Redacción Animal Político · 5 de julio de 2015

[contextly_sidebar id=”MNxz4BJnkkZJG8eNyDcU7fRWyQgMPIxO”]El papa Francisco llegó este domingo 5 de julio a Ecuador, en la primera escala de su gira por América Latina, la cual incluye a Bolivia y Paraguay. En sus primeras palabras, el sumo pontífice dijo que es necesario valorar las diferencias y fomentar el diálogo, en un país crispado por diferencias políticas.
A su llegada al aeropuerto, el papa Francisco agradeció a Dios “por haberme permitido volver a América Latina y estar hoy aquí con ustedes, en esta hermosa tierra del Ecuador”.
Durante su mensaje, señaló que en el evangelio están las claves para afrontar los desafíos actuales “valorando las diferencias, fomentando el diálogo y la participación sin exclusiones, para que los logros en progreso y desarrollo que se están consiguiendo garanticen un futuro mejor para todos”.
Añadió que merecen “especial atención en nuestros hermanos más frágiles y las minorías más vulnerables. Para esto, Señor Presidente, podrá contar siempre con el compromiso y la colaboración de la Iglesia”.
Poco antes una niña indígena dirigió unas palabras al papa y le agradeció por su más reciente encíclica dedicada al cuidado y protección del ambiente.
El presidente Correa, en un discurso de más de 12 minutos, expresó que “el orden mundial no solo es injusto, es inmoral, todo está en función del más poderoso y los doble estándares cunden por doquier, los bienes ambientales producidos países pobres deben ser gratuitos, y los bienes públicos, producidos por países hegemónicos, como el conocimiento la ciencia y la tecnología, deben privatizarse y ser pagados”.
Añadió que “en lo personal jamás acabaré de darle gracias a Dios y a la vida por todos os privilegios que me ha dado, entre ellos poder conocerlo y recibirlo en mi patria”.
El papa llega a Ecuador, país que ha sido escenario casi a diario de protestas en contra de las políticas y el estilo del presidente Rafael Correa.
En los últimos días, sin embargo, se ha producido una evidente calma que ha reemplazado el ambiente crispado entre la oposición y el gobierno.
Entre las actividades que cumplirá Francisco están dos misas en lugares abiertos, en el parque Samanes, al norte de Guayaquil, donde ya se han congregado decenas de miles de personas, y en el parque Bicentenario, en la zona norte de Quito, donde se espera la presencia de alrededor de 1.2 millones de feligreses, que incluso pernoctarán en los sitios de concentración desde la noche anterior.
En Ecuador permanecerá hasta el 8 de julio, al mediodía partirá hacia Bolivia y posteriormente llegará a Paraguay.
Esta es la segunda ocasión que un papa visita Ecuador, hace 30 años Juan Pablo II estuvo en este país.