Dulce Ramos · 21 de mayo de 2013
La muerte de migrantes que tratan de cruzar la frontera de México hacia Estados Unidos continúa en aumento, y el año fiscal 2012 fue en el que mayor número de decesos reportó desde 2005, apuntó hoy The New York Times (NYT).
[contextly_sidebar id=”7e98ace3c988f8c4ceb4f620df354aa1″]Mientras el Congreso estadounidense debate los cambios más radicales al sistema de inmigración en las últimas décadas, hay dos hechos inevitables que destaca hoy el diario: El número de aprehensiones de migrantes ha disminuido de manera precipitosa en los años recientes, uno de los más fuertes indicadores de que menos gente ha tratado de cruzar la frontera ilegalmente. Pero las cifras de muertes de migrantes permanece alta.
En un reportaje publicado hoy por el diario neoyorquino, Bruce Anderson, jefe de Antropología Forense de la oficina de dictaminación médica en la frontera, dice que “menos personas están llegando a través de la frontera, pero una mayor parte de ellos están muriendo.”
En una nota publicada este martes, el diario indicó que los cruces más peligrosos son el del Valle del Río Grande, en Texas, y los que rodean la ciudad de Tucson, en Arizona.
En el Valle de Río Grande se recuperaron en el año fiscal pasado 150 cadáveres, casi la mitad de todos los de 2012.
Indicó que el pasado año fiscal (que terminó en septiembre de 2012), hubo 463 muertes, lo que equivale a cinco migrantes que mueren cada cuatro días, de acuerdo a un análisis de la Oficina de Washington para América Latina.
En 2005 se habían registrado tres veces más aprehensiones de migrantes, lo que indica que aunque los cruces van a la baja, las personas eligen cada vez tramos más peligrosos debido a la seguridad fronteriza.
Lee la nota original en The New York Times.