Notimex · 21 de enero de 2015

[contextly_sidebar id=”1Bn0ltYpEaT6eVz0sIE8wbaZk8mOUfCZ”]El legislador republicano Steve King, conocido por su postura antiinmigrante, recibió críticas este miércoles 21 de enero luego de que calificó como “deportable” a la inmigrante mexicana Ana Zamora, quien fue una de las invitadas de la primera dama Michelle Obama al informe presidencial.
“Obama pervierte la ‘discrecionalidad de la fiscalía’ al invitar a una deportable a sentarse en un lugar de honor en el SOTU (Estado de la Unión) con la primera dama”, publicó el legislador en su cuenta de Twitter.
#Obama perverts “prosecutorial discretion” by inviting a deportable to sit in place of honor at #SOTU w/1st Lady. I should sit with Alito.
— Steve King (@SteveKingIA) enero 20, 2015
Tras la publicación del tuit, decenas de usuarios criticaron el uso del calificativo “deportable”. La organización a favor de la reforma migratoria integral America’s Voice señaló: “Steve King ofrece la respuesta republicana real sobre inmigración”.
“Después que el Partido Republicano omitió el tema migratorio en su respuesta al informe presidencial, los comentarios de King muestran el largo camino que los republicanos enfrentan para reconquistar credibilidad con la comunidad inmigrante”, apuntó la presidenta de la organización United We Dream, Cristina Jiménez.
Ana Zamora es una estudiante de 21 años beneficiada por el programa de Acción Diferida para Llegados durante la Niñez (DACA). La joven de origen mexicano fue invitada al palco de Michelle Obama, después de que le envió una carta al presidente Barack Obama para agradecer su acción ejecutiva migratoria.
Steve King tomó notoriedad en 2013 por sus declaraciones contra los jóvenes inmigrantes beneficiados por el programa DACA, a quienes luego describió como estudiantes que “tienen pantorrillas del tamaño de melones por cargar 34 kilos de mariguana a través del desierto”.
El presidente Barack Obama indicó que “fundamentalmente está en desacuerdo” con la postura de King, que considera que los inmigrantes son en esencia “malos” para el país y que la deportación de alrededor de 11 millones de inmigrantes es una opción viable.