Redacción Animal Político · 15 de octubre de 2024
Las comunidades libanesa y judía que residen en México hicieron un llamado urgente a la paz en Medio Oriente ante la escalada de ataques en la frontera entre Israel y Líbano que han cobrado la vida de miles de personas.
En un comunicado conjunto, ambas partes expresaron su solidaridad con las víctimas civiles y confiaron en que, con el apoyo de la comunidad internacional, pronto se restablezca la paz y la tranquilidad.
“Hoy alzamos la voz ante la delicada situación en Medio Oriente, conscientes de que la paz es urgente y necesaria”, expresaron.
Las comunidades destacaron los lazos de amistad que las han unido desde su llegada a México hace más de un siglo tras el éxodo del entonces Imperio Otomano y se comprometieron a trabajar juntas por el bienestar de los más necesitados.

Tras el pronunciamiento, el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, se reunió con Daniel Karam, presidente del Centro Libanés, y con Elías Achar Levy, presidente del Comité Central de la Comunidad Judía en México, para felicitarlos por este acto en favor de la paz en la región.
“Es un ejemplo que reafirma la tradición hospitalaria de un país pacifista que debe trascender nuestras fronteras”, señaló durante el encuentro.
En un comunicado, la dependencia insistió que el cese al fuego y el inicio de negociaciones políticas entre los países involucrados es el “único camino serio y duradero hacia la paz en Medio Oriente”.
“Expresiones inéditas y excepcionales como la unidad, de voces de las comunidades judía y libanesa, revelan con nitidez que la concordia y la civilidad son factibles en ese gran propósito, y por ello México los acompaña y los respalda”, sostuvo.

Después de casi año de enfrentamientos armados con el grupo paramilitar Hezbolá en la frontera israelí-libanesa, a mediados de septiembre el ejército israelí puso el foco de la guerra en Líbano, donde ha intensificado sus ataques contra los bastiones del movimiento chiita.
El objetivo es alejar a Hezbolá de las regiones fronterizas entre Líbano e Israel y poner fin al lanzamiento de cohetes para que puedan regresar a sus casas los cerca de 60 mil israelíes desplazados.
Para ello, emprendió el 23 de septiembre una intensa campaña de bombardeos aéreos contra feudos del movimiento proiraní, y el 30, una ofensiva terrestre en el sur del país.
Desde entonces, al menos mil 356 personas han muerto en Líbano, según un recuento a partir de cifras oficiales. Mientras que la ONU ha reportado casi 700 mil personas desplazadas.
Con información de AFP.