Dulce Ramos · 13 de abril de 2012
Milenio señala que El Titanic se hundió hace 100 años, entre la noche del 14 y el 15 de abril, pero en 1898 apareció un libro que resultó profético acerca de la suerte que tuvo la embarcación: Futility, de Morgan Robertson (1861-1915), un oficial estadunidense de la marina mercante, quien imaginó el hundimiento de un barco en una travesía por el Atlántico.
La novela pudo pasar sin pena ni gloria por la historia de la literatura de Estados Unidos de no ser por la esencia de su trama: la historia de un barco llamado Titán, que en una noche de abril choca contra algo muy parecido a un iceberg, lo que ocasionaría su hundimiento.
Una trama que podría parecer premonitoria, muy al estilo de las novelas de Julio Verne, debido a los distintos datos de la ficción literaria que coinciden con las de la realidad del Titanic, partiendo del nombre del barco de la novela, Titán, aunque debido a las tareas a las que estaba dedicado su autor, marino de profesión, pareciera más un asunto de conocimiento del mar.
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