Dulce Ramos · 3 de mayo de 2013
La Jornada publica que, en el regreso a las actividades cotidianas en la torre de la rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), algunos empleados transitaron de la alegría por recuperar su espacio de trabajo a la frustración y el enojo, al corroborar la ausencia de muchas de sus pertenencias, archivos de trabajo y otros materiales con los que contaban.
El diario señala que la mañana de ayer, el edificio principal de la máxima casa de estudios retomó la normalidad en sus labores, después de 12 días de que un grupo de jóvenes con los rostros cubiertos mantuvo tomado el edificio en demanda de la reinstalación de varios estudiantes expulsados del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Naucalpan, y en rechazo a la “actualización” de los planes y programas de estudio en ese subsistema de bachillerato.
Luego de que autoridades universitarias y los inconformes llegaran a un acuerdo –resolviendo que a partir del próximo 9 de mayo se instalará una mesa de diálogo sobre la reforma en el CCH–, la mañana del miércoles se logró la desocupación de rectoría, y ayer los trabajadores retornaron a sus actividades cotidianas.
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