Víctor López (@viclopezalvaro) · 15 de octubre de 2011
El espectáculo inaugural de los Juegos Panamericanos fue alusivo a la charrería, el deporte nacional.
Poco más de 46mil personas abarrotaron el estadio Omnilife en la inauguración de los Juegos Panamericanos en Guadalajara. Lanzaron discursos anhelando la paz y hasta abucheos a Mario Vázquez Raña.
El pronóstico de la lluvia ligera, que amenazaba con cambiar la fecha de la inauguración, no se cumplió. Amaneció despejado. Tampoco se escuchó las críticas de Vázquez Raña hacia los organizadores de los panamericanos en Guadalajara.
Y es que, hasta el jueves, los albañiles aún trabajaban a contra reloj para concluir algunos detalles de pinturas y banquetas en algunas instalaciones deportivas como en el Estadio de Atletismo y hasta algunas filtraciones de agua en 4 sedes panamericanas, que ya fueron reparadas.
El estadio fue custodiado por elementos de la Policía Federal que además realizaban sobrevuelos de vigilancia.
En punto de las 8:00 PM, el “charro de Huentitán”, Vicente Fernández se encargó de abrir la ceremonia con el himno nacional, al finalizar, cantó el tradicional México, lindo y querido, y lo acompañó un mariachi de más de 20 integrantes. Alrededor del cantante, un grupo de ballet folclórico completó la coreografía.
El siguiente número fue el desfile de las 42 delegaciones de atletas, las más ovacionadas fueron las de Brasil y México. El último en presentarse fue la de México; desfilaron con sus trajes de charro, encabezado por el arquero Juan René Serrano, mientras se escuchaba la canción México, México, de Timbiriche. El desfile duró poco más de 40 minutos.
Cerca de las 9:30 PM, entró al escenario Emilio González Márquez. Dio la bienvenida a los atletas, “a los juegos de la solidaridad, de la unidad, de la paz”, resaltó.
Continuó su discurso: “Trabajamos para que estos juegos sean un gran paso para dejar atrás una América de odio, de pobreza, de violencia y marginación”.
Agradeció el apoyo del presidente Felipe Calderón y de Mario Vázquez Raña a los Juegos Panamericanos en Guadalajara.
Un grupo de fans del mandatario jalisciense empezó a gritar: “Emilio”, “Emilio”.
La euforia bajó de tono cuando entró Mario Vázquez Rala, presidente de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa). El dirigente deportivo recordó que ya suman 1962 días desde que Guadalajara ganó la sede de los Juegos Panamericanos. “Fueron muchos meses y días para llegar al día de hoy, para decir, estamos listos”.
Vázquez Raña había prometido severas críticas a la organización de los
panamericanos por los atrasos en la construcción de estadios y sedes de la justa deportiva. En su discurso, les dio la bienvenida a los atletas y agradeció la presencia de los comités olímpicos “a este evento deportivo más importante de nuestro continente, a esta maravillosa justa deportiva”.
En su intervención, no mencionó a Emilio González, en su calidad de presidente del Comité Organizador de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011 (Copag) ni al director Carlos Andrade Garín. Su discurso fue parco, sin elogios. Al final de su discurso, se escucharon algunos chiflidos y abucheos.
Entró Felipe Calderón y declaró formalmente la inauguración de los juegos y dijo estas competencias “simbolizan la unión fraterna, la paz y la prosperidad”.
Y les deseó mucha suerte a los atletas “y que gane el mejor de cada contienda, de corazón, desde México para toda América”.
Deportistas que han sido medallistas y la ex Miss Universo Ximena Navarrete, fueron los elegidos para portar la bandera del Comité Olímpico Internacional y de la Odepa. Entre los deportistas destacan Soraya Jiménez, Daniel Bautista, la golfista Lorena Ochoa, al atleta Ernesto Canto Gudiño, a los futbolistas Salvador Reyes y Rafael Márquez y al legendario boxeador Julio César Chávez, entre otros.
Juanes, el único artista extranjero que participó en la fiesta inaugural, fue de las más esperadas. Con su atuendo blanco, cantó Es tiempo de cambiar.
Por su parte, la clavadista Paola Espinoza encendió el pebetero de los panamericanos. La llama estará encendida hasta el 30 de octubre, el último día de la justa deportiva y después viajará a Toronto Canadá, la ciudad que será sede de los panamericanos en 2015.
Alejandro Fernández cantó el himno oficial de los Juegos, “El mismo sol” y concluyó con un espectáculo de juegos artificiales. Eugenia León, Maná, el grupo Nortec Collective y Lila Downs, entre otros.
El evento concluyó a las 10:30 PM con saldo blanco. El tránsito vehicular no se colapsó a pesar de que el ayuntamiento de Zapopan no concluyó un nodo vial que permitiría una mejor movilidad para entrar y salir al estadio Omnilife.
La Secretaría de Vialidad, por su parte, implementó el Park and Ride, y para eso habilitó 3 plazas comerciales como estacionamientos, cerca del Estadio Omnilife. En esos lugares podían dejar sus coches y trasladarse en camiones especiales a la sede de la inauguración. Esta medida evitó el caos vial como sí ha sucedido en cada partido de futbol en ese estadio.
De acuerdo con el Copag, el espectáculo costó 25 millones de dólares y fue organizado por la empresa norteamericana Five Currents, que diseñó el arranque de los juegos en Río de Janeiro en 2007 y también será responsable de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.