Manu Ureste · 1 de enero de 2014

Hoy es una imagen de lo más común: patrullas de la policía realizando sobre la vía pública controles de alcoholemia para sancionar a aquellos que abusaron del alcohol y se ponen al volante.
Sin ir más lejos, de acuerdo con lo reportado por diario Milenio, en esta Navidad en apenas 11 días, del 12 de diciembre hasta el 23, hasta 662 personas ingresaron en el Centro de Sanciones Administrativas del DF, mejor conocido como El Torito, por rebasar los límites de alcohol tras un control policial.
¿Pero cuál es la historia de estos aparatos que científicamente determinan si una persona está embriagada y por tanto impedida para manejar un auto? La web Paleofuture publicó al respecto un artículo en el que analiza la “prehistoria” de los alcoholímetros.
En el texto se expone que el primer trabajo científico serio para determinar si una persona estaba manejando en estado de ebriedad tuvo lugar en la década de 1920, en Los Ángeles, California.
“Un médico e investigador en Los Ángeles con el nombre de Dr. Emil Bogen realizó un estudio en 1927 para determinar científicamente la embriaguez. En aquel entonces ya estaba bien bien establecido que la prueba de sangre proporcionaba una idea sólida de lo borracho que una persona podía estar. Pero al hacer pruebas con la orina, la sangre y el aliento, Bogen descubrió que el aliento también podría funcionar como un medidor confiable del contenido de alcohol en la sangre”.
El “alcoholímetro” del Dr Brogen utilizaba una enorme cámara de aire que contenía ácido sulfúrico y dicromato de potasio. Cuando un paciente respiraba en ella, los químicos cambiaban de amarillo a distintos tonos de azul y verde. Estos a su vez eran comparados con tubos de ensayo que contenían los mismos químicos pero donde ya se habían añadido distintas cantidades de alcohol. El método era efectivo, pero poco práctico.
Otro investigador cuyos primeros trabajos en 1927 contribuirían al nacimiento del alcoholímetro fue WD McNally en Chicago.
El alcoholímetro de McNally en realidad utilizaba los mismos principios que el del Dr. Bogen: la persona sopla en el tubo del dispositivo y, de haber ingerido alcohol, se produce un cambio en el color de los productos químicos que hay en el interior de dicho dispositivo.
Video ‘This Is Your Police Department’. Vía the Internet Archive; Prelinger Archives. Puedes ver la prueba de alcoholemia en el minuto 4.50.
Posteriormente, a principios de los 30, más investigadores en los Estados Unidos y en Europa se interesaron en idear diferentes formas para detectar la intoxicación. Y por una buena razón: con el fin de la ley seca, muchas personas sufrieron accidentes mortales en las carreteras estadounidenses. “Y estaba claro que el alcohol era un factor importante”, resalta el artículo.
Fue en 1931 cuando un bioquímico de la Universidad de Indiana llamado Dr. Rolla N. Harger anunció por primera vez su propio método para medir el alcohol por medio de una prueba de aliento.
Para antes de 1938, Harger ya tenía un dispositivo que estaba siendo probado por la Policía Estatal de Indiana. La primera prueba real del dispositivo de Harger fue llevada a cabo por la Policía Estatal de Indiana el 31 de diciembre de hace 1938 -por lo que hoy se cumplen 75 años de la primera prueba de alcoholemia-. En 1940, numerosos departamentos de policía de todo el país ya usaban el dispositivo de Harger.
Cuando la gente preguntaba a Harger y a su equipo de investigación sobre cómo llamarían a su nuevo dispositivo, éste en tono de broma contestó que lo nombraría el ‘drunkometer’.
Un nombre, señala la publicación, que perdura aún en nuestros días.
Video: Cadena Tres
Lee aquí el artículo completo de Paleofuture.