Dulce Ramos · 9 de agosto de 2011

Excélsior retoma de la revista Astrophysical Journal Letters que un grupo de 64 científicos publicó la existencia de un delgado anillo de antiprotones que envuelve a la Tierra: un rico depósito de energía que podría ayudar a producir combustible para las naves espaciales del futuro, según indicaron.
“La existencia de un flujo considerable de antiprotones, confinado a la magnetósfera, ya había sido considerado en varios trabajos teóricos”, recordaron.
Y explicaron que estas partículas se producen durante las interacciones nucleares de rayos de energía cósmica con la atmósfera terrestre y se acumulan en su campo magnético a altitudes de varios cientos de kilómetros”, dice un resumen del documento.
Los rayos cósmicos son partículas subatómicas procedentes del espacio exterior a nuestro sistema solar y contienen gran cantidad de energía debido a que viajan a una velocidad cercana a la de la luz.
En cuanto a los antiprotones, los científicos informaron que éstos fueron detectados por un satélite llamado Pamela (Payload por Antimatter Matter Exploration and Light-nuclei Astrophysics) que lleva cinco años en órbita sobre la Tierra recopilando información acerca de la antimateria –los antiprotones que se originan a partir de la desintegración de la materia oscura del universo.
Hasta ahora, la humanidad no ha podido descubrir en qué consiste la llamada “materia oscura”, pero sí sabe qué forma 95% de la masa de las galaxias y supone que está creada de “partículas masivas débilmente interactivas”.
Leer la nota completa en Excélsior.