Dulce Ramos · 16 de agosto de 2011

La Jornada publica hoy que La Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio, banda que consolidó la identidad del rock mexicano, ha decidido separarse. Es difícil entender lo que ahora es el rock en México sin la aportación de este grupo, que llevó la música a las marchas, a los movimientos sociales, a las casas de cultura. Maldita fue un bastión importante para tomar el Zócalo como foro de expresión para los grupos musicales jóvenes.
Fue una de las bandas que tendieron fuertes lazos con los diferentes grupos estudiantiles, de las que resultaron aquellas inolvidables actuaciones en los históricos conciertos universitarios en favor del movimiento zapatista y los indígenas del país. La consigna, tal parecía, fue generar espacios de expresión y reflexión, incluso en el extranjero, con una impresionante gira denominada Pata de Perro.
Hace 26 años la banda –a la que también perteneció el ahora promotor cultural José Luis Paredes Pacho– dio su primer concierto. Fue precisamente en las inmediaciones del viejo Auditorio Nacional, en uno de los festivales que organizaba el PSUM. Años después el grupo daba ya tres conciertos continuos en el interior del remodelado recinto de Paseo de la Reforma. El rock en México se había transformado.
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