La reconceptualización de la educación en México

Santiago Orozco Gutiérrez · 11 de marzo de 2013

Vivo en una comunidad indígena del estado de Oaxaca, en la cual llegan las señales del Internet y me interesó la invitación que se anuncia para externar mis puntos de vista respecto a la reforma educativa lanzada por el Gobierno Federal en este año 2013 encabezado por Enrique Peña Nieto, Presidente de México.

No tiene chiste que cada rato se hagan reformas educativas en tanto no abordamos la parte social de la familia mexicana, en donde existen grandes lagunas entre los que tienen mucho y los que no tienen nada y por eso la educación está por los suelos. Hay que cambiar políticas y mentalidades de los que estamos en México.

Tampoco estoy de acuerdo con que se adopten esquemas o modelos de educación de países avanzados en este rubro porque nunca los alcanzaríamos, sino hacer uno propio de acuerdo a las posibilidades de todos los involucrados en esta tarea educativa basada en las necesidades y experiencias propias y colectivas.

Siento que debe ser de voluntades de parte quienes se dediquen a la noble profesión de ser maestro o maestra de querer hacer cosas nuevas y novedosas y no limitarse a las horas clases. Hacerlo primero y en función de resultados negociar con el estado respecto a las prestaciones de ley para l@s maestr@s y así hablaríamos de una reconceptualización de la educación en México, desde cambiar políticas y mentalidades como no aplicar exámenes, no alumnos, no maestros, no aprendientes, sino aprehendientes, asesores facilitadores y evaluaciones para la vida en colectivo y en público entre otros.

Hoy en día un maestro o maestra debe ser autodidacta, ya que es necesario que se capaciten y se actualicen para no descontextualizarse y manejen métodos y técnicas de aprendizajes humanos y holísticos aunado al uso de la tecnología cuyo avance viene dándose de manera acelerada y puedan socializar sus conocimientos hacia los educandos en tiempo y forma.

En la práctica, nadie tiene amarrados o amagados a l@s maestr@s para que puedan introducir los contenidos regionales en sus planes y programas de estudio sin dejar de ver lo que tienen que ver de cajón como son las materias básicas. No conozco maestro o maestra que haya hecho sus propios materiales didácticos sino que siempre espera de la guía del maestro o simplemente retoma los libros de texto gratuitos.

L@s niñ@s no leen libros porque el maestro no induce a la lectura ni toma al educando como su amigo, menos comparte un pan con él, siempre lo trata de manera inferior. Tiene que obedecer al maestro porque si no éste se enoja. Esto no debe seguir así, los dos son seres humanos con conocimientos diferenciados además de las edades. Para esto debe manejarse bien varias técnicas de comprensión lectora.

Formar una academia de las materias básicas entre los maestros y maestras de los diversos niveles educativos en cada comunidad, región o estado para abordar de manera conjunta el problema de la reprobación y no echarse la culpa de que no lo prepararon en el grado inferior inmediato, sino hacer la suma de esfuerzos y voluntades de ayudar al estudiante con dificultades de aprendizaje.

Que los grados o años de estancia en la primaria sean flexibles para l@s niñ@s, sobre todo para los que tienen desarrollo mental avanzado y no dejarlos con los que son de lento aprendizaje. Habría que ubicarlos en otro grado mediante una evaluación del grado superior inmediato y si responde dejarlo en ese grado, es decir un niño puede hacer la primaria en cinco o cuatro años y no en seis dependiendo del desarrollo de capacidades, habilidades y destrezas.

Que l@s maestr@s y las autoridades educativas se den cuenta de que trabajan con seres humanos de diferentes niveles sociales y por ende debe evaluarse de otra manera y no aplicándoles exámenes, sobre todo cuando el alumno habla su lengua materna y el maestro ni le entiende porque no lo habla ni lo escribe, ni las autoridades educativas conocen el contexto donde se forman los futuros del México diversificado culturalmente.

Con el Sindicato de Maestros hay que hacer convenios de colaboración por estado sobre la educación por niveles y condiciones de desarrollo. El estado mexicano debe garantizar las conquistas laborales de l@s maestr@s, pero exigirles a la vez las constantes actualizaciones y manejo de técnicas grupales de aprendizaje para que l@s niñ@s tengan un aprendizaje significativo y manejen juegos lúdicos como el ajedrez para el desarrollo de capacidades y no encerrarlos en cuatro paredes, porque nadie nos asegura de que aumentándole al maestro o maestra su sueldo al 100% vayan a mejorar la calidad de la educación.

Para la evaluación de l@s maestr@s debe prepararse un sistema de manera colegiada donde tengan participación l@s involucrad@ y aplicarlo después de cada semestre al maestro o maestra y en base a eso incrementarles su sueldo o mantenerlos con los mismos que vienen percibiendo. Hacerlos por estado debido a que cada estado tienen características distintas en cuanto al desarrollo político, socioeconómico y cultural y no puede homogeneizarse este sistema de evaluación.

La educación es tarea de tod@s porque en el educando inciden todos los factores, desde la alimentación, el medio y los espacios educativos hasta los materiales didácticos, pasando por los padres de familia, comités de padres de familia, autoridades educativas, la infraestructura y finalmente l@s maestr@s para poder hablar de una educación de calidad y es un reto en México que es un país de diversidades culturales que van desde el norte al sur y del oriente al poniente.

Estos son mis puntos de vista y son en base a las experiencias que tuve como asesor facilitador durante 9 años para construir un modelo educativo del nivel medio superior en una comunidad de la sierra norte de Oaxaca y cuyas experiencias se han exrtrapolado a otras regiones y estados.