Redacción Animal Político · 27 de octubre de 2011
A pesar de los beneficios traídos por internet, el diseño de páginas web ha privado a las personas con discapacidad de ejercer múltiples libertades y derechos como el de informarse, así como de pertenecer a comunidades y, sobre todo, a beneficiarse de servicios públicos, concluyeron el Instituto de Acceso a la Información y Datos Personales (IFAI) y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).
Ambas instituciones presentarán este jueves la Guía para la Acción Pública contra la Discriminación mediante la cual pretenden que, dentro del gobierno, se tomen los primeros pasos para evitar dicha discriminación.
En México, hay más de 4.5 millones de personas con discapacidad y representan el 4% de la población. Esto significa que una de cada 25 personas tiene algún tipo de discapacidad.
Es importante señalar que estas cifras están por debajo de las estimaciones hechas por la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial, que calculan que las personas con discapacidad representan 15% de la población mundial, equivalente a mil millones de personas.
Ante este panorama, el Conapred y el IFAI han lanzado este proyecto para que las personas con discapacidad (visuales, auditivas, etarias o de otro tipo) puedan incorporarse a ese espacio público y esa zona de interacción gobierno-sociedad que han creado las nuevas tecnologías.
“No puede haber desarrollo con exclusión. Bajo esta premisa, el Consejo ha decidido impulsar la creación de páginas de internet cuyos contenidos puedan ser íntegramente aprovechados, consumidos y procesados por personas con capacidades diferentes”, indica el manual.
En línea con esta iniciativa –agregan- el IFAI ha comprendido la necesidad de apoyar políticas y acciones interinstitucionales que amplíen las posibilidades para públicos tradicionalmente al margen del derecho de acceso a la información y de sus beneficios potenciales.
La guía que presentan ambas instituciones tiene un propósito muy claro: mejorar
Las condiciones para que internet sea, efectivamente, un espacio para el ejercicio de los derechos fundamentales de todas las personas; que sus contenidos sean accesibles y comprensibles para toda persona independientemente de sus capacidades.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indica que en México, durante 2010, el número de usuarios de internet ascendía a 32 millones 807 mil 240, de los cuales 49% tenía acceso desde su hogar y 51% desde fuera de su hogar.