Hoy se define situación jurídica de maestros acusados de plagio

Dulce Ramos · 28 de mayo de 2013

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Profesores de la Sección 22 del SNTE marcharon para exigir a las autoridades federales la liberación de maestros y activistas detenidos como presuntos secuestradores. Para este martes programaron una segunda marcha y para el miércoles la toma de centros comerciales, además de un bloqueo en el Paseo de la Reforma a la altura del Caballito en la ciudad de México. Foto: Cuartoscuro.

El juez sexto de Distrito en Procesos Penales Federales en Jalisco resolverá este martes si enjuicia a las 13 personas encarceladas por el plagio de dos menores de edad, entre ellos cuatro maestros de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), acusadas por la PGR de delincuencia organizada, secuestro y portación de arma de fuego.

[contextly_sidebar id=”50c46a08fc4005e0384d3c5325ac416f”]En el grupo están los maestros Mario Olivera Osorio y Lauro Atilano Grijalva Villalobos , así como un ajedrecista de nombre Enrique Guerrero Aviña. También se encuentran detenidos los simpatizantes del gremio magisterial Sara Altamirano Ramos —candidata por el PRD a la alcaldía de Jalapa del Marqués—, Leonel Manzano Sosa, y Damián Gallardo Martínez. Este lunes, integrantes de la Sección 22 del SNTE y la CNTE marcharon en Oaxaca para exigir su liberación.

Isaac Torres, abogado de Gallardo Martínez, informó que hacia las 13:00 horas de hoy vence el plazo para que el juez defina si los sujeta a proceso penal o los libera.

Desde el 22 de mayo, los 11 hombres están internos en el penal de máxima seguridad de Occidente y las dos mujeres en el centro femenil federal de Nayarit.

Los acusados rindieron el 24 de mayo su declaración preparatoria ante el juez, en la cual Gallardo Martínez manifestó que fue detenido de manera arbitraria y obligado a firmar su confesión, señaló su defensor.

El abogado agregó que también presentó una denuncia ante la delegación de la PGR en Jalisco para que se indague la incomunicación, privación ilegal de la libertad, declaración forzada y tortura que asegura padeció su cliente, tras su detención en el municipio de San Bartolo Coyotepec.

Un ajedrecista acusado de secuestro

Acostumbrado a vivir concentrado en el tablero de ajedrez, Enrique Guerrero Aviña juega ahora una partida en contra de la Procuraduría General de la República (PGR) para demostrar a un juez que no participó en el secuestro de los dos sobrinos del Presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Gerardo Gutiérrez Candiani, en Oaxaca.

El ajedrecista de 28 años de edad es una de las 13 personas encarceladas por el plagio de los menores, entre las que figuran dos maestros de la Sección 22 en Oaxaca del Sindicato y de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE y CNTE) y tres activistas simpatizantes del gremio.

En entrevista con Animal Político, Manuel Guerrero Aviña aseguró que su hermano vive en su casa familiar, en el Distrito Federal, y se dedica a impartir clases del juego en dos escuelas privadas y en sesiones particulares, además de que pertenece al club de ajedrez “Mercenarios”. Según la clasificación de la Federación Internacional de Ajedrez, ocupa la casilla 620 a nivel nacional.

El padre de las víctimas, quien es empresario farmacéutico en Oaxaca, lo identificó en la PGR como un hombre que merodeó su domicilio en noviembre o diciembre de 2012, antes del secuestro cometido el 14 de enero, según la información que la familia obtuvo sobre la imputación de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO).

Sin embargo, el hermano afirmó que la acusación de la PGR se sustenta en la declaración del empresario, quien, sin precisar fechas, refirió que el supuesto delincuente que vigiló su casa era un hombre de tez blanca de tipo extranjero que circulaba en una camioneta blanca acompañado por una mujer y dos perros.

Aunque el ajedrecista tendría características físicas similares y viajó el año pasado a comunidades oaxaqueñas, niega haber merodeado la casa del empresario y participar en el plagio de los niños, rescatados, según la Secretaría de Gobernación, tras las detenciones realizadas el 17 y 18 de mayo.

“En primera no es mi hermano esa persona que el padre identifica como el que circula en su casa y, si así fuera, no significa que esté relacionado; eso no indica que haya participado, el abogado está sorprendido de que lo vinculen por eso”, dijo Manuel.

Egresado de la Facultad de Filosofía de la UNAM y ex alumno del Instituto México, Guerrero Aviña fue el único sospechoso detenido en el DF porque el resto fue ubicado en Oaxaca. Su hermano aseveró que policías federales dispararon en su contra cuando fue ubicado, a las 23:40 horas del viernes 17 de mayo, en las inmediaciones del estadio Azteca.

Los elementos de la corporación federal le cerraron el paso en un vehículo blanco cuando conducía su auto. Pensando que sería secuestrado porque los agentes no se identificaron, bajó y echó a correr para refugiarse en una patrulla de la Policía Preventiva del DF, desde donde envió mensajes por teléfono celular a su madre para avisarle.

Durante la madrugada y medio día del sábado 18 de mayo permaneció con los ojos vendados dentro de un vehículo en el que policías federales le exigían admitir su intervención, hasta que fue puesto a disposición de la SEIDO hacia las 13:30 horas.

Su familiar agregó que en los cuatro días que permaneció en SEIDO, previo a ser internado en el penal federal de Occidente, en Jalisco, el Ministerio Público intentó relacionarlo con otro secuestro cometido años atrás que también se le atribuye al grupo, sin embargo la víctima no lo reconoció después de ser llamada a comparecer.

La PGR también le exhibió grabaciones de llamadas telefónicas relacionadas con el plagio de los sobrinos del líder empresarial, pero Manuel sostuvo que Enrique tampoco reconoció su voz. Al parecer, el profesor de ajedrez fue rastreado por la PGR porque conoce a otras dos personas detenidas o su número de celular está registrado en el aparato de algún implicado, algo que la familia todavía no tiene claro.

“No sabemos cómo llegan a mi hermano, confiamos absolutamente en que no es, en que salga en libertad, pero si tenemos la mala suerte de que no sea así presentaremos las pruebas necesarias”, manifestó Manuel.