Esta es la <em>comunidad del Anillo</em> en México: 13 años de aventura

Paola Alín M. (@paoalin) · 31 de diciembre de 2014

Esta es la <em>comunidad del Anillo</em> en México: 13 años de aventura
Parte de las actividades del Concilio anual de la Sociedad Tolkiendili fue un taller de máscaras. Foto: Paulina Bedolla.
Parte de las actividades del Concilio anual de la Sociedad Tolkiendili fue un taller de máscaras. Foto: Paulina Bedolla.

[contextly_sidebar id=”YIvSM4RUq2vwtPOciu3ADjEuvGCGAIVY”]”Un Anillo para gobernarlos a todo, un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y en las tinieblas atarlos”.

Como la unión de hombres, elfos, enanos y hobbits contra el Señor Oscuro en la Tierra Media –el mundo de ficción creado por J.R.R. Tolkien–, una comunidad ha difundido, analizado y disfrutado colectivamente desde hace 13 años la obra del creador de El Señor de los Anillos y El hobbit: ellos son la Sociedad Tolkiendili de México A.C. y hace poco más de 10 días celebraron una más de sus reuniones.

Aunque no enfrentaban la misión de acabar con un anillo capaz de causar una era de destrucción y maldad en el mundo, la inquietud y el amor por la fantasía fueron detonante para que Anna Backström, a finales de 1990 y a través de charlas virtuales, comenzara a unir a las personas interesadas en la creación del escritor nacido en Sudáfrica el 3 de enero de 1892.

“A partir de ahí siguieron más encuentros, una que otra charla para difundir la obra, hasta que el grupo fue creciendo y decidieron consolidarla legalmente como una asociación civil en 2001“, dijo en entrevista Beatriz Yolanda Jiménez González, asociada fundadora y presidenta de la Sociedad Tolkiendili de México A.C.

Actualmente, la sociedad ocupa sus cuentas en redes sociales (@STolkiendiliMex y /STolkiendiliMex) para difundir las actividades que realizan, como clubes de lectura, cursos de Quenya (la lengua élfica creada por Tolkien), talleres de música, entre otras. Sin embargo, cada año tienen dos festejos especiales: el Concilio anual y el Brindis por el Profesor, una reunión realizada cada 3 de enero para festejar el cumpleaños de Tolkien, quien también fue catedrático universitario en Reino Unido, donde vivió y murió en 1973.

El 20 de diciembre pasado, los tolkiendilis mexicanos –como se identifican los seguidores de la obra del profesor– celebraron su Concilio anual 2014. La cita fue en el Centro Cultural del México Contemporáneo, en el Centro Histórico del DF. La reunión inició con un taller para elaborar máscaras, continuó con dos conferencias, una sobre las transformaciones en la lengua de los elfos y otra sobre la geografía de la Tierra Media; además hubo talleres de música, de danza y presentaciones de libros y ensayos.

Pero, ¿cómo llegó la obra de Tolkien a la vida de los tolkiendilis? Tres de sus integrantes lo cuentan:

Baya Swan (Beatriz Yolanda Jiménez González)

Además de ser de los miembros fundadores, es la actual presidenta de la Sociedad Tolkiendili México.

Leyó por primera vez una obra de Tolkien a los 22 años, cuando la conquistó Bilbo Baggins, el protagonista de El Hobbit –una obra creada por el escritor y lingüista como un cuento para sus hijos, cuya primera edición fue en 1937–, un “pequeño ser que disfrutaba de los placeres de la vida: el buen comer y el buen beber”.

A partir de ese momento, la narrativa tan descriptiva de Tolkien la trasladó durante horas a la Tierra Media, el mundo fantástico en donde se desarrollan sus historias. Ahora, parte de su tiempo lo dedica a “crear espacios y oportunidades para (el) disfrute colectivo” de esta literatura de fantasía.

¿Qué le ha aportado la obra de Tolkien? “Me deja grandes enseñanzas como disfrutar de la vida, de su naturaleza, de los valores de las personas. A cultivar mi imaginación, a devorar su obra y desmenuzarla con otros ojos, con otros puntos de vista, a querer siempre más y no conformarme con poco”.

Obra favorita: El Señor de los Anillos.

Ithildil (César Martínez)

Hantanyel. Nai elen siluva tielyanna!
Te agradezco. ¡Que una estrella alumbre tu camino!

Miembro de la Sociedad desde hace seis años, Ithildil es un experto en una de las lenguas élficas creadas por Tolkien: el quenya. Incluso es el encargado de impartir los cursos, cuyo tercera edición acaba de terminar.

Para él, que conoció por primera vez la obra de Tolkien cuando estaba en la preparatoria y tenía unos 16 años, lo fascinante fue el entusiasmo del escritor por las lenguas. Leer su obra lo motivó a aprender más lenguas, además de las que en ese entonces ya conocía: inglés, francés y español.

¿Qué le ha dejado la obra de Tolkien? “No sólo la satisfacción y el placer de la lectura, sino que me ha inspirado grandes valores, como la valentía, la humildad, la lealtad, el ser desprendido, entre otras muchas cosas. Además, muy particularmente, ha alimentado en mí el amor por las palabras, la música, y las lenguas”, dice.

Él afirma que a pesar de que no hay una organización internacional de tolkiendilis (amigos de Tolkien), sí hay esfuerzos entre las diversas sociedades de cada país para hacer comunidad. La Sociedad Tolkiendili México, por ejemplo, tuvo contacto con una organización en Suecia, los Forodrim; también ha habido algunos intercambios con otras Sociedades de Latinoamérica, como la Asociación Tolkien de Argentina, la Sociedad de Tolkien Brasileira, y la Sociedad Tolkien Peruana.

Obra favorita: Ainulindalë (Música de los Ainur), que es el mito cosmogónico fundamentado en la Música. “Me encanta porque, aunque en otras culturas se esboza la idea de la Música como origen de todo, Tolkien supo explotar excelentemente ese recurso”.

Mithvil (Gerardo Cuevas)

Asociado fundador y secretario de la Sociedad Tolkiendili México. Leyó por primera vez la Comunidad del Anillo, la primera parte del Señor de los Anillos, a los 15 años. Desde ese momento, el escritor lo atrapó porque “produce una especie de complicidad entre la historia y el lector. Tolkien me habló desde su texto con total familiaridad, me llevo a un mundo ignoto que –misteriosamente- no lo era tanto y en el que sin importar quién fuera yo ya me hacía partícipe de vida, obra y milagros de sus protagonistas”.

¿Qué le ha aportado la obra de Tolkien? “La obra del Profesor me ha aportado mucho. He conocido gente interesantísima de mucha valía que ahora forma parte de mi vida, he aprendido sobre temas que parecerían en las antípodas de la Fantasía pero que sorprendentemente se relacionan, he experimentado aventuras, problemas, sinsabores y triunfos pero, sobre todo, creo que me ha formado en una visión más tolerante de las ideologías e idiosincrasias que otras personas comparten y sobre el valor de las experiencias compartidas”.

Él enumera algunos logros de la Sociedad Tolkiendili de México:

  • Ser el primer grupo mexicano, constituido formalmente ante la ley, que estudia la obra del profesor Tolkien de manera continua, estructurada y con actividades de difusión permanentes.
  • Haber participado en el evento conmemorativo de los 50 años de la publicación del Señor de los Anillos, celebrado en Birmingham, Inglaterra con papers publicados.
  • Reconocimiento de instituciones académicas del país como la UNAM, el IPN y la Universidad Anáhuac y gubernamentales como el gobierno del Distrito Federal y del Estado de México.
  • Textos presentados en publicaciones académicas y comerciales del país.
  • Creación de espacios de fomento a la lectura, las artes y a la cultura en general.
  • La creación de un importante acervo biblio-hemerográfico multimedia de la obra del Profesor y autores relacionados.

Obra favorita: El Señor de los Anillos. 

Elanor (Claudia Chávez)

Es actualmente la secretaria de la Sociedad. Ella leyó por primera vez El Hobbit cuando tenía 23 años y, posteriormente, El Señor de los Anillos. Desde entonces, Tolkien la conquistó “porque sus historias son magníficas, son multidimensionales, hay mapas, mitología, música, lenguajes, historias, magia, y no magia vulgar sino una mucho más sutil que los elfos llaman sabiduría, hay reyes y hay personas sencillas que al final son quienes se convierten en los héroes”.

Obra favorita: El Hobbit.