Redacción Animal Político · 12 de mayo de 2023
Migrantes que quieren entrar a Estados Unidos y solicitar asilo en ese país viven con desesperanza e incertidumbre el fin del llamado Título 42, una política migratoria que EU inició durante la presidencia de Donald Trump, que mantuvo durante los primeros años del gobierno de Joe Biden y que durante la pandemia de COVID-19 utilizó como herramienta para hacer deportaciones exprés argumentando razones sanitarias.
Con el anuncio del término del Título 42 este jueves 11 de mayo, migrantes situados en la frontera entre México y EU expresan preocupación por su futuro y porque no saben si podrán continuar con sus planes de cruzar a territorio estadounidense, de acuerdo con testimonios recabados por La Verdad de Juárez.
La situación en parte se debe a que muchos migrantes centro y sudamericanos y caribeños no tienen claridad sobre lo que significa el fin del Título 42 y la entrada en vigor del llamado Título 8, e incluso algunos son persuadidos por traficantes de personas que les aseguran que el ingreso ahora será más sencillo. Además, a esto se suma lo que consideran falta de explicaciones y apoyos por parte de autoridades mexicanas y estadounidenses.
“No sabemos qué hacer. Aquí hay embarazadas, niños y niñas; no sabemos qué hacer, necesitamos ayuda”, dijo una mujer venezolana que formaba parte del campamento de migrantes instalados en los límites de Ciudad Juárez, Chihuahua, con El Paso, Texas.
La mujer de 30 años —quien no quiso decir su nombre— señaló que ella y los demás migrantes estaban ahí para intentar ingresar a EU, pero hombres con uniformes militares les impidieron el avance y les exigieron desalojar la zona “por las buenas o por las malas”.

En albergues de El Paso, la situación no es muy distinta. Isaías, otro migrante venezolano, contó que le sugirieron entregarse a las autoridades fronterizas para aumentar sus posibilidades de obtener el asilo. Aunque al principio “tenía miedo”, así lo hizo, pero después fue procesado y puesto en libertad, y regresó al refugio de la Iglesia del Sagrado Corazón, donde no sabe qué camino seguir.
“No sé a dónde ir, pero quiero irme”, dijo Isaías, quien busca llegar a Chicago, Illinois, pero no tiene dinero y —al igual que otros migrantes— teme ser perseguido en su intento por trasladarse por el país y finalmente deportado.
Con el fin del Título 42 y la entrada en vigor del Título 8, EU dejará de hacer deportaciones exprés argumentando razones sanitarias, pero eso no significa que las medidas vayan a relajarse.
Tonatiuh Guillén, académico especialista en el tema y excomisionado del Instituto Nacional de Migración de México (INM), explicó que las políticas en realidad se endurecerán, pues EU exigirá que quien quiera hacer una solicitud de asilo se registre previamente a través de una app e impondrá sanciones a quienes crucen a su territorio de forma ilegal. Dichas personas tendrán prohibido intentar ingresar a EU en un periodo de cinco años y, si reinciden, enfrentarán cargos penales.
“Lo cierto es que la frontera se va a endurecer más. El Título 42 regresaba a las personas y ahora el procedimiento que se está haciendo, que era el viejo Título 8 de la normatividad migratoria, va a regresar a las personas pero ahora registradas con la penalidad de no poder volver a intentar algún ingreso a Estados Unidos en cinco años, y que si lo intentaran otra vez estarían ya sujetos a otro tipo de cargos”, dijo Guillén a la periodista Carmen Aristegui para su programa en CNN en Español.
“No está más simple el escenario, al contrario”, añadió el experto.
Luis, migrante hondureño, fue expulsado desde EU hacia Ciudad Juárez aunque sí había sido admitido y había recibido un permiso provisional. Sin embargo, en un retén militar lo detuvieron, le rompieron el documento y su celular, y después lo sacaron del país.
“Ahora no tengo siquiera celular para registrarme en la aplicación, no tengo nada, no me dieron un papel, no me dieron nada, ese permiso no sirve para nada”, dijo frustrado, un sentimiento que comparten otros migrantes.
Medios locales dan cuenta de escenas parecidas en ciudades mexicanas fronterizas con EU, como Tijuana, en Baja California, y Reynosa, en Tamaulipas, mientras autoridades tanto de México como de EU anuncian un reforzamiento de la vigilancia en los límites entre ambos países.
Esta semana, el presidente estadounidense, Joe Biden, reconoció que la situación en la frontera sur de EU “será caótica durante algún tiempo” con el cambio de Título 42 a Título 8, aunque confió en que eventualmente se restaure el orden.
Mientras tanto, su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, dijo este jueves en su conferencia de prensa mañanera que más elementos de la Guardia Nacional irán a las fronteras para controlar la zona. Aseguró que los uniformados “llevan instrucción de no utilizar la fuerza”.