Leer como un acto de meditación

Paola Morales M. @PaolaMoralesM · 18 de noviembre de 2012

Leer como un acto de meditación

El ser humano es, por definición, un hablante, no así un escritor ni un lector. No está en su “arsenal” genético.

Pongamos, por ejemplo, la teoría de San Agustín en la que refiere que la escritura y la lectura fueron impuestas a quienes, según el catolicismo, fueron los primeros padres de la humanidad.

Adán y Eva, refiere San Agustín, una vez expulsados del Paraíso, se vieron obligados a escribir y leer para comunicarse, pues antes del pecado original Dios les hablaba directamente, como a los profetas. Es, desde entonces, que la lectura y la escritura han tomado particularidades específicas.

Lo anterior fue expuesto por el doctor en lingüística y filósofo Sergio Pérez durante el II Encuentro Internacional de Cultura Lectora, en el marco de la 32 Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (FILIJ) que concluye este 19 de noviembre en el Centro Nacional de las Artes (Cenart) de la Ciudad de México.

Durante la ponencia “Arqueología de dos hábitos intelectuales: la lectura y la escritura”, el especialista señaló que en la antigüedad, la “lectura” se mantenía en la memoria, pues los textos eran difundidos oralmente y eran un eco de la actividad verbal.

Más adelante, refirió Pérez, los filósofos se ven “obligados” a practicar la lectura como un ejercicio espiritual, por medio del cual el filósofo pasa a ser una mejor versión de sí mismo que lo ayuda a mutar de la desdicha a la felicidad.

 “Si leer no te procura tranquilidad, ¿para qué lees?”

El especialista explicó que, para los filósofos antiguos, la lectura era ya una práctica espiritual por sí misma, con la cual iniciaban un diálogo con el autor que transmutaba en un diálogo consigo mismo.

“Pasamos la vida leyendo, pero ya no sabemos leer… En la antigüedad, aprender a leer era aprender a vivir. Hoy, el que lee, lo hace sin olvidarse de sus preocupaciones e, incluso, suponiéndose a veces mejor que el autor”, señaló el filósofo.

“Escribir es cosa de la mano, componer es cosa del corazón”

En cuanto a la escritura, Pérez hace una diferencia entre la escritura en voz alta y la espiritual.

Señala que, en la antigüedad, el autor y el escritor eran distintos, pues el escritor realizaba meramente un ejercicio muscular, mientras que el autor era quien inventa, recopilaba, retenía y componía la obra que era dictada.

Respecto a la escritura espiritual, explica que surge principalmente en el seno de las escuelas de filosofía, donde los filósofos escribían para intentar dominarse a sí mismos y reavivar, así, los principios que le permitían seguir viviendo.

Según Pérez, la escritura era vista entonces como un ejercicio espiritual formativo: “No es suficiente leer lo escrito previamente, porque las páginas escritas ya son páginas muertas; al leerlas, lo importante es retomar los dogmas vertidos en ellas”, señala.

“La filosofía debe servir en todo momento”

Para el ponente, filosofía no es saber de Heidegger o Kant, sino vivir de otra manera, lograr la transformación de sí mismo para convertirse en un nuevo ser humano.

Para concluir, Pérez señaló que la lectura y la escritura, como hábitos intelectuales, no son entes sin vida, sino que deben transformarse en el diálogo con los demás y ante sí mismo.

Sergio Pérez Cortés es doctor en Lingüística (1981) y Filosofía (1987) por la Universidad de París (X–Nanterre y I–Sorbonne, respectivamente). Fue director de programa del Collège International de Philosophie, con sede en París desde 2001 hasta 2003; desde 1984 es profesor y director del Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma Metropolitana. Sus líneas de investigación son la escritura, la oralidad y la filosofía política.

En el marco del II Encuentro Internacional de Cultura Lectora, que se dio por inaugurado el 12 de noviembre en la #32FILIJ, se llevan al cabo una serie de conferencias bajo el título “La lectura como vínculo de la diversidad cultural”.

Al ser de acceso restringido (de paga), Animal Político les compartió seis de estas ponencias a lo largo de la semana.

Hoy les compartimos la dictada por el mexicano, Sergio Pérez,  bajo el título “Arqueología de dos hábitos intelectuales: la lectura y la escritura”.

El Encuentro Internacional de Cultura Lectora es un ejercicio de reflexión en el que los editores, promotores, escritores y académicos se dan cita para compartir experiencias y exponer sus conocimientos.

Este año, bajo el lema “La lectura como vínculo de la diversidad cultural”, revisa distintos postulados e investigaciones que muestran cómo espacios (públicos o privados) se nutren mutuamente a través de la literatura, en un diálogo que contempla las diferencias como fuente de intercambio, innovación y creatividad.