Dulce Ramos · 6 de noviembre de 2012

El Tribunal Constitucional de España avaló hoy la validez del matrimonio entre personas del mismo sexo, con lo que desechó la impugnación a esta figura civil que interpuso el conservador Partido Popular (PP) en 2005.
La sentencia fue aprobada por ocho votos a favor y tres en contra, y con ello legitima una ley que ha permitido la celebración de casi 23 mil bodas entre homosexuales desde su aprobación en 2005 por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
Tras el anuncio, el ministro español de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, afirmó que el gobierno acata el fallo del Tribunal Constitucional y que, por su carácter vinculante, no modificará la normativa vigente que regula la unión entre personas del mismo sexo.
Señaló que el recurso que interpuso el ahora gobernante Partido Popular (PP) nació de la “duda” sobre si la unión entre dos personas homosexuales “podía recibir la denominación de matrimonio” y era acorde con la Carta Magna.
Por su parte, el secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que con la decisión del Tribunal Constitucional (TC) prevale la igualdad “sobre quienes, una vez más, intentaban imponer su moral”.
Recordó que hace siete años, el ahora presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, decidió que su partido, el Popular, lanzara “una ofensiva” contra el matrimonio homosexual y comenzó así “una historia que ha terminado hoy”.
“Durante este tiempo, miles de parejas han ejercido su derecho con normalidad, pese a la amenaza de que la sentencia de un tribunal dejara su unión al margen de la ley”, abundó.
“Por fortuna, no ha sido así, y la igualdad ha prevalecido sobre quienes, una vez más, intentaban imponer su moral. Para muchas personas acaban siete años de incertidumbre”, recalcó.
Mientras tanto, los colectivos homosexuales destacaron el fallo del Tribunal Constitucional (TC) y consideraron que “por fin” se reconoce que todos los ciudadanos, independientemente de su orientación sexual, tienen los mismos derechos y los mismos deberes.
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