Marcela Nochebuena · 23 de octubre de 2023
Luego de seis años sin información directa de las personas usuarias, y tras el registro de un fuerte incremento en el consumo de metanfetaminas en los últimos 10 años, los primeros resultados de la nueva encuesta sobre consumo de sustancias legales e ilegales en el país se harán públicos en marzo de 2024, y se prevé que aporten datos más específicos sobre la prevalencia de esta sustancia.
El Observatorio Mexicano de Salud Mental y Adicciones, mediante la estadística de las personas que solicitan tratamiento, ha documentado un aumento en el consumo de metanfetaminas –a diferencia de las últimas versiones de la encuesta, que mostraban mayor consumo de marihuana–, por lo que se espera que el nuevo ejercicio aporte información sobre cómo se accede a estas sustancias, por su rápida fabricación y abaratamiento.
Según Nadia Robles, directora del Observatorio y coordinadora de la encuesta, podrá explorarse con mayor precisión qué ocurre con diversas sustancias, así como identificar las diferencias dependiendo de las regiones del país: por ejemplo, en el sur el alcohol continúa siendo una de las principales sustancias, mientras que en el centro y el norte crece el uso de metanfetaminas.
“Nos permitirá, de manera muy específica, no sólo reafirmar y reconducir políticas a nivel nacional, sino que también los estados tomen decisiones con base en los resultados que van teniendo por cada entidad”, aseguró Robles en entrevista.
El levantamiento de la encuesta estará a cargo de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama), mientras que el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (Conahcyt) contribuyó en el muestreo.
De acuerdo con los datos del Observatorio, las metanfetaminas son la principal sustancia de demanda de tratamiento en 21 entidades, con un crecimiento consistente desde 2013. El 46% de los casos de atención corresponden a estas y el año pasado cerró con un total de 167 mil casos, por lo que muy posiblemente presentará incrementos importantes en la encuesta, adelantó la funcionaria.

La última encuesta realizada para recabar estadísticas sobre consumo de sustancias se realizó en 2017, bajo la denominación Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (Encodat). Desde entonces, no existen datos similares que reflejen los patrones de consumo de sustancias legales e ilegales. Esta y versiones anteriores se enfrentaron a críticas en torno a preguntas problemáticas para reflejar la incidencia real del consumo, así como otras tendientes a estigmatizar usuarios.
Aunque la nueva encuesta comparte en buena medida el diseño metodológico y similitud en las preguntas para poder comparar, Robles señaló que las diferencias en relación con las versiones anteriores –las primeras dos de 2008 y 2011– son que esta vez se visibilizará a la población de más de 65 años, pues el rango será de 12 a 75, debido a que el consumo en adultos mayores permanece invisibilizado.
Otro elemento, agregó, es que se incluirán preguntas relacionadas con el estado de salud mental de las personas y sobre factores como las actividades físicas, artísticas y de entretenimiento como elementos centrales para cambiar el contexto psicosocial de las personas, y que llegan a ser útiles para retrasar o evitar el consumo de sustancias.
El Conahcyt, que no ha tenido participación en ejercicios similares anteriormente, colabora en esta encuesta mediante el diseño muestral para determinar exactamente qué localidades visitar, qué áreas geoestadísticas y los hogares que se contemplarán de manera aleatoria. Según Robles, esto permitirá que las personas entrevistadas puedan generar una representación de toda la población.
“También nos están apoyando con la infraestructura tecnológica para, por ejemplo, contar con una aplicación offline que pueda ser utilizada por nuestro personal al momento de hacer las entrevistas. Esa básicamente es su participación. Algo que es bastante virtuoso de esta encuesta es que hemos unido el expertise en distintas áreas, y lo que buscamos con esto es dejar una infraestructura para hacer encuestas de manera periódica, y que no se tengan que esperar muchos años, porque son altamente costosas”, dice.
La primera etapa de levantamiento de la nueva encuesta comenzará en la última semana de octubre y durará hasta la primera semana de diciembre, pues la población suele modificar su consumo de alcohol por la temporada decembrina, lo que genera un pico epidemiológico que podría alterar los resultados. De esta manera, durante las últimas semanas de diciembre y todo enero se suspenderá el levantamiento, para retomarlo a partir de febrero.
Los encuestadores visitarán 30 mil hogares en 905 localidades. “Esperamos que en esta primera etapa tengamos un avance muy considerable, porque empezamos con zonas urbanas y urbanas altas, que son las zonas metropolitanas de todos los estados, para finalizar con las zonas rurales. Estimamos que, dependiendo del avance del operativo, podamos tener los primeros datos en marzo, abril del próximo año”, asegura Robles.
En ese momento se presentaría una primera salida con un resumen ejecutivo que contendrá los datos más relevantes y posteriormente se generarán informes específicos de temáticas particulares, por ejemplo “barreras y facilitadores de acceso a tratamiento”, que se está trabajando con la Universidad Autónoma de Aguascalientes.

Lee: Estos son los efectos del fentanilo en el cerebro
La directora del Observatorio también pidió a la población confiar en el ejercicio y abrir la puerta a las personas encuestadoras, quienes tendrán que presentarse con uniforme y chaleco, e identificarse con credencial y una tablet.
“Tenemos identificados todos los municipios que vamos a visitar, le pedimos a la gente que confíe y que si da información, sea una información veraz, y que la persona está debidamente identificada dentro de los servicios de salud”, dijo.
Para este propósito, las personas podrán verificar la participación de quien los entreviste en la Línea de la Vida, que es el 800 900 11 2000. En el momento en que el personal llegue a la encuesta, quien lo desee podrá hablar a ese teléfono para confirmar que es un trabajador de la salud autorizado.
Lo más importante para la Conasama es revisar tres elementos: chaleco, dispositivo electrónico y credencial. La identificación debe acreditarle como parte del sector salud, y específicamente del operativo de la Encuesta Nacional de Salud Mental y Adicciones 2023, el chaleco debe tener los distintivos de Conasama y la Secretaría de Salud en colores guinda y negro.
“Siempre van a venir en grupos, se van a venir acompañando por seguridad también de nuestra brigada, y van a tocar. Nunca van a pasar a los domicilios, siempre van a pedir estar en la puerta y que ahí les contesten. La entrevista en realidad dura poco, 40 minutos cuando mucho, entonces es algo que se puede contestar fácilmente”, concluyó.
El cuestionario inicia con preguntas genéricas para identificar características sociodemográficas y después sobre el uso de sustancias legales, como tabaco y alcohol, para posteriormente abordar las médicas y las ilícitas. Después, incluye una sección sobre las actividades de la persona y factores de riesgo, así como solicitudes previas de tratamiento. Finalmente, se expondrán las preguntas correspondientes a condiciones de salud mental. Si el resultado arroja que la persona requiere atención urgente, el personal podrá intervenir en el momento para hacer recomendaciones.