Las <i>metidas de pata</i> en Facebook y Twitter

Pablo Luna (@pablodoblell) · 17 de junio de 2011

Las <i>metidas de pata</i> en Facebook y Twitter
Congresista Anthony Weiner.

Twitter y Facebook han servido para potenciar la presencia de las empresas y gobiernos en el mundo y la relación con los consumidores y ciudadanos. Sin embargo, las redes sociales pueden convertirse en un arma de doble filo, pues si no son administradas de forma eficaz, pueden generar una imagen negativa de la marca o la institución gubernamental.

Las metidas de pata en las cuentas de Twitter y Facebook no sólo pueden ser perjudiciales para la marca o el gobierno, sino también para sus empleados. Ya son varios los casos de despidos de empresas o renuncias a puestos públicos a raíz de mensajes posteados en estas dos redes sociales.

El caso más reciente es el del congresista demócrata Anthony Weiner, quien renunció a su cargo por publicar en su cuenta de Twitter fotos íntimas y provocadoras. Weiner ya había dicho que no dejaría el puesto, sin embargo, el Partido Demócrata lo presionó.

En mayo pasado, según The Huffington Post, el Servicio Secreto de EU (@SecretService) lanzó en su cuenta oficial de Twitter un error supuestamente cometido por uno de sus empleados, el cual hizo notar que entre los objetivos de la institución estaba el vigilar a la empresa Fox News.

¿Hay más casos en Twitter? Sí, de hecho AOL presentó un recuento de diez carreras que se han “arruinado” por los tuits de sus protagonistas.

Mensaje y despedida…

El caso más reciente en Facebook es el de cinco empleados de la agrupación Hispanos Unidos de Búfalo, en Estados Unidos, que fueron despedidos por “criticar en sus páginas” las condiciones laborales en las que trabajaban.

Este caso y otros veinte están documentados y han sido analizados por la Junta Nacional de Relaciones Laborales en EU (NLRB, por sus siglas en inglés), aunque hasta el momento ninguno ha llegado a juicio.

Otro de los casos más sonados fue el de la excolaboradora de CNN, Octavia Nasr (@octavianasr), que en julio de 2010 con la cuenta @OctaviaNasrCnn mostró su “respeto por la muerte de Sayyid Mohamed Hussein Fadlalá […] uno de los gigantes de Hezbolá” y a quien Estados Unidos consideraba un “terrorista”.

Otro caso es el de una empleada de la aseguradora Nationale Suisse, que pidió incapacidad porque debía permanecer en la oscuridad y lejos de la computadora. Sin embargo, un mensaje publicado en Facebook a través de su iPod fue visto por sus superiores y decidieron despedirla.

Hackeo, trolleo y disculpas…

Comentarios inapropiados o con falta de moderación han causado que algunas marcas nacionales e internacionales sean objeto de trolleo masivo, así como de burlas bastante creativas. Y aunque las empresas contratan a gestores y social media experts para el manejo

En abril pasado, las empresas Liverpool México y la cadena Cinépolis se convirtieron involuntariamente en trend topics, pues, como reportó Animal Político en “Los diez tuits de la semana”, dos mensajes atribuidos a un “hackeo” de sus cuentas provocaron que el humor, creatividad y burlas de la comunidad tuitera llenara los TL´s.

En marzo pasado, el fabricante de autos Chrysler (@ChryslerAutos) rompió relaciones con la empresa gestora de sus redes sociales. ¿La causa? Un mensaje en su cuenta que decía: “Me parece irónico que Detroit sea conocida como la #MotorCity y sin embargo aquí nadie (…) sabe conducir”.

La cuenta del diseñador de ropa Kenneth Cole se volvió en su contra, pues trató de usar el hashtag #Cairo -durante las protestas en Egipto en contra de Mubarak- para promover la nueva colección primavera-verano que lleva su nombre. Por supuesto le llovieron críticas y mensajes de indignación.

En México, los tuits que han balconeado a personas públicas, políticos y famosos se cuentan por decenas, basta recordar cuando en septiembre de 2010 el diputado del PRI, Luis Videgaray, subió una foto de su homólogo del PT, Óscar González Yáñez, mientras tomaba una siesta en su curul.

La viralidad de los errores es a veces más efectiva que la de la propuestas o denuncias, se multiplican en decenas por minutos y en poco tiempo son de los temas más comentados en las redes, así que como moraleja sólo queda decir que lo mejor es que “cada quién sus tuits”.