Dulce Ramos · 10 de abril de 2013

Durante febrero pasado se dio a conocer que el gobierno encabezado por Felipe Calderón realizó un registro sobre los casos de personas desaparecidas y extraviadas registrados por gobiernos estatales, los cuales finalmente fueron dados a conocer por parte de la Secretaría de Gobernación del nuevo gobierno del PRI, a través de la Subsecretaría de Asuntos Jurídicos, cuyo titular dio a conocer el primer día de marzo un sitio web donde se puede acceder parcialmente a algunos de los más de 26 mil casos.
Fundamentado en el artículo 3 de la Ley del Registro Nacional, dicha base datos registra casos de personas extraviadas (aquellas “que por circunstancias ajenas a su voluntad, desconoce o no recuerda sus datos de filiación, identidad y domicilio”); y personas desaparecidas: (aquellas “que, con base en información fidedigna de familiares, personas cercanas o vinculadas a ella, la hayan dado por desaparecida de conformidad con el derecho interno, lo cual puede estar relacionado con un conflicto armado internacional o no internacional, una situación de violencia o disturbios de carácter interno, una catástrofe natural o cualquier situación que pudiera requerir la intervención de una autoridad pública competente”).
La página web del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y Extraviadas está encargada al Secretariado del Sistema Nacional de Seguridad Pública y en ella se puede acceder sólo a ciertos resultados que coincidan con las búsquedas solicitadas, es decir, no se puede conocer completa, pues sólo da información relativa a cada búsqueda, por ejemplo, la fecha y la hora de la desaparición, el país de origen, la entidad federativa, el municipio y la localidad donde desaparecieron, todo, bajo cierto criterio de búsqueda solamente.
Aunque los nombres de las personas no aparecen en esta base de datos, se informa también el género de la persona desaparecida, las señas particulares y tatuajes que pudieran mostrar y, finalmente, el Ministerio Público donde se denunció la desaparición.
Dadas las dificultades para acceder a los datos en la página oficial, Animal Político pone toda la base de datos a disposición de sus lectores, la sociedad civil, organizaciones e investigadores que quieran revisar o cotejar esta información.