Así funcionó la estrategia de Artículo 19 para monitorear a periodistas ciudadanos

Francesc Messeguer (@ElMesseguer) · 4 de octubre de 2013

Así funcionó la estrategia de Artículo 19 para monitorear a periodistas ciudadanos
Se reporta que hubo supuestos policías vestidos de civiles que infiltraron la manifestación. // Foto: Cuartoscuro.
Se reporta que hubo supuestos policías vestidos de civiles que infiltraron la manifestación. // Foto: Cuartoscuro.

Julio César Colín, Alfonso Flores y Eréndira Derbez pertenecen al colectivo Más de 131 de la Universidad Iberoamericana. El miércoles participaron, junto con otros compañeros, en la convocatoria que hizo la organización defensora de la libertad de expresión Articulo 19, para articular una red de monitoreo dirigida a periodistas independientes y ciudadanos que acudirían a la marcha del 2 de octubre con un objetivo: salir a la calle a documentar la protesta.

Antonio Martínez, Oficial de Comunicación y contenidos digitales de dicha organización afirmó en entrevista telefónica con Animal Político que pese a que la estrategia de monitoreo incluía entregar distintivos a quienes se inscribieran en la iniciativa, Artículo 19 no está a favor de la acreditación previa de la prensa.

“Nuestra visión del periodista es de las más amplias y más contemporáneas y es que cualquiera puede ser periodista, no necesita tener una credencial que lo diga. Cualquiera puede serlo”, afirmó Martínez.

[contextly_sidebar id=”4a74a4f213f70ec72effc1610b69e140″]Los tres integrantes del colectivo Más de 131 salieron a documentar lo que pasó en la calle. Julio llegó directo a  Tlatelolco, pero Alfonso y Eréndira pasaron primero a las instalaciones de Artículo 19, donde él recogió las acreditaciones de todos los integrantes: gafete verde con datos básicos como el nombre y la organización a la que perteneceb, un brazalete amarillo con la leyenda “Prensa” u “Observador de Derechos Humanos”.

Eréndira permaneció en las oficinas de la organización para participar en el monitoreo y seguimiento a sus compañeros.

Desde las 9:00 horas del miércoles, aquellos que se registraron al programa de Artículo 19 llegaron a las oficinas de la organización para recoger su material.

“Ya las 11:00 salí a la calle, a Reforma, para ver cómo estaba el ambiente en (el campamento de) la CNTE y me topé con compañeros que ya traían gafetes entregados”, cuenta Antonio.

A decir del también activista, la manera en cómo se organizó esta red fue a partir de ‘árboles’.

“Había grupos que tenían un coordinador que los monitoreaba y que a su vez era monitoreado por Artículo 19. A los coordinadores se les proporcionó un radio para que pudiéramos estar en contacto con ellos y a su vez les entregamos una lista de nombres para que estuvieran al pendiente de ellos”, precisó. Pero no todos pidieron el material.

“Algunos hicieron un llamado para que únicamente los monitorearan porque no tenían grupo, como Más de 131 que es más organizado. Ellos nos tuiteaban y nos decían: ‘Ya llegué a casa y estoy bien’. Pedían que alguien estuviera al pendiente, cuenta el Oficial de Comunicación de Artículo 19.

15:00 horas del 2 de octubre: Julio arriba a metro Tlatelolco, luego de un viaje largo. “Ese día el metro venía especialmente lento. Cuando llegué a Tlatelolco, los policías nos empezaron a catear y a revisar las mochilas. Pero eso apenas fue el inicio”, afirma el joven estudiante de Ciencias Políticas en la Ibero.

Para ese momento, Eréndira ya circulaba en su cuenta de Twitter imágenes de presuntos policías vestidos de civiles. Alfonso ya estaba en el contingente que marchaba.

Eréndira tenía contacto directo con sus compañeros a través de su teléfono celular y les marcaba cada 20 minutos aproximadamente para verificar su estado. Durante toda la tarde, la joven permaneció en las oficinas de Artículo 19. Recibió información y la cotejó con la que tenían otras organizaciones presentes como el Comité Jurídico y de Derechos Humanos del Movimiento #YoSoy132 y el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro.

Antonio Martínez Velázquez cuenta que con el modelo de ‘árbol’ se pudo tener contacto con muchas personas.

“Hubo un caso, el de Consuelo Pagaza (fotógrafa freelance), en el que gracias al monitoreo y gracias al sistema de árbol, su familia se pudo enterar de que algo le había pasado. Como todos tienen teléfono, inmediatamente nos habló el novio. Rápidamente se activan estos mecanismos de respuesta cuando hay estos modelos de comunicación en red”, comenta el oficial de comunicación.

Artículo 19 reportó que actualmente el saldo es de 25 periodistas que fueron vejados durante la marcha, pero Martínez Velázquez asegura que a la cifra se han sumado cuatro o cinco casos más.  Además, precisó que a todos los periodistas los siguen monitoreando.

“Prácticamente todos están bien. Algunos ya están libres, incluso los liberaron después de un tiempo, sólo los detenían momentáneamente. Pero hay algunos que siguen detenidos. Estamos viendo qué sigue: si levantamos denuncia con los Ministerios Públicos o ante la Comisión de Derechos Humanos del DF, porque Artículo 19 ofrece protección legal y estamos revisando cada caso y si necesitan ayuda se les puede asistir legalmente”, añadió.

Desempeño de autoridades durante el 2 de octubre

A las 18:45 horas Alfonso, uno de los camarógrafos del grupo, camina por Reforma, a la altura de la Glorieta de Colón, junto con Julio y otros de sus compañeros. Acaban de presenciar un acto de intimidación por parte de un granadero. Ambos cuentan que, mientras se acercaban hacia una de las calles aledañas que intentaban cruzar, un granadero se aproximaba moviendo su macana, como preparándose para golpearlos. Ante aquello, el grupo de periodistas le gritó: “¡somos prensa!”, y los dejó pasar.  Sin embargo, añaden que un fotógrafo no corrió con la misma suerte: el mismo granadero lo retuvo por unos momentos, hasta que fue liberado.

Alfonso no tomó fotos del encuentro, pero afirma que, al ser uno de los que carga con cámara a cada una de las manifestaciones, los policías se sienten “intimidados” ante una herramienta de este tipo, más grande que un smartphone.

Martínez Velázquez afirmó que durante la marcha del 2 de octubre las autoridades una vez más mostraron que carecen de un protocolo de seguridad para marchas.

“Sigue habiendo una idea de que el fin de las fuerzas policiacas es disuadir en lugar de proteger a quien se manifiesta”.

Julio, Alfonso y Eréndira terminaron libres e ilesos tras la jornada de protesta, pero con 102 detenidos, 23 periodistas agredidos, y 80 personas heridas, los tres coinciden en que la única certeza que tienen al momento de salir a manifestarse es los unos en los otros.