca lo condenó a 37 años y seis meses de prisión, la cual fue confirmada por el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Segundo Circuito en 2011.
*Con información de Notimex.