Redacción Animal Político · 5 de diciembre de 2025
En noviembre de 2025, la confianza del consumidor continuó su tendencia descendente y se ubicó en 44.2 puntos, con lo que hiló tres meses consecutivos de retrocesos tras el ligero repunte observado en agosto.
De acuerdo con el boletín del Indicador de Confianza del Consumidor (ICC), elaborado por el Inegi y el Banco de México, en noviembre el índice retrocedió 1.6 puntos con respecto a octubre.
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En comparación anual, el indicador también mostró un deterioro, al registrar una disminución de 3.5 puntos frente a noviembre de 2024.
La tendencia a la baja comenzó después de agosto, cuando el ICC alcanzó 46.5 puntos, lo que marcó un repunte respecto a julio (45.9%). En septiembre bajó a 46.3 y en octubre a 45.8, hasta llegar al nivel de noviembre. Con ello, el indicador ha perdido más de dos puntos desde su máximo reciente.
El ICC mide cómo perciben las personas su situación económica actual y futura, así como la del país, además de qué tan buen momento consideran para realizar compras importantes.
El boletín explica que este indicador “mide la percepción de las y los consumidores sobre su situación económica actual y la del país, así como sus expectativas”.
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Todos los componentes del índice retrocedieron en noviembre. Las caídas más fuertes se registraron en la percepción de la situación económica del país, tanto actual como futura, con retrocesos de 2.3 y 2.4 puntos, respectivamente.
El resultado confirma que en el cierre del año los hogares se muestran cada vez más cautelosos respecto a su economía y a la del país.
El deterioro en la confianza del consumidor ocurre en un contexto de desaceleración económica. En el tercer trimestre de 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo -0.3% frente al trimestre inmediato anterior y registró un retroceso de -0.2% anual, de acuerdo con las cifras desestacionalizadas del Inegi. Se trata del primer tropiezo del año, después del avance de 0.4% observado entre abril y junio y de la caída de -0.6% registrada en el último trimestre de 2024.
La comparación anual también marcó un punto de inflexión: la actividad económica puso fin a una racha de 17 trimestres consecutivos con variaciones positivas, tendencia que se mantenía desde inicios de 2021. Aun así, en los primeros nueve meses del año el PIB acumuló un crecimiento de 0.4% respecto al mismo periodo de 2024, lo que indica que la economía sigue en terreno positivo, aunque con un ritmo cada vez más moderado.
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Las cifras publicadas por el Inegi muestran que el desempeño del tercer trimestre estuvo afectado principalmente por las actividades secundarias, que retrocedieron 1.5% trimestral y 2.7% anual. La minería profundizó su debilidad con una baja de -5.0% anual, mientras que la construcción —uno de los sectores más relevantes por su impacto en empleo e inversión— disminuyó -4.7%.
En contraste, el sector de comercio y servicios tuvo un avance marginal: las actividades terciarias crecieron 0.2% trimestral y 1.0% anual. Dentro de ellas, el comercio al por menor destacó como uno de los pocos segmentos con dinamismo, al reportar un crecimiento anual de 4.4%, mientras que el comercio al por mayor cayó -4.2%, reflejando un menor movimiento de mercancías por parte de las empresas.
El único sector con un impulso claro fue el primario, que agrupa agricultura, ganadería y pesca. Su crecimiento fue de 3.5% trimestral y 2.9% anual, convirtiéndose en el principal motor que evitó una caída más profunda de la actividad económica en el periodo.