Redacción Animal Político · 14 de enero de 2015

[contextly_sidebar id=”gIpt7C7BsgewYeHodLlYepfyDH9aXglf”]Reto cumplido. Después de 19 días de escalar la pared de piedra natural de granito más grande del mundo y luego de soportar las heridas en las yemas de los dedos, Tommy Caldwell y Kevin Jorgeson alcanzaron la cima de “El Capitán”, con lo que se convirtieron en los primeros hombres que usan sólo manos y pies para subir los 914 metros que mide la pared.
Alrededor de las 15:25 horas tiempo de California, los alpinistas llegaron a la cima, donde fueron recibidos por una docena de amigos y familiares. “Esto no es el esfuerzo de una conquista, es acerca de realizar un sueño”, escribió Jorgeson en su cuenta de Twitter.
To anyone writing about #dawnwall, this is not an effort to “conquer.” It’s about realizing a dream.
— Kevin Jorgeson (@kjorgeson) enero 13, 2015
“Lo que acaban de hacer es asombroso, realmente asombroso, es como si Tiger woods destrozara todos los récords en un año o algo fuera de todo registro, increíble”, señaló el experto en deportes de montaña Will Gadd, de acuerdo con el diario The New York Times.
Jorgeson y Caldwell comenzaron con su hazaña el pasado 27 de diciembre, cuando iniciaron con la subida a “El Capitán”, la pared de granito localizada en el Parque Nacional Yosemite, en California, Estados Unidos. A lo largo de su travesía, Jorgeson y Caldwell dormían y comían en pequeñas carpas que colgaban de la pared y compartían su avance a través de sus cuentas de redes sociales.
La ruta que siguieron Jorgeson y Caldwell se conforma por 32 tramos, en los que había varios de nivel 9A, el más difícil en el alpinismo, puesto que los alpinistas tenían una orilla del tamaño de una moneda de 50 centavos de peso mexicano para detenerse con ayuda de manos y pies y con una cuerda como única medida de seguridad en caso de sufrir una caída.
El tramo más exigente de toda la escalada es el número 15, donde Jorgeson pasó varios días en espera de que le volviera a salir piel en la yema de los dedos para continuar con la escalada, puesto que las orillas de ese tramo son tan filosas como una hoja de afeitar.
“Después de 6 días de trabajo, mi desafío en la Dawn Wall se reduce a encadenar este tramo. Anoche, experimenté ligereza y calma como nunca antes. A pesar de caer, será siempre una de mis experiencias de escalada más memorables. En mi cuarto intento, alrededor de las 11 de la noche, los afilados agarres desgarraron tanto el esparadrapo como la piel de mis dedos. Con lo decepcionante que es, estoy aprendiendo nuevos niveles de paciencia, perseverancia y deseo. No me voy a rendir. Lo intentaré otra vez. Lo conseguiré”, publicó Jorgeson hace unos días cuando se encontraba en el tramo 15.
Pese a tener las manos prácticamente destrozadas, Jorgeson logró superar esa etapa y alcanzó a Caldwell, quien se encontraba en el tramo 18 en espera de su compañero.
“Estoy emocionado por caminar sobre terreno llano de nuevo, aunque estoy seguro de que voy a echar de menos esta experiencia”, compartió Caldwell en su cuenta de Instagram antes de emprender este miércoles 14 de enero el último ascenso hacia la cumbre.
A photo posted by Tommy Caldwell (@tommycaldwell) on Jan 12, 2015 at 11:00pm PST
Con información de The New York Times y BBC Mundo.