El Cristo de Copoya, la cruz de la desavenencia en Chiapas

Patricia Guillén · 4 de agosto de 2011

El Cristo de Copoya, la cruz de la desavenencia en Chiapas

 En enero del año 2007, el gobernador de Chiapas, Juan Sabines Guerrero, anunció la construcción del  “Cristo del Cerro de Mactumatzá”, una escultura de 60 metros de altura que tendría los brazos extendidos y sería más alta que la Estatua de la Libertad ubicada en las costas neoyorkinas.

“Cristo del Cerro de Mactumatzá” sería más alta que la Estatua de la Libertad ubicada en las costas neoyorkinas.


Según la información oficial del Gobierno chiapaneco, esto sería para agradecer al Papa Benedicto XVI que elevara a la categoría de sede metropolitana a la diócesis de Tuxtla Guitérrez.

La obra sería edificada por el escultor Gabriel Gallegos y costaría aproximadamente  20 millones de pesos. Ahí mismo prometieron construir una capilla y un mirador para los fieles creyentes de los cuales el propio mandatario es uno de ellos.  Los trabajos concluirían en ocho meses, es decir, en septiembre del mismo 2007.

Desde entonces han pasado casi cuatro años y la obra no está terminada.

El 29 de abril del mismo 2007, el Arzobispo de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, Rogelio Cabrera López y el gobernador Sabines, colocaron la primera piedra del  “Cristo de Copoya”. La  obra  formaría, además, parte del Corredor Turístico Zoque.

Por sus dimensiones, sería visto por distintos puntos de la ciudad, con acceso por el ejido de Copoya. En el discurso Sabines dijo:

Prometieron construir una capilla y un mirador para los fieles creyentes.

“La escultura es una petición del pueblo de Copoya, no es una decisión unipersonal, respeto estrictamente a todas las religiones, a todos los credos, y también a quienes no tienen fe, será motivo de orgullo nadie puede ofenderse con esta obra. El Cristo será un símbolo de la ciudad.”

La efigie sería colocada a la orilla del cerro del altiplano de Copoya con la cara  dirigida a Tuxtla. Los materiales y técnicas de construcción serían los más modernos a prueba de incendios y humedad, que ayudarían a que los costos y su mantenimiento se redujeran significativamente. El Cristo sería cubierto de aluminio de alto brillo para resaltar su magnitud durante el día; por la noche, un sistema de luces iluminaría la escultura.

Según Gabriel Gallegos, el Cristo sería tres veces mayor al que se encuentra en el Cerro del Cubilete, en Guanajuato. Con ello, sería el segundo monumento cristiano más alto del mundo, sólo por debajo del  del Corcovado en Río de Janeiro, edificado en 1921.

En la zona en donde erigirían el Cristo, construirían un restaurante con vista a Tuxtla. También diseñarían nuevas vialidades para distribuir el tráfico de automóviles y evitar el embotellamiento durante las visitas.

Según los criterios para la selección del sitio, explicaron,  hace más de 20 años había una cruz en la parte más alta del Cerro Mactumactzá, en donde se hacían peregrinaciones anuales. Pero la cruz se deterioró con el paso del  tiempo; por lo que propusieron se sustituyera por una nueva cruz que perdure a lo largo del tiempo.

La construcción comprendería estacionamientos, áreas verdes, un mausoleo, un mirador techado, una capilla,  unos andadores y un restaurante. Para esta fecha restaban cuatros meses para la entrega, según el primer anuncio del gobernador.

Nada de esto ha sido concretado.

El proyecto del Cristo de Copoya tiene un patronato.  Su primera presidenta fue María Isabel Aguilera de Sabines, esposa del gobernador.

En agosto de ese mismo año 1997, el Patronato del Cristo de Copoya y el Arzobispo de Tuxtla Rogelio Cabrera López, pusieron en marcha una colecta pública de recaudación de fondos para la edificación del Cristo. Los primeros en aportar donativos fueron Isabel Aguilar de Sabines y Mario Narváez de David –entonces coordinador ejecutivo del proyecto-.

Los materiales y técnicas de construcción serían los más modernos a prueba de incendios y humedad.

Rogelio Cabrera dijo: “Si la gente no participa, la obra no tiene el significado que se espera. El gobierno dará su parte pero la mayoría debe recaer en la responsabilidad ciudadana”. Los donativos, en esta primera etapa, fueron depositados en sucursales de la Farmacia del Ahorro.

“Pon tus manos en Cristo”, era el tema de otra campaña. Cada creyente vería su nombre y su huella plasmados en una loseta colocada en alguna parte de la obra.  El costo de la placa era más alto en medida que estuviera cerca de la base del Cristo. El precio oscilaba entre los 500 y 1 mil pesos.

Otras fuentes para hacer llegar donativos fueron Banorte ( cuentas 06633785827 y 0543460785)  así como  Banamex (cuentas 1790282317). Hubo alcancías en negocios y a la salida de los mercados. También se vendieron artículos promocionales y hubo boteo en las calles. La cadena Farmacias del Ahorro “redondaban” precios. Los empresarios ofrecieron dinero.

Dos años después, el 05 noviembre del 2009, los colonos de Copoya, enterados de que podían establecer sus negocios en los alrededores del Cristo y  así beneficiarse del turismo prometido se preguntaban: ¿Qué había pasado con la construcción de la obra?

El Comisariado Ejidal de Copoya, Alejandro Velázquez Velázquez, pidió en representación del pueblo una audiencia con el patronato encargado del Cristo.

 “La gente del Ejido de Copoya está inconforme. Pedimos audiencia con el patronato, han pasado años y no sabemos qué pasa; nos vamos a quedar con la ilusión de algo que nos notificaron sin antes contemplarlo como cuando se engaña a un niño con un dulce”.

El Agente Municipal del poblado, José Sebastián Jiménez Escobar, argumentó:

“No hemos tenido ningún acercamiento con las autoridades. En un inicio nos explicaron de qué manera participaríamos y en qué consistía, ahora no nos toman en cuenta para nada”.

“Pon tus manos en Cristo”, era el tema de otra campaña. Cada creyente vería su nombre y su huella plasmados en una loseta colocada en alguna parte de la obra.

En ese ejido, lo único que reconocían era el arreglo de las calles principales y la instalación de tubos para el drenaje.  Ante los cuestionamientos del porqué sobre la suspensión del monumento, el arquitecto de la obra Gabriel Gallegos, indicó que, efectivamente, a lo largo de dos años sólo se había hecho el empedrado de las escalinatas que llevan hacia la parte alta del cerro y para empezar con el Cristo  sólo esperaba el consentimiento del patronato.

“Se utilizaron las  piedras y tierra del mismo lugar, factor que ayudó a no hacer mayores gastos”, dijo.

Durante una entrevista, el arquitecto se comprometió a entregar la obra en  seis meses y presentarla el 16 de septiembre del  2010 para festejar  el  Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución.

“En cuanto a otras cuestiones técnicas durante estos últimos años no sé que haya pasado, o bien vaya a suceder, lo que me corresponde a mi puedo hacerlo en el momento que ellos me indiquen, respetando siempre el trabajo de cada uno”.

Días después de estos desconciertos, el 19 de noviembre del mismo año, Isabel Aguilera de Sabines, nueva presidenta del patronato, anunció que la primera etapa de construcción terminaría el 12 de enero del 2010. El escultor sería Jaime Latapí

En esos instantes establecieron fechas:

-Del 02 de noviembre y el 08 de marzo del 2010 tendrían concluida la estructura metálica de la cruz y la lámina de acero inoxidable.

-Del 12 de enero al 12 de junio harían la instalación de la estructura metálica de la cruz.

-Del 15 de enero al 31 de marzo habría instalaciones eléctricas, iluminación  y sonido.

-Del 15 de enero al 28 de agosto terminarían las zonas exteriores, pavimentos, jardines, y mobiliario urbano.

-Del 1 de febrero al 15 de julio colocarían el recubrimiento de acero inoxidable.

En otras etapas realizarían la construcción de la capilla principal exterior, el edificio de los locales comerciales y terminarían el basamento del edificio que contendría un lobby, área de exposiciones, servicios sanitarios, restaurante y un vestíbulo para  exposiciones.

Según el patronato, el Cristo se identifica con diferentes líneas de acción, dentro de las cuales: la religiosa para fortalecer la espiritualidad de la población evaluando y proponiendo actividades relacionadas con las mismas peregrinaciones, festividades religiosas y catequización. Entre otras, la inmobiliaria, comercial, ecológica, turística, urbana y artesanal.

Llegó el día martes 12 de enero del 2010 y pasó como un día común y no hubo tal presentación.

Alrededor de tres millones de pesos llegaron rifas, venta de playeras, gorras, vehículos y programa de redondeo en Farmacias del Ahorro.

Fue hasta el martes 24 de agosto del mismo año cuando Isabel Aguilera de Sabines y miembros del equipo dieron a conocer que ya tenían lista la escalinata que conduciría al Cristo, la llamada “Calzada de los Misterios”; anunciaron al público en general que podían ingresar al lugar para conocerlo los días sábados y domingos en un horario de 9 a.m. y de 3 a 5 p.m.

El tesorero del Patronato, Felipe de Jesús Granda, dijo que hasta esos momentos llevaban una inversión de 35 millones de pesos.  La obra costaría alrededor de 60 millones de pesos. Es decir, tres veces más de lo que originalmente se anunció. Los fondos, reconoció, provenían de enpresarios.

La recaudación de fondos fue alentada por el arzobispo de Tuxtla, Rogelio Cabrera López. Alrededor de tres millones de pesos llegaron  rifas, venta de playeras, gorras, vehículos y programa de redondeo en Farmacias del Ahorro. La venta de criptas estaba abierta.

En el último boletín oficial, emitido este primero de marzo del 2011, Verónica Méndez, directora general del Patronato del Cristo, dijo que esperaban  más aportaciones de empresarios  y personalidades nacionales, ya que sólo contaban con el 60% de los 60 millones de pesos que necesitaban

La falta de dinero no puedo agilizar la construcción. De seguir esta tendencia –comentó- el proyecto será finalizado a inicios del 2012 en todas sus etapas.

En una nota publicada por El Economista, el pasado 20 de julio, Felipe Granda Pastrana anuncia que recibirán 3 millones 800 mil pesos para continuar con la construcción de la obra y aseguró que la primera etapa acabará a fines de septiembre.