Redacción Animal Político. · 15 de abril de 2013
Tras la hospitalización del pintor José Luis Cuevas, Rafael Heredia, abogado de Mariana, Ximena y María José Cuevas, hijas del pintor, presentaron una denuncia por “abandono total” a las personas que resulten responsables.
“La denuncia se presenta cuando el señor todavía está en el hospital, no es contra el hospital, sino en contra de quien sea que haya dejado de atenderlo y pues ahí sólo tenemos a su señora esposa y a un trabajador de ahí y a las demás personas que rodean esa casa. Una persona no puede estar, ningún ser humano puede estar en un WC sentado… inconsciente…”, señaló Rafael Heredia en entrevista radiofónica para el programa Atando Cabos.
Agregó, que hoy presentaron una petición a un juez de lo familiar para que se les autorice la entrada básicamente a las hijas y al hermano y a la hermana de José Luis, “al parecer ya ha entrado la hermana monjita de 86 años, pero no nos consta”.
“Yo lo vi muy mal unas semanitas antes en una silla de ruedas en un acto público, encorvado, yo lo vi no me lo platicaron. Lo que sí estoy seguro, es que el día 24 de marzo cuando lo encontró su hija María Ximena en el WC sí estaba inconsciente y muy mal, o sea esta persona hubiera estado un poquito de días más y sí hubiera perdido la vida”, comentó Rafael Heredia.
Asimismo, señaló que María Ximena sólo lo ha visto tres veces en diez años y no les permitieron ver a su padre y lo que quieren es ver que su papá esté bien y no se muera, quieren que sea tratado como un ser humano que merece ser tratado.
En entrevista, el hermano mayor del pintor, Alberto Cuevas, médico especialista en siquiatría, calificó de torpeza haberlo sacado del hospital, toda vez que se trata “de un paciente en estado crítico.
Dijo que si estaba en terapia intermedia no se deben saltar los procesos; de ahí debieron pasarlo a piso y luego valorar si se le daba de alta. Por ejemplo, necesita una cama hospitalaria para cambiarlo de posición constantemente y que no desarrolle trombosis venosa, por lo que reiteró que es un error que el artista sea atendido en su casa, donde no existe la infraestructura necesaria.
Consideró que, en general, los tratamientos médicos que ha recibido su hermano no han sido los adecuados, porque además se le han suministrado tranquilizantes no recomendados en individuos de la tercera edad, porque inducen la apoptosis, una suerte de suicidio de las neuronas.
Aquí la entrevista radiofónica completa: