Paris Martínez (@Paris_Martinez) · 12 de septiembre de 2011

“En caso de agresión de grupos armados -reza la guía de seguridad diseñada por la Caravana de Paz, para aplicar durante su recorrido por los estados del sur del país más afectados por la violencia-, lo primero es tirarse al piso y, a rastras, buscar un lugar seguro.”
Redactado por la agrupación civil Servicios de Paz (Sipaz), el documento establece acciones mínimas de resguardo en distintos escenarios de emergencia, entre los cuales el más desarrollado es, precisamente, el dedicado a recomendaciones para poner en práctica de darse una balacera.
“En caso de hallarse en un lugar cerrado al momento del ataque -se indica a los 500 caravaneros que acompañan a Javier Sicilia, líder del Movimiento por la Paz-, se debe permanecer lejos de las ventanas que dan a la calle, resguardarse en un clóset amplio, el baño o cualquier habitación sin ventanas o con ventanas chicas.”
Además, en caso de darse la agresión armada en un lugar abierto, se pide, luego de tirarse al suelo, “buscar refugio en una pared o un vehículo y colocarse en forma horizontal. (De estar recostado) en una banqueta (se debe adoptar) la misma posición, con los brazos cubriendo la cabeza.”
Y, “cuando esté con niños (debe) protegerlos primero a ellos: tirarlos al suelo y, de ser posible, cubrirlos con su cuerpo mientras busca un lugar seguro.”
El miedo…
Tras concluir el segundo día del recorrido planeado, y luego de marchar junto con cerca de mil 500 personas por la Costera Miguel Alemán de Acapulco, Sicilia reconoció haber tenido “miedo de venir, el miedo de toda la ciudadanía ante la violencia que se vive aquí”.

Y es que, en la actualidad, la delictividad se ceba en esta puerto, a grado tal que sólo un día antes de la llegada de la Caravana de Paz, Acapulco amaneció con cuatro cadáveres en sus calles: el de una mujer calcinada en la colonia Silvestre Castro, descubierta por los vecinos que detectaron el hedor de la carne quemada; así como tres sujetos amordazados, y con las bolsas empleadas para asfixiarlos aún cubriéndoles la cabeza, abandonados cerca de la avenida Farallón.
Además, desde el 25 de agosto, medio centenar de escuelas públicas de esta ciudad se mantiene en paro de labores, a raíz que el crimen organizado exigió la entrega, a la quincena, de 50% del salario de cada maestro que trabaja en esta plaza y, a pesar que las autoridades ofrecieron instalar botones de pánico en las escuelas, el magisterio consideró tal medida como insuficiente, por lo que la suspensión de actividades educativas continuará indefinidamente.
De la cintura para arriba
Entre las recomendaciones de la guía de seguridad de la Caravana de Paz, destacan también las siguientes:
–Nadie debe permanecer solo, aunque hayan llegado solos.
-Siempre debe mantenerse una actitud conciliadora, no debe responderse a provocaciones ni entrar en conflicto. No se debe responder a agresiones y, de darse éstas, hay que tomar distancia.
–Si un miembro de la Caravana detecta la presencia de grupos armados, debe alejarse y, sin causar alarma, comunicárselo a los coordinadores de la movilización.
-En caso de una agresión armada en un espacio abierto, buscar un lugar seguro “arrastrándose o caminando en cuclillas, ya que las balas, por lo general, aciertan en un cuerpo de la cintura para arriba”.

Rojo sobre verde olivo
Luego de 12 horas de viaje, Javier Sicilia y sus seguidores llegaron este domingo a Huajuapan, Oaxaca, localidad de la que, el 27 de septiembre de 2010, saliera la caravana solidaria con el municipio autónomo de San Juan Copala que, ese mismo día, fuera emboscada por paramilitares que asesinaron a la lider social del estado Bety Cariño, así como al activista extranjero Yiri Yakoola.
Aquí, tras una marcha en la que participaron 500 habitantes de esta y otras localidades de la sierra oaxaqueña, los integrantes de la Caravana de Paz se congregaron en la plaza municipal, ante un templete coronado por la bandera del Ejército Popular Revolucionario (estrella roja de cinco picos, sobre fondo verde olivo), y alrededor de la cual se leía la consigna “Basta ya de violencia”.
Desde esta tribuna, una mujer indígena, de voz aguda pero firme, saludó a la movilización en nombre de la “mixteca rebelde”, región en la que “las heridas dejadas por una guerra no de cuatro, sino de 500 años, siguen abiertas, duelen y en momentos sangran nuevamente”.
A esta oradora tocó leer el documento en el que la comunidad organizada de Huajuapan expuso los distintos tipos de violencia que padecen: la violencia económica, con la concesión de tierras indígenas a inversionistas privados; la desvalorización del trabajo artesanal y rural; la división de comunidades alimentada por los partidos políticos que se disputan el control de Oaxaca; y la violencia hacia las mujeres que han quedado solas, luego de que sus esposos debieran migrar a Estados Unidos por la falta de trabajo. “Ellos tuvieron que irse para poder quedarse -lee la pequeña mujer, que se reserva su nombre-… ellos y nosotras somos las víctimas de Huajuapan”.
En su momento al micrófono, Javier Sicilia exigió tanto al gobierno estatal de Gabino Cué, como al federal de Felipe Calderón, dar solución inmediata tanto a los asesinatos de Cariño y Yaakkola, así como restituir a las autoridades autónomas en la presidencia municipal de la que fueron expulsadas por paramilitares desde el año pasado.
Itinerario
Este lunes, “comunidades en resistencia” darán la bienvenida a la Caravana de Paz en el centro ceremonial prehispánico de Montealbán, para luego sostener en la ciudad de Oaxaca cuatro mesas de discusión, en las que participará las organizaciones civiles del estado: a)defensores y periodistas,”especialmente Radios Comunitarias”, b) mujeres, c)pueblos en resistencia, d) víctimas de la represión y la violencia.
Entre 12:00 y 13:30 horas, además, se tiene prevista la visita al penal de Ixcotel y a las 18:00 se planea realizar un acto cultural en el Zócalo de la capital oaxaqueña, donde serán leídos los resolutivos de las mesas de trabajo.La Caravana pasará la noche en la capital del estado para partir al día siguiente con rumbo a Juchitán.