Redacción Animal Político · 15 de mayo de 2017
El periodista mexicano Javier Valdez, asesinado este lunes en Culiacán, Sinaloa, relató en la columna Malayerba en el medio Ríodoce la situación de violencia en el país, haciendo crónicas sobre las situaciones y personajes involucrados en el narcotráfico, con sus víctimas y victimarios, y repercusiones sociales.
[contextly_sidebar id=”8PJ9LVoeqdXEwTHwxgsmBnGWXwj4TnVf”]En su cuenta de Twitter, Valdez invitaba a sus lectores a leer su columna, incluyendo su último texto, publicado este 15 de mayo, y titulado El licenciado.
“El demonio llegaba y paspas. La víctima no se levantaba en días. Un premio para él. Sabía que podía saborear la droga que quisiera, y también a las recluidas en el área contigua. Se sumergió en las arenas movedizas del placer, de los viajes en globo y del paseo por las nubes oscuras de los sótanos”, escribió Valdez.
En 2010, el periodista publicó un libro en el que se incluyen relatos que había incluido en su columna, y que el escritor Federico Campbell, de acuerdo con una nota de La Jornada, describió como “periodismo novelado”, donde “se da cuenta involuntariamente de los efectos que el fenómeno del narcotráfico ha tenido en el imaginario colectivo de un pueblo que bien podría ser chihuahuense, sinaloense o sonorense”.
A continuación un recuento de algunos de los textos recientes que publicó Valdez en Malayerba:
La lavadora
Fecha de publicación: 1 de mayo
En este texto, Valdez narró la historia de un joven que quería dinero para comprarle una lavadora a su mamá, y a quien le ofrecieron por primera vez mariguana, y hacer un “jale”, integrarse a una banda.
“Voló, porque no sentía sus pasos, hasta donde se escondían los del barrio y ahí le ofrecieron cerveza gratis y más yerba. El jefe se le acercó y le dijo ei morro, vamos a hacer un jale. Es viernes santo y hay que tumbar verdes. Te doy mil dólares por cada guacho que tumbes. Le atoras o no”.
El cocodrilo
Fecha de publicación: 24 de abril
Valdez contó la historia de un hombre que sobrevivió después de que lo atropellara un camión de pasajeros. Al ver esa resistencia, alguien lo contrató como guarura.
“Ya sumaba cinco balazos en el pecho, abdomen y en un brazo. Y les seguía contestando. Hijos de su pinche madre, aquí está su cocodrilo cabrones. Tras tras tras. Hasta que soltó el rifle y se quedó callado”.
El quinto en la lista
Fecha de publicación: 17 de abril
Aquí Valdez narró la historia de un policía municipal, con temor a ser asesinado por sicarios.
“Y así fueron cayendo. Cuando salían de turno, frente a sus familias, levantados y luego aparecieron ejecutados a tiros y torturados. Cuando tuvo la certeza de que lo esperaban en algún lugar dos, tres, cuatro o cincuenta balas, les dijo a sus amigos: sigo yo”.
Que salga la perra
Fecha de publicación: 3 de abril
El periodista mexicano contó cómo una profesora fue amenazada en su escuela, por lo que tuvo que escapar.
“Se le hicieron de arena las piernas y se puso a llorar y a temblar. No podía salir. El hombre traía un arma y con ella golpeaba el cancel. Los dos maestros la sacaron casi a gatas y la ayudaron a brincar la barda de atrás”.