Lengua en extinción: Sólo dos lo hablan en el mundo, pero no se hablan entre ellos

Dulce Ramos · 14 de abril de 2011

Lengua en extinción: Sólo dos lo hablan en el mundo, pero no se hablan entre ellos

El Ayapaneco se ha hablado en México durante siglos. Sobrevivió la invasión española, guerras, revoluciones y desastres naturales. Como ha pasado con otras lenguas indígenas está en peligro de extinción.

La mala: En México sólo quedan dos personas que lo hablan. La peor: Estos ”expertos” no se hablan entre ellos.

Uno de ellos es Manuel Segovia, de 75 años. El otro, Isidro Velázquez, de 69 años. Ambos viven en Ayapa, una pequeña pablación tabasqueña. Viven separados por500 metros.

En el pueblo nadie tiene claro por qué se “repelen”, pero la gente ha sabido desde siempre que entre ellos no cruzan palabra.

Y es que ahora estos hombres que buscan evitarse mutuamente se ven “obligados” a coincidir en un proyecto que busca rescatar su lengua, antes de que sea demasiado tarde. Se trata de un trabajo realizado por el antropólogo lingüista  Daniel Suslak de la Universidad de Indiana, quien busca crear un diccionario de Ayapaneco.

Durante su trabajo, Suslak se ha encontrado con que estos hombres no tienen mucho en común, pero sus desavenencias continúan siendo un misterio, aunque Segovia explicó , en entrevista con The Guardian, que no tiene algo contra Velázquez.

Suslak también se ha encontrado con que los dos hombres manejan dos versiones, lo cual aumenta su discordia. Por ello, en el diccionario, que se prevé sea editado a finales de 2011, se incluirán ambas.

Segovia cuenta que cuando era niño todos hablaban el Ayapaneco, pero que poco a poco ha ido desapareciendo y que, supone, que esta lengua morirá con él.

Segovia mantiene el hábito de hablar Ayapaneco y hasta la muerte de su hermano, hace una década, lo hablaba a menudo. Hoy trata de hacerlo con su esposa e hijo, aunque ellos lo hacen con dificultad.

Sobreviviendo la lengua

Suslak explica que el Ayapaneco es como una “isla lingüística” rodeado de un mar de lenguas indígenas, que se ha ido perdiendo por el advenimiento de la educación en español a mediados del siglo XX, en la cual se les prohibía a los niños indígenas hablar en cualquier otra lengua.

El nombre “Ayapaneco” fue una imposición del exterior. Para Segovia y Velázquez su lengua se llama Nuumte Oote (la verdadera voz).

Además del trabajo de Suslak, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas planea dar clases de Ayapaneco para intentar que la lengua perviva.

En México hay 68 lenguas indígenas con 364 variantes.

Con información de The Guardian.