Emily Kat Gómez Ramsey @ekgramsey · 19 de febrero de 2013
Una bicicleta de bambú, la educación de una niña genio con muy pocos recursos y un libro sobre el único albergue en el mundo para sexoservidoras de la tercera edad, sólo han sido posibles gracias a Fondeadora, una institución que se dedica al crowdfunding en México.
El crowfunding es básicamente exponer un proyecto que necesita fondos y no tiene el apoyo de ningún particular privado o público, por lo que se costea con el dinero de donares que se interesan en él. Una de las particularidades es que los proyectos sólo se fondean si es que se cumple con una meta total de dinero.
Fondeadora
Desde su lanzamiento, a mediados de 2011, 35 proyectos creativos han sido exitosamente financiados por Fondeadora, el primer sitio de crowdfunding en el país.
Pero introducir el concepto de crowdfunding en México no ha sido fácil, especialmente si se toma en cuenta que en el país, más de 70 millones aún no tienen acceso a internet (según datos del INEGI), y los 40 millones de mexicanos que sí lo tienen, aún se resisten a brincar a las transacciones en web.
“Los pagos en línea son una pesadilla, los mexicanos estamos traumados con ellos”, comenta René Serrano, el joven director de Fondeadora en entrevista con Animal Político. “Tuvimos que buscar otros métodos de pago que nada tenían que ver con el internet, porque PayPal no es una plataforma amigable para todo el público. Hoy puedes pagar en cualquier Oxxo en efectivo. También creamos el concepto de crowdfunding offline, en donde hacemos eventos de recaudación normal para empujar estos proyectos desde afuera. Hacemos una fiesta, nos llevamos iPads, explicamos el proyecto y vamos recolectando. Tuvimos que empujar ese lado offline porque estamos lejos de que los proyectos sólo salgan adelante a través de la plataforma”.
El éxito de los proyectos triunfantes habla por sí solo. Si alcanza al público, tiene valor y es honesto, vale la pena contribuir, sea cual sea el formato de donativo. Al día, Fondeadora (@FondeadoraMx) ha entregado más de 2 y medio millones de pesos a los creadores de estos proyectos. Claro, existen más proyectos que fracasan que aquellos que triunfan. De los más de mil proyectos que han llegado a manos de la plataforma, el 96% han sido descartados, pues no cabían dentro del perfil creativo de la plataforma; casos cuya meta, por ejemplo, era reunir dinero para una boda o para expandir un restaurante.

Pero 157 sí han reunido el perfil para promocionarse, y entre ellos, sólo 35 han salido victoriosos. Aproximadamente el 70 % de los fondeadores de un proyecto son amigos y familiares. El otro 30% lo conforman individuos que mantienen un interés genuino en la creatividad y la honestidad de los proyectos presentados por la plataforma.

“Cincuenta personas han aportado más de una vez y una ha donado más de 70 mil pesos a diferentes proyectos” cuenta René con tono incrédulo. “Lo quiero conocer! Le he escrito pero aún no me ha contestado”.

El mundo de los emprendedores necesita herramientas y Fondeadora es una de ellas. Pero no se trata de sólo subir tu proyecto a la página y esperar lo mejor. Tienes que saber venderte. “No es una casualidad que estos proyectos se hayan fondeado. Lo hicieron muy bien, son proyectos honestos, fueron atractivos gráficamente, hicieron un buen video y luego está el otro lado, que es el más importante, el de la difusión,” explica Serrano. Si una de estas variable falla, hasta el proyecto con más potencial puede fallar en lograr su cometido.
A continuación les presentamos cinco de los proyectos más exitosos de la plataforma, según su director y uno que no lo logró a pesar de contar con un enorme potencial e ingenio:
1. Paloma : La mejor estudiante de matemáticas de México
El proyecto de Paloma tuvo como inspiración una nota de La Jornada, publicada en septiembre del año pasado. “Hasta entonces no habíamos llevado ningún proyecto de corte social y la historia nos capturó”, cuenta René.
La nota contaba la situación de una niña de 11 años que vive en un barrio de pepenadores de Matamoros, Tamaulipas, conocido como El Basural. Paloma es la mejor estudiante de matemáticas del país, según los 921 puntos que obtuvo en la prueba Enlace 2012 y la tercera mejor en español. Tras la muerte de su padre, su madre comentó a La Jornada, las cosas se habían puesto muy difíciles y si Paloma no obtenía una beca, veía muy complicado que siguiera estudiando y cumpliera su sueño de convertirse en maestra de matemáticas.
Se fijó una meta de 100 mil pesos y se obtuvo el apoyo de Fundación Legorreta, para duplicar el monto reunido. En menos de tres semanas, 273 individuos fondearon 119 mil pesos. Sumado a la aportación hecha por la Fundación, se reunieron en total 250 mil pesos, que serán entregados a Paloma para que pueda continuar sus estudios.
Es el proyecto que más ha recaudado fondos en la plataforma.
2. La Biciniño
Después del éxito obtenido con sus elegantes y personalizadas bamboocycles y con la firme creencia que la cultura ciclista debe desarrollarse desde que uno es pequeño, el diseñador industrial Diego Cárdenas, decidió fondear Biciniño, una bicicleta entrenadora de bambú para niños de 2 a 5 años.
La Biciniño está diseñada de tal forma que los niños aprenden solos sin la ayuda de llantas entrenadoras. Tiene un diseño “a la Picapiedra”, como lo describe él mismo a través de su perfil; es suficientemente baja como para que los niños tomen vuelo con los pies y comiencen a pedalear cuando se sientan seguros.
Promocionándose con un prototipo de mil pesos, Diego subió su proyecto a la plataforma y consiguió su meta en sólo tres semanas. Necesitaba 45 mil pesos para desarrollar el producto final y una pequeña producción de 20 bicicletas. Con la ayuda de 30 donadores, fondeó 57 mil. Hoy ya está exportando a Suecia, Brasil, Inglaterra y EU.
3. Abrir Puertas y Dejar de Ser Fantasmas
El único albergue en el mundo dedicado a trabajadoras y ex trabajadoras sexuales de la tercera edad se encuentra en el corazón de la Merced, en el centro histórico de nuestra capital. Casa Xochiquetzal es el hogar, en cualquier momento, de entre 15 y 25 de estas mujeres, y se sustenta a través de aportaciones privadas y estímulos del Gobierno del Distrito Federal.
Cuatro mujeres, la fotógrafa francesa Benedicte Desrus, la psicóloga Yadhira Bravo, la cronista Celia Gómez Ramos y la editora Ilallalí Hernández, decidieron publicar un libro bilingüe, con más de 5 años de archivo fotográfico, como una forma de contribuir a la supervivencia del albergue.
El grupo sometió el proyecto a financiamiento masivo con Fondeadora, con el fin de recaudar fondos para la producción. De los 100 mil pesos requeridos, el proyecto consiguió 114 mil, aportados por 152 fondeadores de cinco nacionalidades distintas. Como agradecimiento, sus nombres serán incluidos en el libro “Abrir puertas y dejar de ser fantasmas”, proyecto artístico/editorial que busca transmitir cómo ve el mundo una mujer que ha dedicado toda su vida al trabajo sexual, después de los 60 años. Su lanzamiento está previsto para otoño del año en curso.
4. Pichón
Un restaurante itinerante y un proyecto de investigación y experimentación culinaria. Pichón es el proyecto de un chef, una artista y una socióloga estadounidenses, cuyo motor es la búsqueda del cultivo local y sustentable de los productos.
“Estudios revelan que por cada $100 pesos gastados en productos locales, $46 pesos regresan a la comunidad, mientras que del consumo de macro tiendas, solamente $14 pesos regresan a la misma”, sustentan los creadores a través de su perfil en fondeadora.
Pichón busca reactivar y rehabilitar una de las chinampas abandonadas en los canales de Xochimilco, un espacio de 2160 m2, cultivarla de forma orgánica usando el método tradicional chinampero para distribuir los productos en distintos restaurantes de la Ciudad de México.
El proyecto fijó una meta de 88 mil pesos y con la ayuda de 38 personas, superó su marca, reuniendo en total, 90 mil.
5. La Hora de la Siesta
La Hora de la Siesta es un largometraje documental sobre dos familias que perdieron a sus hijos en el incendio de la Guardería ABC. Es el proyecto de Carolina Platt, una artista audiovisual, originaria de Hermosillo, Sonora, y mamá de Alicia, una niña de 3 años y medio. Carolina buscaba hacer un documental sobre el incendio que tomó la vida de 49 niños, pero no definía bien desde que ángulo podía aproximarse, hasta que la inspiración le llegó a través de su pequeña.
Un día, estaba jugando con su hija Alicia en una plaza de Hermosillo, cuando de pronto la chiquilla se le acercó para decirle que había una foto de ella pegada por ahí. La tomó de la mano y la llevó hasta la foto de Emilia, una de las niñas que falleció en el incendio.Fue así que un documental de denuncia y protesta fue convirtiéndose, poco a poco, en un proyecto muy personal, mientras que Carolina buscó retratar la parte más humana y menos conocida del suceso.
¿Qué pasa con las familias de los niños que fallecieron en el incendio de la guardería ABC? ¿Qué pasaba ahora con los objetos inertes y la casa vacía a la que regresan día con día? ¿Cómo habrá sido despertar aquella primera mañana sin sus hijos?
Cien personas aportaron al proyecto, rebasando los 90 mil pesos meta. Lo reunido fue utilizado para pagar la producción, fotógrafa y edición. Actualmente la película se encuentra en la etapa de post producción.
El que no lo logró: Wrestling Fighter
“Este me dolió muchísimo. Es un proyecto impresionante y algo a lo que no estamos muy acostumbrados a ver” comenta René.
Wrestling Fighter es un videojuego sobre la lucha libre mexicana, creada en su totalidad por mexicanos. Ideado por WashaWasha Games, y con el apoyo de luchadores mexicanos, el proyecto proponía (y aún propone) darle un giro interesante y folklórico al concepto de videojuego. En su primera versión este juego en modalidad multijugador incorporará ocho leyendas de la lucha libre mexicana, en escenarios característicos de nuestra cultura. Cada personaje tiene múltiples poderes, distintos movimientos especiales y acentúa características clave de la cultura mexicana y de este gran deporte.
De los 600 mil que necesitaba, Wrestling Fighter sólo consiguió 100 mil. Sin embargo, parece el juego aún será elaborado. “El juego se va a hacer porque finalmente, tiene gente detrás. Pero en Fondeadora no tuvo muy buena convocatoria,” explica René.
Lo que sigue
“2013 es el año de consolidación. Alianzas fuertes y proyectos grandes,” cuenta Serrano desde el balcón de sus oficinas en Polanco. Para los siguientes meses lanzarán Fondeadora de capital, cuyo fin será financiar pequeñas empresas locales que necesiten alrededor de 500 mil pesos para crear una empresa; Fondeadora Social, para darle su propio espacio a proyectos como el de Paloma; y Fondeadora de Arte, para apoyar proyectos artísticos impulsados por el Patronato de Arte Contemporáneo, el Centro Nacional de las Artes y la Esmeralda, entre otras instituciones.