Marcela Nochebuena · 15 de noviembre de 2025
El aluZine es un festival de fanzine hecho específicamente por y para personas trans. Su segunda edición se llevará a cabo este sábado en la librería Casa Tomada, en la colonia Condesa, en Ciudad de México.
Su creadora, Pluma Langle, fundadora del proyecto editorial independiente floresrosx, cuenta que surge de manera similar a la historia de los movimientos punk en la Ciudad de México: las personas trans, mujeres y disidencias sexuales siempre han existido ahí, pero de la misma manera, han enfrentado todo el tiempo exclusión y cerrazón de mentes al interior y exterior de estos.
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“El aluZine es una respuesta a eso, es un poco decir ‘aquí estamos’, abrirnos un espacio dentro de esa subcultura de la Ciudad de México, y además viene de una preocupación que yo tengo ya de un tiempo, que es justo que yo no veía, aunque sí hay gente trans haciendo fanzine, que fuera proporcional a la cantidad de gente heterocis que estaba participando de este tipo de herramientas, que son, además, muy accesibles”, señala.
Se refiere a que la mayoría de la gente trans puede acceder a realizar una publicación autoeditada y artesanal, el fanzine, pues no es una herramienta de las élites o fuera de alcance. Para Pluma, en la autopublicación puede encontrarse una potencia no solo para construir comunidad, sino para conectar con los pares y hacer un ejercicio creativo semiprofesional que acerca a una idea de cómo es vivir de la creatividad.
“De eso va: de querer encontrar más a mi gente dentro de este submundo, y también querer construir una plataforma que nos funcione a la gente trans, para sentir que lo que tenemos que decir desde el fanzine puede ser escuchado, replicado y además que haya un diálogo”, sostiene.
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Esto en un contexto donde la versión más reciente de la Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis, 2022) documenta que las personas trans, y las personas gay y lesbianas, son dos de los grupos sociales cuyos derechos son menos respetados en el país, con un 61.6 % y 56.8 % de prevalencia, respectivamente.
En tanto, la Encuesta Nacional de Cultura Cívica 2020 reportó que siete de cada diez personas de 15 años y más, es decir un 72.2 %, consideran que en México se discrimina, rechaza o trata diferente a las personas por su orientación sexual. Por otro lado, en 2025 el Centro de Apoyo a las Identidades Trans presentó su Encuesta Mujeres Trans CDMX, que señala que el 78 % de ellas vive violencia verbal y psicológica en la capital, en diversos ámbitos.
En el aluZine once personas trans expositoras venderán su trabajo editorial de forma presencial, pero este año en particular también incorpora una mesa dedicada a difundir la lucha desde y por Gaza ante el genocidio. El programa incluye, además, talleres, charlas, presentación de fanzines y activaciones escénicas.
La segunda edición repetirá la sede de la primera, Casa Tomada, donde hubo un concepto y programa similar con actividades y charlas. Uno de los aprendizajes que arrojó el año anterior, desde la perspectiva de Pluma, es que sí hay un público que pone atención a lo que se genera desde las disidencias.
“Hubo gente que se acercó porque estuvo invitado el Archivo de la Memoria Transmasculina México, más desde ese acercamiento de archivo; hubo gente que se acercaba más porque venía a buscar cómic, hubo gente que se acercaba más porque venía buscando literalmente fanzines hechos por personas LGBT, entonces ese fue un poco un aprendizaje: darme cuenta de que sí hay gente interesada en este pequeño submundo dentro de otro pequeño submundo”, cuenta.

En sus palabras, aquella edición se sintió realmente como una feria fanzinera. Ahora, para esta, se escogió el tema Transexuales por Gaza para visibilizar el genocidio, pero sobre todo para contrarrestar la narrativa que cuestiona a las personas trans por apoyar a la población palestina, dado el contexto conservador y criminalizante que posiblemente enfrentarían ahí.
“Nos mataría Israel, pero no necesariamente nos mataría la gente que está allá; es un poco cambiar de narrativa en torno a eso, y también un poco el evento no está pensando dentro del marco del Día de la Remembranza Trans, pero sí nos interesa también poner una luz sobre que en Gaza también hay gente trans, y por eso se está haciendo este planteamiento”, explica.
Otras diferencias respecto al año anterior es que la vez pasada se hizo una convocatoria a nivel latinoamericano para desatar un intercambio más internacional, pero ahora no se enfocó como tal a proyectos de gente trans, sino a fanzines con temática específica sobre el genocidio en Gaza. El resultado irá a un fondo común, que servirá para apoyar directamente a familias, organizaciones y artistas comunitarios en Palestina.
“A mí me interesa que siempre haya un intercambio un poco más allá de la Ciudad de México, que haya fanzines de otro lado; este año esa fue un poco la vía, y además dentro de ese tema de Transexuales por Gaza sacamos una convocatoria abierta de fanzine, exprés, hace dos semanas, que cierra hoy (10 de noviembre), entonces esta semana va a ser de maquetar y el sábado vamos a presentar ese fanzine colectivo, y lo mismo, las ventas se suman a este fondo común”, agrega.
La jornada de esta edición del festival aluZine se iniciará con una especie de combo del Archivo Transmasculino México, introducido por una charla donde se hará un recuento del último año de trabajo de archivo, contextualizándolo en tiempos de un genocidio tan mediatizado.
Después, por parte de la misma iniciativa, se impartirá un taller en el que se retomarán algunas de las imágenes y materiales del propio archivo para intervenirlas y generar collage. Además, habrá una activación del Juego de la Loca, un juego de mesa elaborado por Roxana Cahuita, que sitúa a los jugadores en la noche del 6 de septiembre de 1658, cuando Cotita de la Encarnación fue acusada de sodomía y condenada a la hoguera, un crimen de odio histórico. El juego contempla incluso una activación escénica y premios.
El festival suma también la presentación del fanzine producto de la convocatoria, junto con una mesa de diálogo entre gente fanzinera que lleva tiempo haciendo autopublicaciones, para conversar sobre qué implica hacerlo formando parte al mismo tiempo de la escena LGBT, el ser trans y otras intersecciones.
A ello seguirá una charla con Oscar Osnaya, que se titula “Malos malvados de malolandia”, relacionada con la construcción de villanos, un otro enemigo, desde el salvaje medieval hasta el terrorista contemporáneo.

Para Pluma, la “cerecita del pastel”, la llama, que se repite de la primera edición del festival, es el Niño Cucaracha, un artista gráfico y de cómic que estará a partir de las 14:00 horas haciendo retratos en vivo. Describe que tiene un estilo muy único, y por una cooperación voluntaria, hace un retrato para llevar.
La artista aclara que el evento estará abierto a todo tipo de identidades, y todas ellas están invitadas a conocer el aluZin. Asegura que se llama así no solamente por juego, sino porque verdaderamente es un “alucin” entrar, ver a personas distintas, compartir un espacio y acercarse a sus propuestas.
“Es realmente muy alucinante sostener este arte que puede ser de pronto político, de pronto puede ser irreverente, de pronto solo muy juguetón. Les invitaría a que vengan, a que se les vuele un poquito la mente, que gasten su quincena, ojalá, y conozcan que en esta ciudad hay mucho arte independiente, y que de pronto arte impreso sobre papel sigue teniendo mucho, mucho valor”, sostiene.