La revolución silenciosa de los ciclistas

Víctor López (@viclopezalvaro) · 9 de septiembre de 2011

La revolución silenciosa de los ciclistas
Cicliastas en las calles de la Ciudad de México. FOTO: Cuartoscuro

Hace dos décadas, en San Francisco inició Cris Carlson la llamada masa crítica, con la intención de dignificar a los ciclistas con la consiga: la calle es nuestra. En la actualidad, es un movimiento global.

En Guadalajara apenas se gestó en 2007 con los paseos nocturnos de ciclistas que organiza la agrupación GDL en Bici.

En las primeras ocasiones se juntaban menos del millar, y se realizaba una vez al mes. Ahora, superan los 4 mil y ya casi se organiza de manera cotidiana, cuenta Patricia Martínez, una de sus integrantes.

Dice Patricia Martínez que los paseos ciclistas están pensados para el esparcimiento, la convivencia y la recuperación de espacios públicos, y que permite reconocer la ciudad como propia, poco a poco.

“Lo importante es que la gente se convenza de que es posible moverse en bicicleta a su trabajo, empezando con trayectorias muy cortas, como ir a pagar el recibo de la luz. Se trata de perderle el miedo a las calles”.

A la par de los paseos nocturnos, GDL en Bici promueve el respeto a los derechos de los ciclistas en la agenda pública del gobierno local.

La activista sostiene que se requiere visibilizar los riesgos de moverse en bicicleta; por eso crearon la campaña Bicicletas Blancas que son colocadas en el sitio donde atropellan a un ciclista.

GDL en Bici empezó esta campaña ante la  falta de datos. De su iniciativa comenzaron a registrar las muertes de ciclistas desde agosto de 2008 y hasta el mes pasado, habían contabilizado más de 60 muertes. Sus insumos, principalmente, son las notas de prensa o con la información directa de los familiares de las víctimas.

“La Secretaría de Vialidad y el Consejo Estatal para la Prevención de Accidentes no contaban con datos certeros del número de víctimas, en ocasiones registraba menos”, señala.

Decenas de personas en todo el mundo salen desnudos cada año a bordo de sus bicicletas para pedir "ser vistos" por los automovilistas.//FOTO: Cuartoscuro

Se trata de que estos accidentes no se olviden y que no se pierda la dimensión del problema, dice la activista y organizadora del X Congreso Hacia ciudades libres de autos.

“Lo ideal es que haya una  coordinación entre dependencias como la policía, los servicios de salud para que informen de las víctimas,  como lo recomienda la Organización Panamericana de la Salud, pero esto no sucede”.

Se pregunta: “¿Qué pasa con estos accidentes? ¿Dejó hijos huérfanos? ¿En qué concluye las investigaciones judiciales? No sabemos los costos sociales y económicos de estas pérdidas humanas”.

Ante todo, moverse en bicicleta sigue siendo un desafío. La vulnerabilidad tanto del peatón como del ciclista es conocida. Patricia Martínez recuerda que para la Organización Mundial de la Salud, América Latina es una de las regiones con el mayor número de accidentes de peatones y ciclistas.

El estudio de origen y destino que se hizo en 2007, se calculaba que al día se mueve 2.2% de viajes se realizaban en bicicleta. En ese año no había movimientos que defendieran a estos grupos. Los viajes  a pie representaban el 37%.

En conjunto con los ciclistas, los viajes a pie y los que utilizan el transporte público, suman el 78%.  Poco más del 20% se mueven en automóvil. (Consulte el estudio completo)

Para la activista, en primer lugar se requiere implementar una cultura vial para todos. “Hay que evitar las discusiones eternas de la falta de ciclovías y aprender a convivir con todos los usuarios de la calle”.

Relata que mientras en Costa Rica el gobierno local invierte en promedio 8 dólares por persona en seguridad vial, y en Estados Unidos, 3 dólares, en México, no supera el 0.08 dólares.

Redención del coche

Antonio Lucio Gil, quien dirigió la Fundación Movilidad del ayuntamiento de Madrid, parte de una cuestión de principio: que los ciclistas están en igualdad de derecho que los automovilistas. “Es decisión de unos y otros moverse como quieren o pueden”, acota.

 

Lo cierto, dice, es que las ciudades no están diseñadas para los ciclistas. “Hemos creado una porquería de ciudades hechas para los coches”.

Pero cree en la redención del coche.

–¿De qué forma?

Algunas motos y autos invaden los carriles destinados para las bicicletas.//FOTO: Cuartoscuro

— Llevar una dieta equilibrada en la cuestión de la movilidad. No indigestarse con el coche. En un momento dado somos automovilistas, ciclistas o usuarios del transporte público.

 

“Otra forma de redención del coche es que sean más eficientes en el consumo de energéticos incluso que utilicen energías mucho más limpias como la electricidad”.

Dice que los ciclistas son pioneros en el activismo por la movilidad urbana pues corren el riesgo de ser calificados de extravagantes e incómodos, pero estos movimientos crecen.

“De manera que si no hubiera esos activistas, no habría esa evolución en el pensamiento, como sucedió con el caso del voto de las mujeres. Aquella propuesta parecía extravagante pero gracias a un grupo de activistas valientes, lograron solucionar un problema”.

Bicicletas públicas

Una propuesta que sonó en el Congreso CarFree de Guadalajara fue la implementación del Sistema de Bicicletas Públicas que funciona bajo 2 elementos: utilizas la bicicleta y la regresas. Al menos ha funcionado en Montreal, Canadá, según Alain Ayotte, un reconocido impulsor de este medio de transporte.

Ayotte impartió la charla “Los nuevos modos de transporte en Canadá”.

En su país dirige el sistema Bixi desde 2008; inició con 3 mil bicicletas y 300 estaciones permanentes.

Este programa, según Ayotte, se podría implementar en Guadalajara, pues se requiere una mínima infraestructura para empezar y en especial de “voluntad política”.

Para eso, se requiere un estudio minucioso de origen y destino para detectar los principales hábitos de movilidad.

Insistió en que el programa de bicicletas públicas es un medio de transporte intermodal, que complementa con el metro y el autobús.

En cuanto a la inversión, dijo que el programa, “inicialmente solo necesitas pintura, señalética y eventualmente irás desenvolviéndote hacia carriles segregados (ciclovías)… Se necesita voluntad política y enviar un mensaje muy claro al automovilista para que respete el área”.