Hallan daga utilizada contra Yakiri; no ha sido analizada

Paris Martínez (@paris_martinez) · 12 de febrero de 2014

Hallan daga utilizada contra Yakiri; no ha sido analizada
Foto: Cuartoscuro
Foto: Cuartoscuro

La abogada de Yakiri Rubí Rubio, la chica encarcelada por matar a un hombre mientras la estaba violando, informó que la daga con la que Miguel Ángel Ramírez Anaya la atacó “sí fue encontrada por la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal dentro del hotel donde ocurrieron los hechos (…) Se trata de una evidencia que ya está integrada a la averiguación previa e incluso existen fotografías de ella en el expediente”.

Ana Katiria Suárez, abogada de Yakiri, explicó que el hallazgo de esta evidencia no sólo confirma la narración de la joven en torno al ataque y tortura sexual de los que fue víctima, ante los cuales actuó en defensa propia quitándole la vida a uno de sus atacantes, sino que, además, “echa por tierra” la presunción de que Yakiri atacó a Ramírez Anaya de manera premeditada, hipótesis sustentada por el hecho de que ella llevaba en su bolso un cúter que usaba en el trabajo y un cuchillo sin filo para consumir sus alimentos.

El pasado 9 de diciembre, Yakiri fue puesta a disposición del Ministerio Público tras matar a un hombre que, ella afirma, la estaba violando en el interior de un hotel de la Ciudad de México. Como pruebas en su contra, los policías que la detuvieron –que son los mismos a quienes acudió para pedir auxilio- exhibieron un cúter y un cuchillo encontrados en su bolso. Según Yakiri, no utilizó ninguno de estos objetos para defenderse de la agresión sexual, sino que al forcejear con su atacante aprovechó la daga con que la amenazaba y la cortaba.

[contextly_sidebar id=”1ed94c642d952d4c259a89474f513959″]No obstante, la abogada de Yakiri denunció que “durante la audiencia realizada el pasado lunes (10 de febrero), se preguntó al juez que lleva el caso si esta evidencia obraba en su poder, ya que no se ha practicado ninguna inspección de ella, sino que sólo se recogió y se integró al expediente, pero la respuesta del juez fue desconcertante, sencillamente dijo que no recordaba si esa daga ya le fue entregada o no, así que, por el momento, esta evidencia, que es fundamental para la defensa de Yakiri, está extraviada: no está claro si se encuentra en el Área de Servicios Periciales de la Procuraduría, si la conserva el Ministerio Público que encabeza la acusación, o si ya fue entregada al juez sin que éste la haya valorado, como es su obligación”.

Otra evidencia que también fue localizada, y que, dice su abogada, sustenta la versión de Yakiri, es el cigarro de mariguana que, según las declaraciones de la joven, fue encendido por la segunda persona a la que acusa de haberla atacado sexualmente, Luis Omar Ramírez Anaya, hermano del occiso.

“Yakiri afirma que, mientras Miguel Ángel Ramírez Anaya la atacaba sexualmente, su hermano Luis Omar, cómplice en la agresión, lió y encendió un cigarro de mariguana, cuyo olor ella pudo detectar. Este cigarro sí fue encontrado dentro de la habitación del hotel en el que obligaron a Yakiri a entrar, y es una evidencia que permitirá ubicar a Luis Omar en el lugar y el momento de la violación, situación que él niega, debido a que se trata de un cigarro de cuatro centímetros, que él elaboró con papel arroz, mismo que pegó con su propia saliva”, aseguró la abogada de la joven.

Ana Katiria Suárez aclaró que las autoridades concluyeron inicialmente que en este cigarro de mariguana no había rastros suficientes para elaborar un perfil de ADN que pueda ser comparado con el de Luis Omar Ramírez.

“Ya solicitamos que se haga un nuevo análisis de esa evidencia, puesto que es totalmente inverosímil que no haya rastros suficientes de ADN, cuando todo el papel arroz está impregnado de saliva”, aseguró la abogada de Yakiri.

Contradicciones

La defensora de Yakiri también informó que durante la audiencia realizada el lunes  10 de febrero, en el juicio penal que se le sigue a la joven, quedaron en evidencia algunas contradicciones en la versión de los hechos que aportaron los policías que iniciaron la investigación en su contra por el delito de homicidio calificado.

Según Suárez, en la versión inicial de los agentes de la Procuraduría se señala que Miguel Ángel Ramírez Anaya salió del hotel en el que se encontraba con Yakiri, luego de recibir una puñalada en el abdomen y otra en el cuello, para dirigirse a su domicilio (ubicado a unas cuadras de distancia), a bordo de una motoneta.

Los agentes de investigación dijeron que fue el rastro de sangre dejado por las llantas de la motoneta el que ellos siguieron hasta dar con el domicilio de Miguel Ángel. Ahí encontraron que ya se había desangrado.

Sin embargo, la abogada destacó que en la audiencia del 10 de febrero, estos mismos agentes dieron una versión distinta de los hechos: “Unos dijeron que siguieron las huellas de sangre dejadas por las llantas de la motoneta, pero otros dijeron que sólo siguieron unas gotitas; además, unos dijeron que el rastro de sangre llegaba hasta el domicilio del occiso, mientras que otros afirmaron que el rastro se perdió calles antes… y conforme iban pasando a ratificar su declaración inicial, los agentes fueron cayendo en cada vez más inconsistencias: unos dijeron que hallaron la motoneta a mitad de la calle, otros dijeron que la motoneta estaba justo frente a la fachada de la casa, y unos más dijeron que la motoneta estaba dentro. Unos dijeron que acompañaron a Luis Omar, el segundo atacante de Yakiri, a presentar la denuncia por homicidio, pero él afirma que sólo lo acompañó su tío, y para colmo el tío niega eso y dice que él llegó al Ministerio Público tiempo después.”

Todas estas contradicciones en los dichos de los policías “evidencian que la averiguación previa iniciada contra Yakiri se sustenta en una alteración artificial de los hechos, que permitiera señalarla como una homicida a sangre fría, y a su atacante como una víctima inocente, con la que las autoridades dieron por casualidad”, dijo la abogada de la joven.

Yakiri declaró que el pasado 9 de diciembre ella fue abordada por dos sujetos que la comenzaron a acosar al salir del metro Doctores, quienes la amagaron con una daga para obligarla a subir a una motoneta para llevarla hasta un hotel cercano.

Siempre amenazada con la daga, Yakiri afirma que fue obligada a entrar en una habitación, donde los dos atacantes la golpearon y luego se turnaron para violarla.

Según su denuncia, el primero en atacarla sexualmente fue Luis Omar Sánchez Anaya, quien al concluir encendió un cigarro de mariguana y luego abandonó el hotel, dejándola en manos de su hermano Miguel Ángel, con quien Yakiri logró forcejear al momento en que éste realizaba cortes en la piel de la muchacha, empleando la misma daga con la que inicialmente la habían sometido.

Es en este forcejeo que, según la joven, Miguel Ángel se clavó su propia daga en el cuello, por lo que salió huyendo del hotel, abordo de su motoneta con dirección a su domicilio, ubicado a menos de un kilómetro del lugar de los hechos, donde finalmente falleció.