Plan para el Nevado protege pastos y vulnera bosques

Paris Martínez (@paris_martinez) · 27 de febrero de 2014

Plan para el Nevado protege pastos y vulnera bosques
Nevado de Toluca.
Nevado de Toluca.

A finales de noviembre pasado, un grupo de 33 académicos y expertos en materias ambientales, biológicas, geológicas y evolutivas –pertenecientes a la UNAM, el Instituto de Ecología, la UdeG, la UAM, la UAEM, así como de algunas universidades extranjeras– demandaron a las autoridades mexicanas modificar el nuevo Plan de Manejo para el Nevado de Toluca, ya que, en sus actuales términos, este programa sólo garantiza la protección de la zona de pastizales del macizo montañoso, mientras que todas las zonas boscosas que no llegan a los 3 mil 700 metros de altura sobre el nivel del mar quedarán a merced del aprovechamiento forestal con fines comerciales.

[contextly_sidebar id=”ebd0ce4d1eea760d3c76f94ee0df301e”]El estudio, presentado a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, señala que, en su actual versión, el Plan de Manejo del Nevado de Toluca sólo protege las regiones de “pastizal de alta montaña”, así como a dos “pequeños núcleos” de bosque ocupados por las colonias de mariposa monarca, y deja sin protección al bosque de Pinus Montezumae, al bosque de Abies Religiosa (especie cuya presencia en el país “está ya muy restringida”), así como a los bosques de Pinus-Quercus.

Sin entrar en polémicas en torno al cambio de estatus legal que experimentó el Nevado de Toluca –que por decreto del presidente Enrique Peña Nieto dejó de ser Parque Nacional en octubre pasado, permitiéndose así diversas actividades tanto de conservación como de aprovechamiento comercial de la flora y la fauna–, el estudio elaborado por los 33 expertos señala que la preservación ambiental de esta región (afectada por décadas de deforestación y tala clandestina) depende no sólo de conservar la zona de pastizales o “zacatonal”, que se ubican por encima de los 3 mil 800 metros de altura, sino que se requiere garantizar la prevalencia de toda la “diversidad genética” y de todas las especies que habitan la montaña.

De hecho, destaca el estudio, la supervivencia del zacatonal de alta montaña depende directamente de la supervivencia de los bosques que se encuentran más abajo, ya que de ellos suben plantas “que participan del ensamblaje del pastizal y en los procesos ecosistémicos”, además de que ambos puntos “comparten” fauna, particularmente animales herbívoros y polinizadores, cuya vida se sustenta en la existencia de ambos ecosistemas.

Así, destaca el documento, “nos preocupa que, ante la falta de información, se tomen decisiones apresuradas que podrían perjudicar el uso sustentable y la conservación de una región de tanta relevancia ecológica y evolutiva”.

Por esta razón, el grupo de investigadores universitarios propuso a la CNANP –organismo dependiente de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales– modificar el Plan de Manejo del Nevado de Toluca, para ampliar el área considerada como de preservación, de tal forma que las restricciones al aprovechamiento comercial protejan no sólo a la región de pastizales, sino también a la zona de bosques, “de modo que existan poblaciones (forestales) donde se permita sólo la investigación y actividades de bajo impacto”, y quede prohibida la actividad comercial y el silvopasotreo.

Dado que ya hay un amparo admitido a trámite, .//Foto: Cuartoscuro.
Dado que ya hay un amparo admitido a trámite, .//Foto: Cuartoscuro.

Refugio ante el cambio climático

Elaborado por expertos en biología, genómica, geología, paleoclimatología, ecología, cambio climático, paleoecología, filogeografía, florística, bioclimatología, geofísica, evolución de especies, paleomagnetismo, deforestación, filogeología, así como en biogeografía evolutiva, el estudio presentado a la Comisión Nacional de Áreas Naturales subraya que, gracias a su altitud y localización, el Nevado de Toluca ha sido un refugio para especies que, a lo largo de milenios, han enfrentado fluctuaciones climáticas en el planeta.

“A nivel global, montañas con estas características han sido identificadas como importantes centros de generación y mantenimiento de la biodiversidad, dada la historia climática de la Tierra”, destaca el estudio, y por ello, ante los futuros escenarios que provocará el calentamiento global, el Nevado de Toluca funcionará como una región donde “las especies pueden seguir existiendo en la misma zona, en vez de extinguirse o tener que realizar migraciones”.

Así, “es posible que (el Nevado de Toluca) se convierta en una de las pocas zonas donde las condiciones frías que requieren muchas especies de la Faja Volcánica Transmexicana –en la que coexisten especies tanto del norte del continente, como de Sudamérica– se mantengan, dado el incremento de temperatura previsto para la zona debido al cambio climático”.

Esta condición excepcional, sin embargo, no está únicamente relacionada con la altitud y localización del Nevado de Toluca, sino también con su diversidad vegetal y forestal, de la que depende la fauna local, y que no sólo es afectada por los cambios climáticos, sino también por la actividad humana.

De esta forma, aunque especies forestales de orígenes templados, como los pinos, los oyameles y los encinos del Nevado de Toluca, pueden resistir cambios climáticos e, incluso, expandirse hacia nuevos hábitats, esta cualidad depende de su “cantidad de variación genética de base y en su capacidad de dispersión (…). Por consiguiente, la única forma de asegurar que dichos bosques sigan sanos y con suficiente diversidad genética, para garantizar su persistencia y explotación a largo plazo, es conservar grandes poblaciones maduras y diversas”.

Pese a ello, en la actual versión del plan de manejo que impulsan las autoridades, “estos tipos de bosque estarían en su mayoría dentro de los polígonos de la Subzona de Aprovechamiento Sustentable de los Recursos Naturales”, en los que, con fines de conservación, se permite la tala controlada con fines comerciales, y, aunque “el manejo forestal sustentable y las demás actividades permitidas en dicha subzona pueden ser una alternativa para frenar los procesos de degradación a los que se enfrentan los bosques del Nevado de Toluca, consideramos que parte de estos bosques deben ser sujetos a medidas de conservación más estrictas”, concluye el estudio.

Consulta los documentos íntegros:

Carta_NevadoToluca_final_firmas-1.pdf by https://front.animalpolitico.com

Anexo_modificaciones_BPM_5_final.pdf by https://front.animalpolitico.com