Redacción Animal Político · 4 de enero de 2015

[contextly_sidebar id=”riMza35mrvhbg6l6tGlqOv1nqMR6MgJG”]El Papa Francisco anunció que el arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda, será designado cardenal el próximo 14 de febrero, junto con otros 19 sacerdotes. En la designación de Suárez Inda influyó la inseguridad que golpea al estado de Michoacán, de acuerdo con las notas del portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, sobre los nombramientos, las cuales fueron publicadas por Radio Vaticana.
“La diócesis de Morelia, en México, está en una región golpeada por la violencia”, afirma Lombardi. “Las nuevas nominaciones confirman que el Papa no está atado a las tradiciones de las ‘sedes cardenalicias”, agregan las notas. Por razones históricas se considera que los sacerdotes que pertenecen a dichas sedes tienen el nombramiento de cardenal en “automático”. “En su lugar -continúa el portavoz del Vaticano- tenemos varias nominaciones de obispos y arzobispos de sedes en las que nunca había habido un cardenal”. La diócesis de Morelia es ejemplo de ello.
El prestigioso diario italiano La Stampa, en el blog The Vatican Insider, señala también la influencia que tiene la violencia en el futuro nombramiento de Suárez Inda en una publicación titulada “Un cardenal en el corazón herido de México”, escrita por el reportero Andrés Beltramo Álvarez, también corresponsal de Notimex.
“Al corazón herido de México. Allí donde los cárteles del narcotráfico han llegado a colonizar buena parte de las estructuras del poder político. Donde la corrupción y la brutal violencia son moneda corriente, en uno de los países con mayor número de católicos en el mundo. Ahí mismo el Papa decidió enviar un cardenal”.
Beltramo Álvarez también apunta que el pasado 30 de enero de 2014, Suárez Inda había anunciado al Papa su dimisión, al haber llegado a los 75 años, edad que establece la iglesia católica para la jubilación obligatoria de los obispos.
“Eso no pareció importarle al Papa que en lugar de aceptarle la renuncia lo eligió sorpresivamente como nuevo cardenal, en un gesto de cercanía no sólo con México sino también con una zona del país golpeada por la violencia“, dice la agencia Notimex.
“Los obispos de la zona, encabezados por Suárez Inda, han denunciado varias veces la situación. El 18 de mayo de 2013 publicaron un ‘Mensaje al pueblo de Dios en nuestras diócesis’ en el cual se dijeron ‘interpelados por el dolor, la incertidumbre y el miedo de tantas personas’“, recuerda The Vatican Insider.
“Nos duele profundamente la sangre que se ha derramado, la angustia de las víctimas de los secuestros, los asaltos y las extorsiones; las pérdidas de quienes han caído en las confrontaciones entre las bandas, que han muerto por el poder criminal de la delincuencia organizada o han sido ejecutados con crueldad y frialdad inhumana”, rezaba la carta.
Suárez Inda nacido en Celaya, Guanajuato, el 30 de enero de 1939. En 1953 ingresó al Seminario Diocesano de Morelia donde cursó Humanidades, y cinco años más tarde viajó a Roma donde estudió Filosofía y Teología en la Universidad Gregoriana, como alumno del Colegio Pío Latino Americano.
Ordenado sacerdote en Celaya el 8 de agosto de 1964, fue designado obispo de Tacámbaro el 5 de noviembre de 1985.
Participó en la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Santo Domingo y en el Sínodo de América; fue presidente de la Comisión Episcopal de la Previsión Social del Clero y presidente de la Comisión Episcopal del Clero por dos trienios.
Juan Pablo II le nombró como el octavo arzobispo de Morelia el 20 de enero de 1995. Además se desempeñó como vicepresidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano por dos periodos, entre 2004 y 2009.
Fue también presidente de la Comisión del Episcopado para la Conmemoración del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana.
Con información de Notimex, Radio Vaticana y The Vatican Insider