Moises Castillo · 13 de octubre de 2012
En su libro “La patria insomne” –largo poema fragmentado sobre la narco violencia en México-, la escritora Carmen Boullosa dice que se intuye que hay otras formas de vida/se desean, se buscan, pero no hay brújula ni orientación, ojos, olfato. Y la exposición “Estado Alterado” muestra esa mirada acerca de la violencia pero en distintos escenarios, donde se deja de ser “ciudadano” para encarnarse en sujeto “alterado”. La duda y la incertidumbre triunfan. El aturdimiento en la quietud.
“Estado Alterado” atrapa a través de la intervención, fotografía, video y otras piezas la sensación que significa la experiencia de la violencia como paradigma de la vida. Antonio Monroy, David Alejandro Hernández, Cristóbal García, Alejandro Palomino y Gabriel Escalante son los jóvenes artistas -no rebasan los 30 años- que participan en esta expo bajo la curaduría de Juan Carlos Reyna, periodista-critico de arte y músico de Nortec.
Además, estamos frente a un suceso notable y admirable en dos vertientes: la apertura en la primavera de este año de la galería “Massimo Audiello” (con Cross Point) y el debut como curador de Juan Carlos Reyna. Todo un salto mortal. Hace más de un año, Antonio Monroy invitó a sus colegas a crear obra para presentarla en Tijuana. Por ese tiempo, Juan Carlos Reyna se enteró de la idea y se interesó en encabezar, guiar y estructurar la labor artística. El punto en común es que todos han compartido clases en SOMA, espacio de creación y discusión artística.

“Había tenido relación con los cinco artistas que participan dentro del programa didáctico de la escuela de posgrado para artistas visuales SOMA. Algunos fueron alumnos míos, con otros tengo una relación de trabajo en proyectos de colaboración horizontal. Con todos he sostenido diálogos relacionados al tema de la violencia que se vive en México y en el resto del mundo relacionada a tráficos ilegales, así como sus implicaciones teóricas y políticas. Hacer la curaduría era un resultado natural de estos procesos”.
-¿Por qué se llama así la exposición?
“Estado Alterado” es un juego de palabras: por una parte alude al nivel de “alteración” que sufre el Estado-Nación a raíz de la violencia producida por el crimen organizado, por otra alude al movimiento musical de corrido “alterado”, que propone letras más explícitas sobre ejecuciones y torturas del narco.

-¿Cómo plantear situaciones o producciones novedosas en un tema que quizá está sobre expuesto?
Lo que está sobre expuesto es un conjunto de estereotipos y arquetipos respecto al tema “narco”, no así de la violencia. En México hay poca producción intelectual respecto a las implicaciones críticas del fenómeno de la violencia relacionado a la delincuencia organizada. “Estado Alterado” pretende ser una apuesta a abrir dicho diálogo. De las trece piezas, sólo dos (las de Escalante) rozan (incluso de manera indirecta) el fenómeno narco, porque, precisamente, el objetivo es abordar las causas y efectos de la violencia en los espectros urbanísticos, familiares, deportivos. Es decir en el horizonte del imaginario social contemporáneo.
-Es tu debut como curador, ¿por qué decidiste dar este paso? ¿Cuáles fueron las motivaciones reales?
Es mi debut como curador, pero no en el medio de artes visuales. Tengo libros publicados sobre arte contemporáneo, publico reseñas críticas con frecuencia y trabajo desde hace muchos años con artistas visuales, incluso como artista colaborador. Curar es un paso natural en esta trayectoria puesto que me permite abordar de manera más compleja mis ideas respecto a los temas que me interesan.

-Dicen que un “curador” es sólo un colaborador del artista, pero pareciera que en realidad es más importante que el artista. ¿Cuál es tu visión? ¿Qué es ser un buen curador?
Nunca he asumido etiquetas fijas respecto a mi trabajo. Me concibo a mí mismo como “crítico” y ya. Mi trabajo como músico es crítico en el sentido que produce sentido y ejerce una postura crítica respecto a las tradiciones musicales. Mi trabajo periodístico es, en el fondo, un trabajo crítico respecto a lo que me rodea. Utilizo los recursos que tengo a la mano en un momento específico de mi vida (curar, escribir, tocar) para construir conceptos críticos respecto a un tema o problemática. Concibo la curaduría como la construcción de una postura crítica. Para ello, recurro al arte visual. En mi caso, no “selecciono” piezas, sino que las construyo junto a los artistas. Mucho de lo expuesto en “Estado Alterado” se produjo meses antes a partir de los diálogos con los artistas.
-¿Qué significa exponer en la galería Massimo Audiello?
Massimo Audiello es un galerista neoyorquino que tiene una reputación enorme como “descubridor” de artistas emergentes. Lo hizo en los ochenta y noventa con artistas que ahora gozan de enorme prestigio. De Nueva York se ha mudado a México para apoyar y descubrir los que serán, espero, hallazgos reveladores a futuro.

-El artista Daniel Guzmán dice que ahora los jóvenes artistas están más interesados en ser el “foco de atención” que generar obra, ¿compartes esta postura? ¿Cómo calificas la escena del arte contemporáneo en México?
La escena mexicana no es muy distinta a la del resto de mundo. Lo que mencionas no tiene nada de nuevo: así ha sido desde que el arte participa del capitalismo característico de la modernidad tardía. No tengo nada que decir sobre la declaración de Daniel, pues él tiene su propia experiencia con alumnos. En mi caso, soy mucho más optimista. Esperar a que las búsquedas, las formas, los hábitos, los intereses y las actitudes de los artistas de hoy sean las mismas que las de hace cinco, diez, quince o cincuenta o cien años me parece inmaduro y hasta tiránico.
-El escritor Jordi Soler dice que las cosas inútiles, como la poesía, son la sustancia de la vida, ¿el arte para qué?
El arte: para nada. El arte no es “útil”. La “utilidad” es un invento de la modernidad para lucrar con nuestro tiempo y nuestra creatividad. El arte es un espacio en el que se puede o no se puede tener experiencias críticas o lúdicas. Mi única división es entre arte que crea estas experiencias como un efecto natural y el que no.
-¿Cómo generar un intercambio natural gente-artistas y que no se vea el arte como algo inalcanzable?
No creo que el arte sea para todos. Tampoco creo que haya clasismo en el mismo hoy en día. Todos los museos en el mundo, que yo sepa, están construidos y administrados por y para las masas. Creo que los intercambios que se generan, se generarán no por “políticas” de “promotoría” cultural. Los intercambios se generan de manera natural. La mayoría de los estudiantes de arte en México, por ejemplo, pertenecen a clase media, no a la élite política y económica. Es inalcanzable en términos de sensibilidad, y la sensibilidad se desarrolla por experiencias de vida, no en aulas escolares. Ejemplos sobran de cómo el arte cruza las fronteras de clase o académicas.
>Estado Alterado. Galería Massimo Audiello. Querétaro #116 , colonia Roma, DF. Hoy último día de exhibición.
