Mariana Linares Cruz · 9 de marzo de 2012
El Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas come una paleta helada. En el autobús que lo lleva a Veracruz discute con su equipo una propuesta para fortalecer el campo. Entre argumento y argumento, Cárdenas sorbe su paleta hasta terminarla. Es el año 2000, el inicio de su recorrido en México para buscar la Presidencia. Una cámara lo observa.
En 1999 el cineasta Alejandro Lubezki recibió una llamada, era su hermano Emmanuel: “hagamos un documental del Ingeniero Cárdenas”. La propuesta se convirtió en un trabajo de varios años: uno dedicado a la grabación de la campaña presidencial de Cárdenas, 2 años a la revisión y clasificación de 300 horas de material grabado y 2 más para el trabajo de edición. El resultado es el documental El Ingeniero que se exhibió ayer en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), con la mirada del propio Cárdenas en la sala de cine. “Tenía la intención de terminarlo en 2011, fuera de la coyuntura electoral, pero no tuve el dinero suficiente para hacerlo. La versión final la terminé hace tres semanas para llegar al festival”, señaló Lubezki para Animal Político.
Lubezki tuvo acceso sin restricción a todo el proceso de campaña: reuniones privadas – que no secretas, como aclaró Cárdenas-, momentos familiares, discusiones sobre la estrategia publicitaria, posturas políticas sobre la huelga de la UNAM, el conflicto en Chiapas, la propiedad de la tierra y la educación. Imágenes que incluyen otros tiempos de Jesús Zambrano, Amalia García, Andrés Manuel López Obrador, Demetrio Sodi o Rosario Robles, juntos y revueltos en varios momentos entre noviembre de 1999 a julio del 2000.
“Quería una película que terminara en triunfo, y cuando no fue así tarde mucho tiempo en la revisión del material para encontrar la historia un cuento donde pudiera ser crítico sin faltar a la confianza que me habían otorgado”, dijo el realizador después del estreno.
La Convención Bancaria invitó en el 2000 a los tres candidatos presidenciales: Cuauhtémoc Cárdenas, Vicente Fox y Francisco Labastida. Nadie recibió a Cárdenas a su llegada al evento, tampoco le avisaron de un retraso de más de 20 minutos. La desorganización la registró la prensa, pero no lo que ocurrió en el elevador donde bajaron Cárdenas, Amalia García, presidenta del PRD y Carlos Gómez y Gómez, presidente de la Asociación de Banqueros de México. La cámara de Lubezki lo hizo.
“Alejandro es muy cercano a la familia y cuando me propuso grabar la campaña acepté sobre la base de la confianza; el resultado es un documento inédito, que no tiene similar en México”, explicó Cárdenas después de ver la película. Para complementar las imágenes de la década pasada, Lubezki entrevistó el año pasado a Cárdenas: “son varias horas de conversación de la época de la campaña y del presente, de la visión del ingeniero en ciertos temas”. La entrevista no se usó. Tampoco hay música ni imágenes agregadas: “es un documento puro de lo que sucedió allí, sin modificaciones ni extras”, explicó.
Cuauhtémoc Cárdenas tiene una revista en las piernas, la hojea: el candidato Vicente Fox se asoma en sus páginas. “Vicente, aquí no se valen las mentiras”, le dice Cárdenas al candidato panista por teléfono. Levanta la voz, casi grita. Su conversación se interrumpe varias veces por el interlocutor del otro lado de la línea: “Vicente, déjame hablar, así no se hacen los pactos”. Es la negociación del segundo debate entre candidatos. La cámara lo sigue hasta lograr el trato: rueda de prensa a la cinco de la tarde. “Encontré un personaje muy atractivo, con un gran universo de afectos, sentido del humor y rapidez para responder ante lo que se le ponga enfrente y no es lo que conocen los medios”, describió Lubezki.
Durante varios meses el director mexicano envió los casetes grabados a San Francisco “de contrabando”. Había temor: “Teníamos una paranoia terrible de que ese material acabara en manos enemigas, se lo enviaba a mi hermano, quien antes de guardarlos los veía y me hacía correcciones de grabación”. Los casetes de mantuvieron varios años en San Francisco hasta que Lubezki decidió revisarlos otra vez.
Entonces encontró aquella confrontación entre el asesor de campaña Frank Greer y el resto del equipo, el cierre de campaña en Oaxaca cuando Cárdenas le dio dos vueltas al zócalo, la tarde que Vicente Fox perdió la voz en Acapulco, la negativa del ingeniero por una campaña más mediática, la llegada de Epigmenio Ibarra para hacer la publicidad y la derrota, el día de la derrota. Lubezki logró terminar el proyecto con la ayuda de la productora Daniela Alatorre y la editora Lucrecia Gutiérrez y apoyos económicos privados y públicos, como el IMCINE.
El Ingeniero forma parte de la competencia oficial de documental mexicano y se presenta mañana viernes a las 21:00 horas en el Cineforo de la Universidad de Guadalajara.
Aquí el tráiler de la película: