Tania Casasola · 8 de septiembre de 2025
Karen, de 11 años, tuvo que cambiar sus chicharrones y papitas con limón y mucha salsa, por palomitas, esquites, fruta o habas enchiladas; los jugos y refrescos que bebía, por agua. Desde hace cinco meses, su escuela, ubicada en Ecatepec, Estado de México, ya no vende comida chatarra ante la implementación de la estrategia “Vive saludable, vive feliz” de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Aunque su familia dice que es “una muy buena medida” para que niños y adolescentes coman mejor, admite que afuera de los planteles nada está regulado y caen en la tentación de comprar galletas, golosinas y frituras.
“Me parece una buena medida que debe ir acompañada de la educación que damos en casa, pero siento que esta estrategia se fortalecería si en la normativa se contemplara a los puestos que están afuera de las escuelas. No se trata de que se queden sin trabajo, podrían empezar a vender otro tipo de productos, se me ocurre, incluso, tacos de guisados”, dice Martha, mamá de Karen.
Te recomendamos: Primer informe de Sheinbaum: presume becas, pero omite que desertaron 994 mil 219 alumnos
El primo de Karen, Omar, estudia en la misma primaria que ella, pero en el turno vespertino y solo el primer mes de su entrada en vigor comenzaron a vender fruta, alegrías, tlacoyos, tortas y tacos de guisado. Al segundo mes, la cooperativa de la escuela solo mantuvo la fruta y volvió a vender jugos, frituras, donas, pasteles y golosinas.

Cuando Martha supo eso se quejó con la dirección y el argumento que le dieron es que tenían problemas con los refrigeradores y los guisados se podían echar a perder. Aunque pudieron pensar en otras alternativas, volvieron a vender comida chatarra.
La escuela de Omar es una de las 20 mil 262 primarias y secundarias que a nivel nacional han sido reportadas por infringir la medida durante el ciclo escolar 2024-2025, de acuerdo con datos del portal Mi Escuela Saludable, plataforma lanzada por las organizaciones El Poder del Consumidor y Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), para vigilar la regulación de alimentos y bebidas en las escuelas mediante reportes ciudadanos.
El Estado de México encabeza la lista con más reportes (3 mil 595), seguida de Ciudad de México (mil 670), Guanajuato (mil 232), Veracruz (mil 219), Puebla (mil 137) y Jalisco (mil 116).

En contraste, Baja California Sur (139), Colima (142), Nayarit (171), Campeche (186) y Zacatecas (222), son los estados con menos reportes.
Hasta el 27 de agosto la plataforma registra 47 mil 910 reportes: el 80.6 % es por vender comida chatarra; el 76.8 % se queja de que no tiene un comité que vigile la prohibición de la venta de comida chatarra; el 74.1 % reporta que no hay bebederos de agua; mientras que el 59.1 % señala que en su colegio se venden refrescos; y el 49.7 % denunció que no se venden frutas y verduras en su plantel.
Un alumno de Yucatán escribió en la plataforma que una manzana le sale más cara que unas papitas. Aunque en su denuncia no da detalles de los costos, asegura que en su escuela casi nunca hay fruta y cuando la hay su precio es más alto, por lo que los estudiantes optan por comprar una bolsa de Sabritas.
Otro alumno, de Guerrero, denunció que incluso los mismos maestros venden golosinas dentro de las escuelas.
Mientras que una maestra de la Ciudad de México se quejó de que los bebederos no funcionan y cuando los llegan a arreglar la calidad del agua no es buena. “El agua sabe y huele mal”.
“Regular los ambientes alimentarios en las escuelas es clave para que las y los escolares aprendan a comer bien en la escuela, como una lección de vida. Sin embargo, para consolidar estos cambios la SEP debe integrar, en cada ciclo escolar, acciones paralelas sobre educación nutricional, dar acceso a agua potable gratuita y crear un sistema de monitoreo”, señaló Liliana Bahena, coordinadora de la campaña Mi Escuela Saludable.

Indicó que en el siguiente ciclo escolar los gobiernos federal y estatal tienen que redoblar esfuerzos para seguir implementando los lineamientos que prohíben la venta de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas.
El pasado 4 de agosto, el titular de la SEP, Mario Delgado, aseguró que “se está sacando la comida chatarra de las escuelas”. Según datos de una encuesta levantada por la dependencia, el 86 % de 88 mil 478 planteles de educación básica señalaron que ya no se venden alimentos ni bebidas con sellos de advertencia en sus empaques y tampoco se preparan en las cooperativas alimentos con ingredientes que los incluyan.
Tanto la industria alimentaria como algunas escuelas privadas interpusieron amparos ante la prohibición de comida chatarra, pero hasta ahora no han tenido una resolución a su favor.
El 22 de julio, la SEP informó que ganó cinco amparos, algunos interpuestos por “una embotelladora de jugos y bebidas azucaradas, la principal productora y embotelladora de refrescos a nivel mundial —a través de dos de sus filiales—, una cámara de comercio y una universidad particular”, que buscaban impedir la aplicación de los lineamientos generales sobre la preparación, distribución y expendio de alimentos y bebidas en planteles.
En un comunicado, destacó que otra institución de educación superior se desistió del recurso que había interpuesto en contra de los lineamientos, por lo que ya no existe ningún amparo vigente de instituciones educativas.
Te puede interesar: Deserción escolar en México: reportan que 994 mil estudiantes dejaron sus estudios en el ciclo 2024-2025
La prohibición de venta de comida chatarra en las escuelas de México, vigente desde el 29 de marzo de 2025, busca frenar los altos índices de obesidad infantil y promover entornos escolares más saludables.
La estrategia consiste en prohibir la venta y publicidad de alimentos ultraprocesados y con bajo valor nutricional en las escuelas, así como disponer de agua simple, potable y segura para el alumnado. También se promueve la preparación de alimentos tradicionales con productos locales y de temporada.
Asimismo, incluye medición de indicadores de salud y bienestar, campañas educativas, materiales didácticos en los Libros de Texto Gratuitos y capacitaciones para maestros y operadores de cooperativas escolares.
El decreto no considera sanciones contra padres de familia o vendedores ambulantes, aunque sí exhorta a los padres, tutores y vendedores ambulantes a promover una alimentación saludable en la comunidad escolar y sus inmediaciones.
El acuerdo publicado por la SEP considera sanciones contra escuelas y autoridades escolares por distribuir comida chatarra dentro de sus instalaciones. La Ley General de Educación contempla multas de un máximo de 15 mil UMAs, equivalente a alrededor de un millón 695 mil pesos.
Mientras que la Ley General de Salud contempla sanciones administrativas para quienes incumplan con los lineamientos establecidos, que van desde amonestaciones, multas, clausuras temporales y el arresto hasta por 36 horas.

Para medir los resultados y garantizar que los colegios cumplan con los criterios de nutrición y ambiente saludable, se prevé un monitoreo permanente con el apoyo de la Cofepris y la Secretaría de Salud.
Datos de la Secretaría de Salud indican que aproximadamente el 39 % de las niñas y los niños evaluados hasta ahora en escuelas públicas presentan condiciones de sobrepeso y obesidad.
De acuerdo con el Poder del Consumidor, el sobrepeso y la obesidad infantil en México han aumentado 120 % en las últimas tres décadas. La organización proyecta que para el 2030, de seguir así, 7 millones de niños y jóvenes vivirán con exceso de peso y que al menos la mitad desarrollará diabetes a lo largo de su vida.
Actualmente, la diabetes mellitus es la segunda causa de muerte a nivel nacional, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Además, esta enfermedad, junto con la obesidad y el sobrepreso, puede desencadenar otros padecimientos graves como hipertensión y problemas cardiovasculares.
La meta de la estrategia “Vida saludable” es disminuir hasta en 10 % la frecuencia de obesidad y diabetes en la población general durante el sexenio.
Aquí puedes consultar la lista de los productos cuya venta está prohibida y los que sí están permitidos en las cooperativas escolares: vidasaludable.gob.mx. Para reportar si una escuela cumple o no con la regulación, puedes hacerlo en: www.miescuelasaludable.org