Dulce Ramos · 7 de junio de 2012

La Jornada publica hoy que una indígena zapoteca del municipio de Villa Alta, región de la Sierra Norte, presentó denuncia penal ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) en contra del sacerdote Gerardo Silvestre Hernández, por abuso sexual en agravio de su hijo, cometido en 2010.
Según testimonios que fueron presentados desde junio de 2009 por autoridades municipales y feligreses, al menos 45 niños y jóvenes de regiones indígenas oaxaqueñas sufrieron abuso sexual por parte de Silvestre Hernández. En su querella, la señora María del Carmen Santos Sandoval acusó que el presbítero emborrachó a su hijo, en ese entonces de 13 años, junto con otros adolescentes, la noche de la Calenda del Señor de los Trabajos, celebrada a principios de año, en el curato del parroquia, después de ver películas pornográficas.
Explicó que el menor confesó después lo sucedido esa noche y los tocamientos a sus órganos genitales que le hizo el sacerdote Gerardo Silvestre. Agregó que junto con su esposo, acudió al día siguiente al palacio municipal para presentar una denuncia. “Hablé con el síndico (en ese entonces) Donaciano Hilario Cecundino y me dijo ‘¡Vaya, hasta que hay una madre valiente! Porque casi todas las noches sacamos a los chamacos borrachos del curato porque el padre les da de tomar’”, apuntó.
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