Redacción Animal Político · 28 de octubre de 2025
“Para que la sociedad tenga una sexualidad sana, se requiere de educación sexual integral, así como de herramientas, tratamientos y estrategias para tener la posibilidad de resolver los problemas cuando se presentan”, como la violencia y las patologías, explicó Eusebio Rubio-Aurioles, médico fundador de la Asociación Mexicana de Salud Sexual, A.C. (AMSSAC).
La asociación, pionera en el tema en México, está próxima a cumplir 40 años impulsando la educación sexual integral, así como la generación de políticas públicas en materia de salud. Además, desde hace 26 años, nutre sus actividades a través de congresos en los que expertos comparten experiencias y generan redes de apoyo de distintas disciplinas para atender las problemáticas que persisten.

“Tuvimos el primer congreso en el 2000 y actualmente es un evento con otra dimensión sobre cómo estamos tratando de resolver problemas desde varias ópticas. Hace 40 años, cuando yo decidí estudiar Sexualidad Humana, la gente pensaba que era una broma, porque la concepción social no incluía la posibilidad del abordaje serio del tema, y ahora cada vez somos un grupo más estructurado”, comentó en entrevista Rubio-Aurioles.
Aunque afirmó que con el paso de los años se ha avanzado en el estudio y atención de la salud sexual, el médico reconoció que “todavía falta muchísimo camino por recorrer, aunque lo más grave de los problemas son la violencia y la implementación de programas educativos“.
Elia Guillermo, maestra en Estudios de la Sexualidad e integrante de la mesa directiva de la AMSSAC, subrayó que la sexualidad requiere transformaciones constantes en la forma de entenderla, de acuerdo con la manera en que las personas nos comportamos, nos expresamos y nos relacionamos.
Por ello, señaló que este año la edición XIII del Congreso de la AMSSAC cambió de los enfoques tradicionales hacia una “mirada feminista y epistemológica distinta a la de la investigación y la práctica clínica que hemos tenido, que estaban más inclinadas a las visiones médicas, biologicistas y un tanto esencialistas”.
“Volteamos a ver hacia otros lados, sabemos que el mundo no es blanco o negro, sino que hay otros matices y requerimos una deconstrucción del discurso con el que estudiamos, que incluya a personas diferentes y que vea que la salud sexual tiene que ver con el contexto, que hay más que monogamias y que existen nuevas formas de relacionarse desde la virtualidad”, planteó Guillermo.
Este cambio se pudo observar en las conferencias, ponencias y el público que asistió los días 24, 25 y 26 a la Facultad de Enfermería de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) para escuchar y compartir conocimiento sobre las distintas experiencias que hay a lo largo de todo el país, además de los retos que persisten en cada región.

“No estamos buscando que la hegemonía de la visión tradicional se quite así, por obra del espíritu santo, porque tiene buenas aportaciones, pero sí consideramos que hay que dar oportunidad de aprender de las nuevas generaciones que están saliendo de las universidades con otras miradas”, expresó.
Asimismo, celebró que, por primera vez, autoridades educativas aceptaron la invitación a participar en un congreso de AMSSAC, ya que una representante de la Secretaría de Educación Pública del estado de Puebla estuvo presente y se interesó por los temas en los que pueden realizar alianzas.
En el tema de las sexualidades diversas, destacó la presentación de libros y la conferencia magistral de Lu Ciccia, en las que expuso sus argumentos críticos contra el binarismo y el sexo como categoría biológica; también se presentó una ponencia sobre círculos de paz de juventudes LGBTQ+ en Oaxaca, a cargo de Carmen Calvo, y sobre la diversidad sexo genérica en contextos escolares, por Julio César Pérez.
Lee más: Sexo, diversidad y prejuicios: qué revela la Encuesta Nacional sobre Conducta Sexual en México
La violencia digital se abordó desde la ponencia sobre efectos asociados al uso de pornografía y las prácticas de riesgo en adolescentes, de Libni Antonio Rodríguez, Arelia Morales, Francisco Fernández y Vianet Navarro. La exposición sobre el desarrollo de una escala para la detección de violencia sexual digital, de Benjamín Ruiz, así como la conferencia sobre la influencia de los videojuegos en la construcción de la identidad en infancias, de Elena Laguarda y Fabiola Ocádiz.

Sobre la educación sexual, Ignacio Lozano impartió la conferencia Cultura sexual en escuelas mexicanas; Emilio Sánchez expuso sobre la educación integral en sexualidad en la educación primaria; Lucero Arreola conversó sobre la prevención de abuso sexual en preescolares; y Diana Cárdenas presentó un trabajo sobre los factores estresantes y resilientes de jóvenes de bachillerato con diferentes orientaciones sexuales.
Te puede interesar: Casa Orquídea cierra por falta de recursos; activistas alertan que aumentará en San Luis Potosí vulnerabilidad de personas LGBT+
Otro eje temático fue el de la salud sexual: Adriana Dávila brindó el taller ABC de la supervisión clínica; Rosa Muñoz expuso sobre los desafíos para un envejecimiento saludable; Bárbara Durán habló sobre el higienismo y la eugenesia como precedentes de la materia en México; y Alma Angélica Villa comentó el proyecto en el que participa sobre acceso a servicios de salud en mujeres trans del norte del país.