Montserrat Flores · 28 de agosto de 2026
Al menos 3 mil 500 millones de pesos se requieren para atender el problema de contaminación en la canalización del Río Tijuana que representa un problema binacional al desahogar los desechos y basura a la playa del Condado Imperial Beach, en el lado de Estados Unidos.
El senador Max Garcia señaló que la falta de recursos de los organismos operadores del agua en Baja California, particularmente de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT), puede afectar la operación ordinaria y eficiente de las plantas de tratamiento.
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Durante un recorrido, el senador García mostró los problemas ecológicos binacionales que se concentran en la canalización del Río Tijuana. Acompañado por integrantes de la Asociación Mexicana Hídrica, el legislador señaló que el problema ya ha sido planteado ante el Senado y que requiere una estrategia que transite de los proyectos a las acciones para dar soluciones técnicas y permanentes.

Max García indicó que la contaminación es un problema binacional con infraestructura e inversiones compartidas por lo que fue expuesta la preocupación durante la comparecencia del secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez.
“Lo hemos manifestado en el Senado. En la comparecencia del secretario de Relaciones Exteriores le hicimos saber nuestra preocupación por la gran cantidad de aguas negras que se van directamente al mar y que si bien hay un gran esfuerzo de los organismos operadores, lamentamos mucho que al final se está rezagando por un nivel de inconsciencia de muchos ciudadanos, empresas y negocios que vierten agua de manera indiscriminada no tratada”, condenó el senador.

Advirtió que el problema podría adquirir una dimensión política y comercial debido a su carácter binacional, por lo que consideró necesario anticiparse a posibles conflictos políticos y ecológicos. García sostuvo que la contaminación de las playas y el impacto ambiental hacen urgente una solución que no dependa únicamente de decisiones administrativas locales y que sea una política binacional y responsabilidad de cada país.